Publicado: 05.02.2015 22:18 |Actualizado: 06.02.2015 17:41

Manos Limpias, un sindicato creado como tapadera del franquismo

- No tiene afiliados conocidos más allá de su secretario general y su presidente, ambos con pasado político en la Fuerza Nueva de Blas Piñar, histórico dirigente fascista

- Se querelló contra Baltasar Garzón por investigar los crímenes de la dictadura, contra el 15-M, Ada Colau, Zapatero, las clínicas abortistas e incluso guardias civiles homosexuales

- "Recortes de periódico" han bastado a este sindicato para cargar contra todo lo que amenace la herencia del dictador, lo que le llevó a ser premiado por la Fundación Francisco Franco

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El secretario general de manos limpias, Miguel Bernar, presenta una querella en el Tribunal Supremo contra el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, por la supuesta comisión de diez delitos. EFE/ SERGIO BARRENECHEA

El secretario general de manos limpias, Miguel Bernard, presenta una querella en el Tribunal Supremo contra el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, por la supuesta comisión de diez delitos. EFE/ SERGIO BARRENECHEA

El sindicato Manos Limpias ha vuelto a las portadas esta semana tras sus querellas contra Juan Carlos Monedero y Pablo Iglesias, en las que acusa a los líderes de Podemos de "pertenencia a una organización criminal" por su vinculación con la productora Con Mano Izquierda, entre otros supuestos delitos. En el texto presentado ante el Tribunal Supremo contra Iglesias, Manos Limpias llega a compararlo con Adolf Hitler, Vladimir Lenin, Pol Pot, Mao Zedong y Fidel Castro, entre otros. 

Para el sindicato, todos estos personajes "se disfrazaron de demócratas" para "destruir desde dentro" el Estado de Derecho. Entre la ristra de nombres con los que asocia a Iglesias resalta la comparación con Hitler teniendo en cuenta que el secretario general y portavoz de Manos Limpias, Miguel Bernard, tuvo una estrecha vinculación con los movimientos fascistas que intentaron perpetuar la política del régimen franquista tras la Transición.

Miguel Bernard llegó a ser la mano derecha de Blas Piñar, dirigente de Fuerza Nueva e histórico miembro del búnker de políticos que permanecieron fieles a los principios del Movimiento Nacional tras la muerte de Franco.

El líder de Manos Limpias ocupó el número 6 en la lista de las elecciones al Parlamento Europeo de 1987 del Frente Nacional, formación que agrupó a los principales partidos de ultraderecha y de la que fue su secretario general durante nueve meses.

BOE Miguel Bernad

BOE de mayo de 1987 con los miembros de las candidaturas a las elecciones europeas de ese año. Se puede ver a Miguel Bernard en el puesto número 6 del Frente Nacional

Manos Limpias y la defensa del franquismo

Como fundador y secretario general de Manos Limpias, Bernard ha querellado al sindicato contra multitud de personas e instituciones en sus 20 años de existencia.

En buena parte de sus actuaciones judiciales, Manos Limpias —cuyo otro único afiliado conocido es su presidente Francisco Jimenez, que también acompañó a Blas Piñar en Fuerza Nueva— ha denotado la tendencia ultraconservadora de sus líderes. 

Uno de sus principales objetivos de ataque fue el exmagistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. Durante trece años, Manos Limpias se querelló o denunció a Garzón por diversos motivos, aunque redobló sus esfuerzos cuando el responsable de dictar una orden internacional de arresto contra Augusto Pinochet o abrir causas por las dictaduras chilena y argentina aspiró a juzgar los crímenes del franquismo.

"Llegan a presentar denuncias simplemente con recortes de periódicos y con muy poco rigor jurídico", explica Jaume Asens

Entre su vorágine de denuncias y querellas, "unas cien al año", reconoce a Público el propio Bernard, el expolítico fascista ha personado a Manos Limpias contra clínicas abortistas, contra dos guardias civiles que revelaron su condición de homosexuales, contra el programa infantil Los Lunnies por recrear una boda gay, contra todo el movimiento 15-M, contra Ada Colau y la Plataforma Antidesahucios o contra la Generalitat de Catalunya por la ley de inmersión lingüística catalana. 

"Tienen un forma de actuar en los juzgados muy inconsistente", explica a Público Jaume Asens, responsable del equipo jurídico de Guanyem Barcelona que ha coincidido con los abogados de Manos Limpias en varias acusaciones populares. Para Asens, las acciones del sindicato tienen "un sesgo político claramente reaccionario"

"Su estrategia es ser los primeros en llegar", continúa el abogado, exponiendo que ese es el principal motivo por el que "han tenido un papel destacado" en algunos procesos, como el del caso Noós. Sin embargo, Asens asevera que los representantes de Manos Limpias "llegan a presentar denuncias simplemente con recortes de periódicos y con muy poco rigor jurídico". 

Premiado por la Fundación Francisco Franco

Los esfuerzos de Bernard para que la sociedad española se separe lo menos posible de la tradición franquista merecieron el agradecimiento de la Fundación Francisco Franco, encargada de proteger la memoria del dictador.

La fundación Franco premió a Bernard y Manos Limpias por "sus servicios en defensa de los ideales del Movimiento"

En 2011, Miguel Bernard se convirtió en Caballero de Honor de la congregación por "sus servicios en defensa de los ideales del Movimiento", explicaron fuentes de la Fundación Francisco Franco a este medio.

Bernard recogió el título de la mano de la hija del dictador, Carmen Franco, a la que honró con una reverencia. El acto estuvo presidido por la bandera franquista e incluyó una misa y el discurso del líder Blas Piñar, que opinó sobre el Valle de los Caídos: "Si el Frente Popular hubiera ganado la Guerra Civil, no existiría un monumento laico a la reconciliación".



Miguel Bernard recibe con una reverencia el título de miembro honorífico de la Fundación Francisco Franco de manos de su presidenta, Carmen Franco.

Miguel Bernard recibe con una reverencia el título de miembro honorífico de la Fundación Francisco Franco de manos de su presidenta, Carmen Franco.

Bernard: "La historia es para los historiadores"

Contactado por este medio, Miguel Bernard ha negado que su pasado político influya "para nada" en la orientación de las acciones judiciales emprendidas por Manos Limpias. "Y la prueba es que denunciamos a la derecha, a la izquierda, al centro y a los nacionalistas, vamos contra la corrupción venga de donde venga. Somos constitucionalistas y defensores del Estado de Derecho", asegura el secretario general de Manos Limpias. 

"Nunca me arrepentiré de mis antecedentes. Yo también podría decir que el rey juró los principios del Movimiento", se defiende Bernard

"Nunca me arrepentiré de mis antecedentes —continúa Bernard—. Vivimos en febrero de 2015. Cuando a mi me sacan que yo era colaborador o admirador de Fuerza Nueva estamos hablando de la historia. Yo ya no me remito a la historia de hace 40 ó 60 años; eso es historia, y no tenemos que vivir del pasado". 

"Yo también podría decir que su majestad, el anterior rey de España, juró los principios del Movimiento Nacional, juró fidelidad al que llamaron el dictador y se crió y amamantó por el dictador, y fue el dictador el que le propuso como rey de España", amenaza, nombrando también a "determinados políticos de este país, que vinieron del régimen franquista y ahora dicen que son demócratas".

Discurso de Blas Piñar en el que rechaza la Constitución 

"La historia es para los historiadores", sentencia Bernard; "Lo que quiere la sociedad española es afrontar los problemas de hoy en día. Mis antecedentes ahí están".

Un sindicato "pobre de solemnidad"

Manos Limpias, con solo dos miembros conocidos, tiene "cinco mil y pico afiliados", asegura su secretario general. Presentan una denuncia o querella en los juzgados cada dos días hábiles y "prácticamente la totalidad" de ellas prosperan, "y no es ningún farol", garantiza. 

"Casi somos pobres de solemnidad, pero sobrevivimos porque tenemos mucha gente sacrificada y con espíritu", afirma Bernard

Según Bernard, el sindicato se financia con las cuotas de sus socios —60 euros al año— y las donaciones de sus simpatizantes. "Casi somos pobres de solemnidad, pero sobrevivimos porque tenemos mucha gente sacrificada y con espíritu", afirma.

"Además podemos sobrevivir porque todos los despachos de abogados que colaboran con nosotros están integrados dentro del sindicato y por lo tanto no nos supone coste alguno. Si no sería imposible lo que estamos haciendo, el dinero que esto suponen las querellas", concluye Bernard. 

Ahora dirige sus cargas a Podemos y a sus líderes, en un intento de frenar el avance de esta formación alternativa al modelo consagrado en la Transición.