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Merkel a Rajoy: "Yo no he venido aquí a decirle lo que tiene que hacer"

El presidente estudiará detenidamente la propuesta del BCE para ver si pedir el rescate conviene al euro. La canciller exhibe su apoyo a las políticas del Gobierno

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La primera pregunta a Mariano Rajoy y Angela Merkel ha sido la esperada: ¿Va el presidente del Gobierno a pedir el rescate y le ha indicado la canciller alemana que lo haga? Ambos mandatarios, sin embargo, han aparentado sorpresa y han negado que se tratara este asunto en su reunión-almuerzo de las 13.00 horas. Merkel aseguró que no venía a España a decir a su presidente lo que 'tenía que hacer', aunque reconocía el esfuerzo del Gobierno, que, como el de Italia, 'va por buen camino'.

Rajoy, por su parte, se ha mostrado más contundente: 'Ningún aliado le plantea a otro lo que tiene que hacer' cuando visita su país. En todo caso, añadió, 'atenderé a las recomendaciones del Consejo Europeo', aunque se mostró convencido de que 'el Gobierno está haciendo lo que tiene que hacer'. Mucho menos quiso el jefe del Ejecutivo entrar a valorar el anuncio inmediatamente anterior del presidente del BCE (habrá compra de deuda soberana) y tanto él como Merkel apelaron a la 'independencia' de la entidad.

Fuentes de La Moncloa aclaraban posteriormente que la rueda de prensa de Mario Draghi se producía mientras Rajoy y Merkel estaban reunidos y que apenas les pudieron pasar un papel con el anuncio del BCE antes de la rueda de prensa. En cualquier caso, sostienen, el presidente se tomará tiempo para analizar 'con todo detalle' la propuesta del BCE y tomar una decisión en función de los intereses de la eurozona. 'Hay que ver si es bueno o no para la moneda única' pedir el rescate a los fondos europeos, lo cual deja en el aire la compra de deuda española por parte del BCE, ya que Draghi la ha condicionado hoy de nuevo a la petición previa de rescate por parte de los países con dificultades.

'La letra pequeña es la clave', sostienen en Presidencia, y recuerdan lo que ocurrió con la prima de riesgo cuando Rajoy anunció que habría rescate a la banca sin leer esa letra pequeña y se fue a Kiev a ver la final de la Eurocopa entre España e Italia: los mercados hicieron caso omiso de su anuncio y se ensañaron con la deuda.

La congelación de las pensiones ha sido la única medida concreta sobre la que se preguntó a Rajoy, puesto que en julio, el presidente puso en su sistema actual la última línea roja de lo que no se va a tocar con los recortes. El jefe del Ejecutivo ha querido aclarar que las pensiones 'se pagan con los empleos', con la cotización de cada trabajador a la Seguridad Social, y éste es el objetivo número uno del Gobierno. 'Digo lo mismo que dije en julio: no tengo ninguna intención de cambiar el status quo del sistema de pensiones en este momento', precisó.

La comparecencia del presidente y la canciller, por tanto, ha evitado en todo momento aludir a esa segunda ayuda que pudiera necesitar España -la primera fue la de 100.000 millones para los bancos- y se ha centrado en dos objetivos: confirmar, de cara a los ciudadanos, que España cuenta con el apoyo de Alemania en las políticas de su Gobierno e insistir, de cara a los mercados, que el proyecto del euro es 'irreversible' y que ahora se camina hacia la plena unión bancaria y unión fiscal.

Este último punto, además, llevaba el reconocimiento implícito de que una parte considerable de los altísimos intereses que está pagando España por su deuda se deben a la desconfianza que despierta en los mercados la unión monetaria europea. La propia Merkel lo ha ratificado a su manera: 'Los tipos de interés alemanes son muy bajos. Los de otros países son más altos'. Y ha aludido a problemas de 'competitividad', aunque también 'sistémicos'.

La canciller ha querido dejar muy claro que entiende el 'sufrimiento' de los españoles con la política austeridad de sello alemán que está aplicando Rajoy y las críticas que en España genera el Gobierno alemán. Pero ha manifestado el 'gran respeto' que siente su país por el nuestro, ambos que mantienen 'puentes muy sólidos' y ha recordado que Alemania también tomó en su día medidas muy duras. 'Tenemos que confirmar que en 20  años, Europa puede ser un continente serio', de peso, argumentó, y recordó que en China o India también están haciendo cosas, 'se están esforzando'. 'Como políticos, hagamos nuestros deberes', repitió en varias ocasiones.