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Los nacionalistas dan el golpe de gracia al PSC

Los convergentes son por primera vez en su historia la fuerza más votada en Catalunya en unas generales, con el hundimiento del PSC

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Convergència i Unió ha logrado consumar el sorpasso sobre los socialistas al imponerse al PSC por vez primera en unas elecciones legislativas. El triunfo de la federación nacionalista culmina su liderazgo hegemónico como primera fuerza del país, tras asestar al PSC el tercero y definitivo golpe de gracia en las urnas en apenas un año. Los socialistas catalanes sólo han podido mantener mínimamente la cabeza a salvo en la circunscripción de Barcelona, donde CiU y el PP traducen el avance imparable y simultáneo de ambas fuerzas en todos los frentes del mapa político.

CiU no sólo acapara el poder autonómico y local de Catalunya, sino que las urnas le dan una dimensión sin precedentes en el nuevo escenario político español. Además de precipitar el hundimiento del PSC, que sufre un escalofriante castigo en votos y escaños, la federación nacionalista ha abierto un poderoso cortafuegos ante el fuerte avance del PP en Catalunya, especialmente visible con su primera representación en Girona, una de las pocas plazas que le quedaban en todo el Estado.

La histórica victoria de Duran i Lleida contradice los pronósticos pesimistas, pero se enfrenta al hecho irreversible de la rotunda mayoría absoluta del PP en el conjunto del Estado. El contundente triunfo de Mariano Rajoy desbarata la estrategia de CiU basada en el pacto fiscal, pero el fortalecimiento de CiU, tanto en el escenario interno de Catalunya como en su nueva cuota de presencia en el Congreso, abre un margen de maniobra indiscutible. La recuperación de ERC como fuerza independentista con presencia en las Cortes fortalece sin duda el flanco soberanista de CiU.

El 20-N culmina el doble giro a la derecha registrado en Catalunya en tres procesos electorales sucesivos en apenas un año. También recompone el espacio de la izquierda, donde la debacle socialista coincide no por azar con el crecimiento de los ecosocialistas. La coalición ICV-EUiA, conducida con éxito por Joan Coscubiela, confirma su crecimiento y se reafirma como pabellón de la izquierda antiliberal.