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"No voy a pedir perdón a Chaves"

Arenas evita la autocrítica tras fracasar en el Supremo su intento de resucitar el 'caso Matsa'

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Un día después de se conociera que el Tribunal Supremo ha enterrado el caso Matsa, convertido desde hace dos años por el PP en ariete contra Manuel Chaves y que se ha quedado en nada tanto penal como administrativamente, el Parlamento andaluz celebraba este jueves sesión de control. El presidente, José Antonio Griñán, se veía cara a cara con Javier Arenas, líder regional del PP andaluz y principal azote de Chaves a cuenta del caso. Pero, para sorpresa de muchos, incluidos compañeros suyos de bancada, el presidente no realizó mención al caso ni, como hizo el PSOE el día anterior, exigió a Arenas que presentase disculpas al su antecesor en la presidencia andaluza y ahora vicepresidente del Gobierno central.

El caso Matsa quedó fuera del debate. Arenas sólo tuvo que dar explicaciones en los pasillos, ante los periodistas. 'No voy a pedir perdón al señor Chaves por haber dado subvenciones millonarias a una empresa donde trabajaba su hija ni tampoco porque algunas empresas hayan tenido a algún otro familiar trabajando a comisión [en referencia a Iván Chaves, ajeno al caso Matsa]', declaró Arenas.

El Supremo ya archivó en febrero de 2010 la querella del PP por este asunto al no apreciar delito en la subvención concedida por la Junta, siendo Chaves presidente, a la multinacional Matsa, en la que trabajaba su hija Paula. La sentencia señalaba que el PP había basado su querella en 'conjeturas'. El partido de Arenas siguió con la guerra legal por la vía administrativa, pero ha recibido un varapalo al avalar el Supremo que la Junta no expedientase a Chaves por incompatibilidad.

Arenas evitó este jueves retirar las acusaciones de abuso y nepotismo vertidas contra Chaves y afirmó que seguirá acudiendo a los tribunales. 'Iremos al Constitucional y punto', afirmó. Y añadió que si llega a ser presidente 'nunca' dará 'subvenciones millonarias' a una empresa donde 'trabaje un hijo' suyo y 'menos de forma oculta y sentado en un Consejo de Gobierno, como aquí'.

En la Cámara el debate giró en torno a la crisis y el paro. Diego Valderas, coordinador regional de IU, acusó al PSOE y al PP de 'traicionar' el Estatuto con la reforma constitucional para limitar el déficit, citando varios artículos del texto andaluz, fundamentalmente aquellos que enmarcan la defensa del interés general en la gestión económica. Griñán le respondió con el artículo 175, alusivo a la necesidad de preservar el 'equilibrio económico'. El presidente dijo que Valderas, con su discurso, parece 'partidario de cargarse el euro y de la suspensión de pagos' como en Grecia.

Más agrio fue el encontronazo con Arenas, que expresó su 'preocupación' por el estado de las cuentas que pueda encontrarse si es presidente ya que, a su juicio, Griñán no se ha comportado como 'un buen padre de familia, que nunca gasta más de lo que ingresa'. 'Padre o madre, que suelen ser las que llevan las cuentas', matizó Griñán cuando le llegó su turno. 'No sea ridículo con eso', opuso luego Arenas.

Tras escuchar a Arenas resumir su gestión en 'paro y fracaso escolar', el presidente acusó a Arenas de ocultar su programa educativo. 'Ustedes transfieren recursos a la privada. No se lo reprocho, pero dígalo, que los andaluces decidan. Es usted una persona de derechas, históricamente lo ha sido, defiéndalo', dijo Griñán.