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La ola de calor deja un rosario de nuevos incendios

Un octogenario muere carbonizado en un fuego provocado en Salamanca

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El último coletazo de la ola de calor azotará hoy diez provincias de Andalucía y Canarias. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene la alerta por altas temperaturas en el Valle del Guadalquivir y el archipiélago canario, donde el mercurio alcanzará los 38 grados. Por ello, la agencia insiste en extremar la precaución ante posibles golpes de calor.

Las altas temperaturas y el ambiente seco también avivaron un incendio la noche del viernes en el municipio de Agallas (Salamanca), que causó la muerte de un anciano de 83 años. Tras sofocarlo, un agente medioambiental halló ayer su cuerpo calcinado junto a un arroyo, a 20 metros del lugar donde presuntamente se inició el fuego, que arrasó 16,5 hectáreas y se prevé que fue provocado. Uno de sus hijos, que participó en las labores de extinción del fuego, descartó que su padre fuese el autor al asegurar que aún se encontraba en el domicilio cuando él se incorporó a la brigada la noche del viernes.

Diez provincias permanecen hoy en alerta por altas temperaturas

Más extensas fueron las superficies que quemaron los fuegos de Benuza (León) y Cualedro, O Barco de Valdeorras, Oímbra y As Eiroás (Ourense). Los servicios de emergencias informaron ayer por la mañana de la extinción de los cinco, tras arrasar un total de 1.125 hectáreas. Sin embargo, el de la comarca leonesa de La Cabrera el más peligroso y devastador, que durante cuatro días calcinó 980 hectáreas se reactivó por la tarde. Otros dos fuegos, de menor impacto y también extinguidos ayer, se registraron en el Parque Regional de Picos de Europa.

Al tiempo que los Bomberos apagaban las últimas llamas de los frentes del noroeste peninsular, la isla de Mallorca sufrió el brote de dos nuevos incendios en los municipios de Santa Margalida y Manacor, según informó Europa Press.

Un fuego ha arrasado en cuatro días 980 hectáreas en Benuza (León)

Al cierre de esta edición, los Bomberos de Mallorca mantenían controlados ambos incendios y se desconocía si fueron provocados. El primero, espoleado por un viento muy fuerte del nordeste, arrasó 40 hectáreas forestales y 10 agrícolas en apenas unas horas. Para controlarlo, los efectivos contra incendios tuvieron que movilizar numerosos efectivos: un avión de coordinación, tres aviones de carga en tierra, tres helicópteros, siete brigadas, tres técnicos, cinco agentes de medio ambiente, tres tanquetas y un Canadair.

Fuentes de los Bomberos insulares informaron que los cambios de rumbo del viento podrían reavivar las llamas a lo largo del día de hoy. Ambos incendios se produjeron casi una semana después del que se originó el pasado domingo en la cala deBenirràs (Ibiza), que fue controlado el miércoles tras calcinar 349 hectáreas.