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Paloma estaba en una fosa

La policía identifica el cadáver de una joven tres años después de su desaparición

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Su familia perdió la pista de Paloma C., de 25 años de edad y residente en Móstoles (Madrid), el 4 de junio de 2007. Un día después, María, su madre denunció su desaparición. Desde entonces, nadie supo de su paradero. Hasta ayer, cuando la Policía Nacional notificó a la mujer la muerte de su hija. Fuentes policiales confirmaron a Público que el cadáver de Paloma C. fue localizado en Madrid apenas dos días después de que la chica desapareciera. Pero fue ayer cuando los investigadores pusieron nombre y apellido a ese cadáver anónimo. Más de tres años después de que se esfumara su rastro.

La autopsia descartó una muerte violenta. La única pista que la policía tenía sobre la joven era su huella dactilar. Sin documentación ni pertenencias, Paloma C. ingresó en la morgue. Pasado un tiempo, fue enterrada en una fosa común con un código identificativo, según explicaron ayer fuentes próximas al caso.

Desde el entorno de la familia de la chica aseguraron ayer a este periódico que sus restos reposan en el cementerio madrileño de La Almudena. 'Debía hacer mucho tiempo que estaba enterrada. Pero ha sido hoy [por ayer] cuando a su madre le han informado de que la chica había muerto. Está destrozada', señalaron.

Tras denunciar la ausencia de Paloma, María hizo todo lo posible por dar con su hija. Acudió a distintos medios de comunicación para explicar la historia, repartió folletos con la cara de su hija por Móstoles... No obtuvo resultado. Pero en las últimas fechas, el Grupo de Desaparecidos de la Comisaría General de la Policía Judicial comenzó a rastrear las denuncias de las desapariciones sin resolver ocurridas hace tres años. Al cruzar las huellas necrológicas en el banco de datos policial, los agentes descubrieron que coincidían con las huellas dactilares del DNI de Paloma C. Acababan de resolver el caso. Tras comunicar la noticia a su familia, la joven fue dada de baja de este registro de desaparecidos.

Casi 1.800 cadáveres sin identificar engrosan los archivos de casos sin resolver de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

El Ministerio del Interior puso en marcha hace poco más de un año la Base de Datos de Personas Desaparecidas y Cadáveres Sin Identificar. El objetivo es que Cuerpo Nacional de Policía, Guardia Civil, Ertzaintza, Mossos d'Esquadra y Policía Foral de Navarra consulten e intercambien en tiempo real información sobre cualquier persona cuyo paradero se desconozca y cuya ausencia haya sido denunciada, y cruzarla con las fichas de los cuerpos y restos inhumados en nichos anónimos. Desde ayer, Paloma C. descansa en paz. Tres años después.