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El PNV apura el pacto presupuestario con Zapatero

Los nacionalistas vascos rechazan la última oferta del Ejecutivo para ceder las políticas activas de empleo al Gobierno de Vitoria

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La negociación de la transferencia de las políticas activas de empleo a Euskadi entre el Gobierno y el PNV sigue en el alero. Ayer, la ejecutiva del partido nacionalista vasco (Euskadi Buru Batzar) se reunió en su sede, en Bilbao, para analizar la última propuesta de la comisión negociadora del Ejecutivo y del PSOE. Y los burukides (miembros de la ejecutiva) se levantaron de la mesa insatisfechos: 'Las diferencias son en detalles lo suficientemente importantes como para que la ejecutiva no haya dado el visto bueno', señaló uno de ellos.

Fuentes del PNV indicaron además que habían decidido darse un plazo de 24 a 48 horas para intercambiar con los representantes del Gobierno y del PSOE nuevos documentos de propuestas para intentar limar esas diferencias sobre el 'modelo de transferencia' y llegar a un acuerdo final.

La demora de una entente retrasa, en cualquier caso, el inicio de la negociación de los Presupuestos Generales del Estado para 2011, para cuya aprobación es imprescindible el concurso del PNV, dada la precariedad de apoyos del Grupo Socialista. La formación nacionalista insiste en que, sin la competencia de las políticas activas de empleo, no se sentará para hablar de las nuevas cuentas con Zapatero.

La dirección del PNV enfrió así un día que había comenzado con cierto optimismo para el PSOE. El portavoz de los socialistas vascos, José Antonio Pastor, aseguró por la mañana en una entrevista en Euskal Telebista, la televisión pública vasca, que el Gobierno de Zapatero y el PNV habían encontrado ya la 'fórmula' para pactar próximamente la transferencia de las políticas activas de empleo incluidas las bonificaciones de la Seguridad Social a las empresas (la patata caliente en la negociación) sin romper su caja única, premisa que respetan todos los actores presentes en la negociación.

Los negociadores amplían el plazo para intercambiar nuevas propuestas

Según las fuentes consultadas, esa 'fórmula' permitirá que Euskadi reciba el dinero correspondiente a las bonificaciones a empresas de las cuotas a la Seguridad Social por la vía de los Presupuestos Generales del Estado.

En la actualidad, las empresas también las vascas pueden beneficiarse de bonificaciones en sus cotizaciones a la Seguridad Social por formación o contratación de trabajadores, entre otros casos. Sin embargo, la cantidad subvencionada al empresario no supone en sí una merma de ingresos en la caja única, ya que ese dinero se cubre con los Presupuestos Generales del Estado.

Fuentes conocedoras de la negociación explicaron ayer que el cambio sobre el sistema actual consistiría, básicamente, en que a los empresarios vascos no se les descontaría nada en sus cuotas a la Seguridad Social, pero recibirían a cambio una compensación equivalente del Gobierno vasco que, a su vez, obtendría este dinero del Estado. Así, la bonificación a las empresas vascas la asumiría directamente el Gobierno de Vitoria y la caja única de la Seguridad Social no se vería afectada.

La cuantía de las bonificaciones sigue siendo el eje del problema

Pero los detalles de un eventual acuerdo siguen sin estar resueltos. La gran discrepancia a lo largo de la negociación aflora a la hora de cuantificar esas bonificaciones, es decir, en concretar la suma que Euskadi recibiría del Estado.

En un principio, el Gobierno planteaba un 'suelo' de 300 millones sobre las políticas activas de empleo, mientras que el PNV la cifraba en 480 millones de euros al añadir, precisamente, las bonificaciones de las que se benefician las empresas en sus cotizaciones a la Seguridad Social.

El Gobierno cree que 'hay margen' para alcanzar un acuerdo 'pronto'

Otra cuestión a salvar en esta negociación que abre la discusión de los Presupuestos radica también en si Euskadi tendrá o no capacidad normativa para establecer bonificaciones empresariales distintas a las aprobadas para el conjunto del Estado.

A pesar de las reservas mostradas por el PNV, el Gobierno exhibió ayer optimismo al señalar que 'hay margen' para el acuerdo, como apuntó la vicepresidenta primera. Al término de un desayuno con la Asociación de Periodistas Parlamentarios, María Teresa Fernández de la Vega confió en que 'pronto' se llegue a un acuerdo en el Congreso, aunque pidió 'respeto a los tiempos y los procedimientos'. El Gobierno y el PSOE extreman su cautela en las horas que prologan al acuerdo.

Leire Pajín, secretaria de organización socialista, mantuvo la misma reserva. Se está trabajando 'con rigor y diálogo' para sacar adelante unas cuentas que deberán llevar en su genoma la reducción del paro, 'la necesaria reducción del déficit y la austeridad', se limitó a señalar. Los Presupuestos forman parte de un amplio paquete de reformas que aprobará el PSOE, aunque ello le suponga un desgaste electoral, señaló, para sortear la cuestión central: la negociación con el PNV.

Para alimentar el nerviosismo del Ejecutivo, CiU reiteró ayer su rechazo a apoyar las cuentas. 'No puede contar con el apoyo' del Grupo Catalán, recordó su portavoz, Josep Antoni Duran i Lleida.

IU se unió al debate por partida doble. Su coordinador, Cayo Lara, advirtió de que un pacto con los nacionalistas supondría que el Gobierno no vela por el 'interés general'. Gaspar Llamazares se mostró 'prudente' con respecto al éxito de la negociación; habrá 'muchos tiras y aflojas, dimes y diretes', alertó el portavoz de IU en el Congreso.

A cuatro días del pleno de política general en el Parlamento vasco, el lehendakari, Patxi López, recibió ayer a su socio preferente, el líder del PP vasco, Antonio Basagoiti, para valorar su acuerdo de bases y analizar sobre todo dos cuestiones: la lucha antiterrorista tras los dos comunicados de ETA y la situación económica ante la próxima negociación de los Presupuestos de Euskadi para 2011.

Según informó la Lehendakaritza tras el encuentro, el lehendakari y el líder del PP coincidieron en la necesidad de mantener la estrategia de 'tolerancia cero' contra ETA, convencidos de que con sus comunicados sólo pretende 'ganar tiempo' y 'demorar' su desaparición.

Basagoiti explicó, por su parte, al término del encuentro, que le había planteado al lehendakari la necesidad de 'no asumir las tretas de la banda para buscar un camino internacional' y de mantener la misma 'línea de firmeza' contra ETA.

Sobre los Presupuestos, el lehendakari adelantó a Basagoiti que las cuentas de Euskadi del próximo año serán 'austeras y dirigidas a relanzar la actividad económica y el empleo'.

En el encuentro, que, según la Lehendakaritza, discurrió en un clima cordial y de entendimiento, Patxi López y Antonio Basagoiti se felicitaron por 'el satisfactorio' funcionamiento del acuerdo de bases que firmaron para toda la legislatura y 'los beneficiosos efectos' que la estabilidad institucional, a su juicio, está teniendo en la sociedad vasca, 'en una coyuntura especialmente delicada por los efectos de la crisis económica'.