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La Policía sigue buscando en Kenia a las dos cooperantes

MSF retira parte de sus efectivos de la zona. La otra secuestrada es Blanca Thiebaut, de 30 años

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La Policía de Kenia mantiene activado en el país el dispositivo de búsqueda de las dos cooperantes españolas iniciado el pasado jueves, el día en que, a las 13.00 horas (hora local), fueron secuestradas en el campamento de refugiados de Dadaab MonserratSerra, de 40 años, y Blanca Thiebaut, de 30, trabajadoras de Médicos Sin Fronteras-España.

A pesar de que existe la posibilidad de que las secuestradas hayan sido llevadas por carretera hasta Somalia, las Fuerzas de Seguridad kenianas siguen rastreando la zona tanto por tierra como por aire, con el apoyo de helicópteros. De hecho, en las últimas semanas ha llovido mucho en la región que abarca desde los campamentos de Dadaab hasta la frontera somalí, lo que hubiera podido impedir el tránsito a Somalia de los secuestradores con las dos cooperantes raptadas.

Acnur reducirá durante varios días las operaciones de ayuda

El conductor del vehículo herido en el cuello en el momento del secuestro permanece ingresado en un hospital del campamento de refugiados, pero se encuentra estable y fuera de peligro.

Entretanto, la Policía y el Gobierno de Kenia continuaban este viernes achacando el secuestro de las dos mujeres a la milicia islamista de Al Shabab, si bien un portavoz de este grupo vinculado a Al Qaeda aseguró el jueves desde Somalia que no estaban detrás del rapto y dijo no tener constancia de que las dos secuestradas estuvieran en sus territorios.

La Unión Africana condenó el suceso que se produjo el jueves en Dadaab

Debido al secuestro de la catalana Monserrat Serra y la madrileña Blanca Thiebaut, Médicos Sin Fronteras comenzó a retirar a sus efectivos de la zona. Con todo, fuentes de esta organización en España aseguraron en este sentido que 'se están reduciendo los equipos en el campamento de refugiados de Dadaab, si bien todavía es pronto para saber si serán todos los expatriados los que regresan o se quedaran algunos para actividades imprescindibles. Tampoco sabemos cuánto durará la evacuación'.

También el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) anunció este viernes que reduciría durante varios días las operaciones de ayuda humanitaria en Dadaab mientras se iba incrementando la seguridad en este área, según indicó a la televisión BBC Emmanuel Nyabera, un alto cargo de la agencia de refugiados de Naciones Unidas en Nairobi. Según la cadena británica, las escuelas están cerradas en el campamento keniano, mientras que las clínicas de Médicos Sin Fronteras estaban todavía operando con personal local.

Con todo, la Policía de Kenia no descarta que los secuestradores hayan podido alcanzar Somalia debido a la dificultad de cerrar completamente la frontera entre ambos países. De hecho, el jefe regional de Policía, Leo Nyongesa, aseguró a AFP que 'hay también indicios de que las cooperantes puedan estar al otro lado de la frontera, en Somalia'. Una fuente citada por la cadena de televisión Al Yazira aseguró además que los secuestradores habrían podido emplear una ruta habitual de los traficantes para regresar al país.

El conductor del vehículo, que resultó herido, está fuera de peligro

De hecho, aunque la Policía de Kenia afirma mantener cerrada la frontera con Somalia, como indica Javier López Cifuentes, un alto cargo de Acnur en Nairobi, 'esta frontera es muy porosa y aunque la intenten bloquear siempre hay huecos que quedan sin cubrir'. La prueba son los cientos de refugiados que la atraviesan cada día, incluso caminando, a pesar de los puestos policiales ubicados en ciertos puntos supuestamente estratégicos para frenar este tránsito de un país a otro.

El presidente de la Unión Africana, Jean Ping, condenó duramente el secuestro de las dos cooperantes de MSF en Dadaab. 'Tanto este hecho como otros recientes actos criminales, especialmente los raptos de las turistas francesa y británica, así como el atentado terrorista perpetrado por Al Shabab en julio de 2010 en Kampala, Uganda, son una muestra de la amenaza que la actual situación de Somalia significa para la seguridad y la estabilidad en la región'.

Ping llamó a la 'necesidad urgente' de que la comunidad internacional 'tome acciones más determinantes y coordinadas para reconducir la situación en Somalia y asistir a su Gobierno'.

De hecho, tanto este como los últimos secuestros llevados a cabo en Kenia podrían ser la respuesta de Al Shabab a los duros golpes que está recibiendo en Somalia, especialmente en Mogadiscio, precisamente por las tropas del Gobierno somalí y del contingente miliar que la Unión Africana tiene desplegado en la ciudad.

Al Shabab mantiene una guerra interna declarada dentro de Somalia contra las organizaciones internacionales que luchan contra la hambruna, a las que impide la entrada en las regiones que están bajo su control, la mayoría afectadas por el hambre, lo que ha disparado desde que se declaró la hambruna el pasado julio el éxodo de somalíes a los campamentos de refugiados de Dollo Ado, en Kenia, y Dadaab, en Etiopía. Sólo durante este año, más de 200.000 somalíes han huido de su país.