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El PP saca la chequera para captar el voto de las familias tradicionales

Propone la misma ayuda por tener un bebé que criticó a Zapatero en 2007

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En 2007, el PP bautizó como 'cheque-voto' la prestación de 2.500 euros por hijo que concedió José Luis Rodríguez Zapatero y que desaparecerá a partir del 1 de enero de 2011 como medida para reducir el déficit público.

Entonces, los conservadores tacharon la iniciativa de 'electoralista', al comenzar a cobrarse tan sólo unos meses antes de las generales de 2008. El PP denunció 'la propaganda' del Ejecutivo socialista y reclamó 'menos demagogia'.

Ayer, en plena campaña catalana, la derecha utilizó el mismo reclamo que tanto había criticado vendiendo su propio 'cheque-bebé' y su 'contrato con las familias'.

Mariano Rajoy se reunió en Barcelona con asociaciones de familias. Tras la cita, el jefe del principal partido de la oposición señaló al Gobierno y a la Generalitat como 'los que menos' les habían apoyado 'en toda la historia de España'.

El líder del PP, que ya hace tiempo anunció que nada más llegar a la Moncloa pondría en marcha el Ministerio de la Familia, respaldó el paquete de propuestas en esta materia de su candidata, Alicia Sánchez-Camacho, y afirmó que le daría cuidado traslado a su futuro programa. Rajoy presentó la familia como una 'escuela de valores' y abogó por aplicar políticas que fomenten la natalidad porque 'antes de debatir sobre la edad de jubilación hay que pensar en quiénes van a trabajar en el futuro para pagar las pensiones'.

Camacho explicó que, en caso de convertirse en una fuerza decisiva, el PP tenía previsto otorgar a las familias un rango especial, creando una Secretaría General dependiente de la Conselleria de Presidència. 'Vamos a ampliar hasta los 900 euros las prestaciones económicas para las familias con hijos menores de 16 años, para llegar a conceder 100 mensuales por hijo menor de 18 años en cuatro años', prometía un folleto que repartía el PP catalán (PPC). Este también indicaba que se iba a 'aumentar la ayuda por el nacimiento del primer hijo hasta los 1.000 euros, 1.500 por el segundo y 3.000 a partir del tercero'. Igual que María Dolores de Cospedal afirma ahora que su partido es el de los trabajadores, la presidenta del PPC se apuntó también así al carro social.

El partido dijo que iba a elaborar, además, una ley de protección de familias numerosas y prometió aplicar una deducción de 1.000 euros para gastos de guardería, así como la desgravación de 600 para los padres que lleven a sus hijos a escuelas concertadas. Además, Rajoy defendió la elección de los padres de dar a sus hijos la educación que quieran. 'Hay muchas administraciones que se meten en la educación. En España y en Catalunya más', censuró para pedir, después, que se necesita 'muchísima más libertad'.

Y por si no bastaba con las familias, Rajoy se erigió también en el valedor de las pequeñas y medianas compañías y los autónomos. Tras leer en El País que Zapatero ci-tará a las 25 grandes empresas para acelerar la recuperación, el líder del PP dijo que no era más que una de sus 'huidas hacia ninguna parte' y le aconsejó que se viera con las pymes, 'las grandes apaleadas de una ridícula política económica'.