Publicado: 03.03.2016 17:10 |Actualizado: 03.03.2016 17:10

Así se quedó Fernández Villa con
1,2 millones a través del SOMA,
según la Guardia Civil

El histórico dirigente del sindicato minero asturiano SOMA-UGT utilizaba la organización como "pantalla para lucrarse", según un informe de la UCO, que investiga la procedencia del dinero que regularizó con la amnistía fiscal de 2012

Publicidad
Media: 3.25
Votos: 4
Comentarios:
José Ángel Fernández Villa, en una imagen de archivo.-EFE

José Ángel Fernández Villa, en una imagen de archivo.-EFE

MADRID.- El sindicato SOMA-UGT, ahora sin actividad, le sirvió a su dirigente, José Ángel Fernández Villa, para desviar más de un millón de euros debido a su opacidad. Así lo especifica la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en un informe referente a la investigación abierta y que ha revelado este miércoles el diario El Comercio. Según este informe, el investigado usó el sindicato "como pantalla para lucrarse".

La UCO investiga la procedencia de 1,2 millones de euros que Fernández Villa regularizó a través de internet acogiéndose a la amnistía fiscal que el Gobierno impulsó en 2012. Según el documento de la Guardia Civil, Villa se servía del histórico sindicato ─que posteriormente pasó a llamarse SOMA-fia-UGT y luego SOMA-fitag-UGT─ para desviar fondos aprovechando la opacidad de la organización, que escapaba a las auditorías de UGT Asturias y UGT Madrid, y al "control absoluto" que el dirigente tenía de la organización, según los investigadores.



El informe concreta que Fernández Villa le hizo presuntamente con más de 500.000 euros procedentes de Hunosa, la empresa pública del sector energético-minero, a través del cobre de cheques y desviando cantidades a las cuentas del sindicato desde 1989 hasta el 2012.

Serían sus secretarias personales las que cobraban estos cheques emitidos por Hunosa a nombre de Villa alegando el pago de salarios del comité de empresa intercentros.

Villa, "la última palabra" en un sindicato "sin control de gasto"

Por su parte, el abogado de SOMA-Fitag-UGT, Miguel Vigil, ha asegurado este jueves que durante la etapa en la que este sindicato estuvo dirigido por Fernández Villa no había ningún control de gasto y que era era el propio Villa el que siempre tenía "la última palabra".

Lo ha afirmado en declaraciones a RTPA tras la declaración en los juzgados del actual secretario general de SOMA-Fitag-UGT, José Luis Alperi, por la querella de la organización contra Villa por presunta apropiación indebida de 360.000 euros.

Vigil ha señalado que todos los testigos han coincidido en que, durante la etapa de SOMA-UGT, "y no en la de SOMA-Fitag-UGT, la palabra Villa era la última y nadie decía lo contrario". "No existía un procedimiento ni en UGT ni en el Infide en el que se pudiesen controlar los gastos", ha añadido.

En la jornada de este viernes también han declarado, en calidad de imputado, el exsecretario del Instituto para la Formación, Investigación, Documentación y Estudios Sociales (Infide), Pedro Castillejo. Su abogado ha mantenido que su cliente es un "chivo expiatorio" y que en este caos "hay mucha tela que cortar".

Como testigo también ha presentado declaración el exdirector del Montepío de la Minería, José Antonio Postigo, que a su vez, junto con Villa, está investigado por la Fiscalía Anticorrupción por la supuesta regularización económica, acogiéndose a la Amnistía Fiscal.