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Rabat dice que no acepta lecciones de derechos humanos

El Senado denuncia el pasado colonial español. Concentración ante el Instituto Cervantes para reclamar Ceuta y Melilla

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El Gobierno de Mohamed VI dio ayer un nuevo paso en su escalada de alentar la tenisón con España tras las resoluciones del Congreso y el Senado condenando el asalto al campamento Dignidad en El Aaiún. Si el viernes fue el Parlamento marroquí el que aprobó una dura resolución en la que se instaba recuperar las 'ciudades ocupadas de Ceuta y Melilla', ayer la Cámara de los consejeros (Senado) llamó a una 'reevaluación global de las relaciones marroquí-españolas' al considerar que 'la actitud de España va en contra de las relaciones de amistad y de buena vecindad y los intereses comunes de ambos países y no tiene en cuenta los retos que exige una consolidación de la cooperación bilateral'.

Los grupos parlamentarios marroquíes, que se reunieron en sesión plenaria con carácter extraordinario, consideraron la posición del Congreso español 'precipitada y parcial' y manifestaron que 'atenta contra la soberanía nacional y contra los intereses supremos de Marruecos'. Asímismo, aprovecharon la ocasión para reprochar a España su 'pasado colonial' y aseguraron que 'no está habilitada para dar lecciones en materia de respeto a los derechos humanos'. El Gobierno llamó en el Senado a 'la movilización' a favor de la unidad nacional inisistiendo en la necesidad de 'actuar para liberar todos los enclaves ocupados'.

La concentración pacífica se convirtió en una reivindicación de la territorialidad marroquí

Dos horas antes del pleno de la Cámara de los Consejeros, se suspendió la denominada Marcha de la Liberación, prevista desde Rabat al norte del país para reclamar 'la salida de España de Ceuta, Melilla y las islas Chafarinas'. La decisión fue adoptada a petición de los organizadores, que seguirán trabajando en la protesta para 'garantizar el éxito de la marcha'. Así lo indicó el responsable del Comité Nacional de Coordinación, Driss Redouani, a la agencia oficial MAP.

Un grupo de jóvenes aprovechó la cercanía de la Wilaya (ayuntamiento) de Rabat, punto previsto para iniciar la marcha, con el Instituto Cervantes para reivindicar con altavoces eslóganes contra España: '¡España vete de Ceuta y Melilla!' y recordar que el Sáhara es marroquí. Los gritos y proclamas, que duraron una hora, también denunciaron 'las mentiras de los medios de comunicación' españoles e increparon al PP en un perfecto español: '¡Fuera el Partido Popular!'. Una vez más, la concentración pacífica se convirtió en una reivindicación de la territorialidad marroquí entonando, incluso, el himno nacional.

Marruecos consideró en la sesión plenaria de su Cámara Alta el pasado viernes que España tiene todas las de perder en esta 'guerra parlamentaria', como la califican algunos diarios árabes. Destacan la cooperación que ambos países mantienen en cuestiones que 'constituyen una amenaza para la seguridad y la estabilidad: la inmigración clandestina, el terrorismo, el crimen organizado y el tráfico de droga'.