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El verano menos trágico al volante desde 1962

Los 364 fallecidos en accidentes de tráfico de los dos últimos meses arrojan la cifra más baja en 48 años. Por primera vez en la historia mueren menos de 200 personas en agosto

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Un total de 364 personas fallecieron este año en la carretera entre los meses de julio y agosto. La cifra, siempre trágica, es no obstante la más baja desde 1962. Además, por primera vez en la historia de la seguridad vial en España, en agosto hubo menos de 200 muertos en accidentes de tráfico. Son algunos datos destacados del balance de la Operación Verano de Tráfico, que muestra, por séptimo año consecutivo, una reducción de la siniestralidad en el asfalto.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, expuso ayer las principales conclusiones de este informe acompañado del director general de Tráfico, Pere Navarro. 'Las políticas de seguridad vial siguen funcionando', señaló el titular de Interior.

Para sostener esta afirmación, el ministro desgranó uno a uno los datos del informe. 'Las cifras nos sitúan entre los mejores países de la UE', destacó. De hecho, el número de muertos en carretera durante los meses de julio y agosto de este año bajó en nueve comunidades autónomas, a pesar de que este verano se han reducido en un 3,3% los desplazamientos de largo recorrido (es decir, los trayectos que superan los cien kilómetros de distancia).

Así, el verano de 2001 se saldó con 845 fallecidos y 691 accidentes mortales. En el mismo periodo de este año, el número de víctimas es de 364 y el de siniestros se sitúa en 324, lo que supone un descenso acumulado del 57%. 'Cada año el margen de mejora es menor', admitió el ministro.

Rubalcaba recordó que en el verano de 1989, 1.378 personas perdieron la vida en la carretera. Este guarismo trágico marcó un punto de inflexión; desde entonces, a excepción de algunos pequeños repuntes muy concretos, la siniestralidad ha caído en picado.

Los jóvenes de entre 15 y 24 años dejan de ser los más vulnerables

El ministro recordó 'tres hitos' que han ayudado a que la situación haya mejorado de forma tan notoria: la llegada del carnet por puntos en 2006, 'que hoy goza de una excelente salud'; la reforma del Código Penal en 2008 y la nueva Ley de Tráfico en 2010.

Otro de los aspectos que más destacó el ministro es que los jóvenes de entre 15 y 25 años han dejado de ser el grupo de edad más vulnerable a morir en la carretera. Los dos últimos meses fallecieron 51 jóvenes en accidentes de tráfico. En 2003, esta cifra se elevaba a 182. Y, por primera vez, son los adultos de entre 45 y 54 años quienes más víctimas generan en el asfalto (este verano han muerto 66).

'Cada año el margen de mejora es menor', reconoce el ministro

Esto significa, según el responsable de Interior, que 'los jóvenes son muy receptivos y sensibles con las políticas de concienciación y las campañas de tráfico' impulsadas por el Gobierno. 'Esto nos hace ser optimistas porque los jóvenes son los conductores del futuro. Y además se rompe con esa idea preconcebida de que este colectivo es más alocado al volante', aseveró el ministro.

El balance final del verano muestra pese a todo algunos datos inquietantes. Por ejemplo, 23 niños de menos de 14 años han perdido la vida en accidentes de tráfico. El año pasado murieron la mitad. El informe de la Dirección General de Tráfico (DGT) concluye que el 43% de estos menores fallecidos 'no llevaba ningún elemento de retención infantil ni cinturón de seguridad'.

Cinturón de seguridad, alcohol y velocidad, claves para la DGT

En este sentido, Rubalcaba reconoció que la prioridad absoluta e inmediata de la DGT es 'que todo el mundo se ponga el cinturón de seguridad, que nadie beba alcohol cuando conduzca y que todos cumplan los límites de velocidad'. 'Vamos a volcarnos en estos tres temas', insistió el responsable de Interior.

Para ilustrar lo importante que es respetar las señales de velocidad, el ministro acudió a las estadísticas de la UE: 'Se podrían salvar una de cada tres vidas en la carretera si se cumplieran los límites de velocidad'. También han aumentado este verano las muertes en autopistas (13 fallecidos más) y en autovías (11). Es en las carreteras convencionales donde más personas mueren: 257 víctimas en 2010. Hace siete años la cifra era de 590.

El accidente mortal más común es por salidas de la vía, muchas veces debido a un exceso de velocidad y a la distracción del conductor. El 36% de los fallecimientos tuvieron esta causa. También crecieron las colisiones frontales, un 11% entre julio y agosto.

Respecto a los 64 motoristas fallecidos este verano, la mitad perdió la vida en fines de semana. El 66% de estas víctimas conducía motos de más de 500 centímetros cúbicos.

En lo que va de año han muerto en accidente 1.123 personas, por 1.318 en el mismo periodo de 2009.