"Nuestro mayor enemigo no es la guerra ni la desigualdad ni una ideología determinada o la crisis financiera. Es la indiferencia ante la pobreza, una amenaza catastrófica para nuestro planeta". El emotivo discurso pronunciado el jueves por el primer ministro británico, Gordon Brown, en la Cumbre de Naciones Unidas choca con la realidad: los 16.000 millones de dólares recaudados por la ONU para combatir la pobreza quedan muy lejos de los 700.000 millones de dólares que saldrán de las arcas públicas de EEUU para salvar a Wall Street.
El secretario de la ONU, Ban Ki-moon, manifestó que el dinero recaudado "sobrepasa las expectativas más optimistas que teníamos". Pese a ello, ninguno de los ocho Objetivos del Milenio, el ambicioso plan de desarrollo mundial auspiciado por la ONU, están garantizados para 2015.
En la última década se han realizado importantes avances en educación y la escolarización primaria roza el 90% en los países en vías de desarrollo. También ha habido progresos en salud: los casos de sarampión se han reducido en dos tercios gracias a campañas de vacunación masivas y las muertes por malaria han disminuido por el uso de mosquiteras tratadas con insecticida. Aún así, en ambos campos quedan problemas urgentes por resolver, como el avance del sida en África.
En otras metas, como la lucha contra el hambre, los buenos resultados de regiones densamente pobladas, como el sur de Asia, maquillan la mala situación en Áfricasubsahariana. Avances volatizados Gobiernos y ONG coinciden en que algunos de los avances obtenidos han empezado a volatilizarse por el aumento del precio de los alimentos. Según la FAO, 75 millones adicionales de personas se vieron abocados a la pobreza en 2007 por no poder adquirirproductos básicos.
La crisis financiera tiene también un impacto negativo y las ONG alertan que está distrayendo a la comunidad internacional de los Objetivos del Milenio.
Aunque los líderes reunidos en Nueva York han defendido mantener la ayuda al desarrollo, las cifras demuestran que esta se ha reducido desde 2005. El ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, lo dejó claro: "¿Prometer a la gente más dinero para el desarrollo? Esto no es verdad. Estamos mintiendo".
De la cumbre de la ONU sobre los Objetivos del Milenio solo ha trascendido la cifra global comprometida para alcanzar estas metas. No han llegado propuestas concretas. Problemas específicos. Testimonios directos. En cambio, este ha sido el núcleo de la reunión alternativa de ONG mantenida fuera del cuartel general de la ONU.
“Lo que podría haber sido un verdadero diálogo con la sociedad civil se ha convertido en otro encuentro costoso y elitista de hombres trajeados estrechándose la mano pero sin escuchar”, critica Ciara O’Sullivan, portavoz de la coalición de ONG Llamamiento Global contra la Pobreza. “Hemos enviado una carta a Ban Ki-moon con nuestras propuestas y conclusiones del encuentro, pero ¿están realmente escuchándonos? Saben lo que significa ser pobre? Yo creo que la respuesta es no”, sentenció O’Sullivan.
El gobierno PsoE es para los dueños multimillonarios de Repsol, Telefónica y otras multinacionales "españolas" como las Fundaciones para las empresas, una forma de lavar la cara, cuando no de blanquear.
La pobreza de esos países es la consecuencia de la riqueza de esas transnacionales. Por eso resulta tan patética la sonrisa de ZP que quiere "sentar un pobre a su mesa".
"La pobreza, el hambre, las enfermedades de tantos y tantos seres humanos son una terrible realidad, más o menos lejana geográficamente, que de vez en cuando se cuela por la ventana del televisor o del periódico para perturbar la tranquilidad de los hogares donde la experiencia de hambre no va más allá de un ayuno ocasional por prescripción médica. Pero, en efecto, no son un desastre natural, sino algo peor, provocado, consentido y favorecido por gobiernos que consideran personas ilegales a quienes huyendo de tanta miseria cierran las puertas y crean leyes para castigar a quien tenga la osadía de intentar salvarse y salvar a los suyos.
Por supuesto que hay alternativa para evitar ese tipo de catástrofes humanitarias, y son las propias organizaciones campesinas quienes la propugnan. La soberanía alimentaria, que asegura la autosuficiencia, las evitaría, pero para ello es indispensable la producción de alimentos en sistemas de diversificación. Sin embargo, los organismos que dicen ayudar a los países empobrecidos, les imponen un sistema económico que facilita esa rapiña y sus trágicas consecuencias.
Ésa es la cara que el neoliberalismo intenta no mostrar, pero la más real." www.kaosenlared.net/noticia/pobreza-mundo-no-desastre-natural-sino-fruto-rapina-capitalista
El emotivo discurso de Gordon Brown es demagogia barata ¿Qué es la pobreza sino el resultado de una ideología conservadora que legitima las desigualdades más profundas, utiliza la guerra para preservar un orden mundial injusto, proporcionando escandalosos recursos y beneficios a los fabricantes de armas, y antepone la especulación financiera a cualquiera de los derechos humanos? ¿Por qué no empezamos por llamar a cada uno por su nombre? Ese tal Gordon Brown es sin duda un neonazi disfrazado de lagarterana.
Ahí está la clave pragmatica del asunto: "LOS 16.000 MILLONES DE DOLARES RECAUDADOS POR LA ONU PARA COMBATIR LA POBREZA QUEDAN MUY LEJOS DE LOS 700.000 MILLONES DE DOLARES QUE SALDRÁN DE LAS ARCAS PUBLICAS DE EEUU PARA SALVAR A WALL STREET". Creo que el mundo rico tiene muy clara las prioridades y todo lo demás son brindis al sol. Esta sociedad va a fenecer por su insensibilidad al cambio climático y sobre todo por su permanente hipocresía entre lo que dice y lo que hace.
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