Publicado: 14.10.2015 12:59 |Actualizado: 14.10.2015 13:16

Arabia Saudí condena a un británico a 360 azotes por llevar vino en su coche

Su hija advierte de que su padre, que ya ha cumplido un año de prisión, podría morir por los azotes debido a su avanzada edad y a su débil salud.

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Karl Andree, condenado a 360 azotes por llevar vino en su automóvil en 2014.

Karl Andree, condenado a 360 azotes por llevar vino en su automóvil en 2014.

MADRID.- La policía religiosa de Arabia Saudí arrestó en 2014 a Karl Andree, británico y de 74 años, cuando fue descubierto con vino casero en su automóvil. Fue condenado a un año de prisión, que ya ha cumplido, y sentenciado a recibir 360 azotes, un castigo al que no podría sobrevivir según declara su familia.

Su hija, Kirsten Piroth, dijo a la BBC que su padre, que ha sufrido de tres tipos de cáncer, podría morir por los azotes. El Ministerio de Exteriores británico comunicó que "estaría buscando su liberación tan pronto como sea posible".



La  web del gobierno de Reino Unido advierte a los que preparan un viaje a Medio Oriente de que "si viajas a Arabia Saudí recuerda que deberás respetar las tradiciones locales, las costumbres, leyes y religión a todas horas" y de que "Arabia Saudí es un país musulmán donde la ley islámica se impone estrictamente".

Kirsten Piroth reconoció que su padre trasportaba vino casero en su auto, en 2014, cuando fue detenido y arrestado. Tras cumplir un año de prisión, Piroth dijo que le "habían hecho creer" a ella y su familia que el castigo corporal no se realizaría debido a la edad y salud de su padre. Sin embargo, ahora parece que hay dudas al respecto de si podría salir libre.

Karl Andree es un exejecutivo en el área de petróleo que lleva 25 años viviendo en Arabia Saudita. Según su familia ha vivido muy feliz en ese país al que le ha dedicado todo su esfuerzo profesional, hasta el arresto.

La familia asegura que Andree entiende las leyes sauditas y que lamenta lo que ha sucedido. Pero insisten en que ya pagó por su delito con un año de cárcel y que el gobierno debería mostrar clemencia. Pero en Arabia Saudita a prohibición de alcohol no permite margen de error. Eso lo sabe Karl Andree y lo advierte claramente la Cancillería británica.

El gobierno británico ya expresó haber abordado el caso con los sauditas y que "están activamente buscando su pronta liberación".