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La ayuda humanitaria peligra en Somalia

Las oficinas de las ONG en el país son atacadas y saqueadas. Las milicias de Al Shabab prohíben la presencia de Acnur y Unicef, entre otras organizaciones

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La situación de las ONG que trabajan en Somalia se hace cada día más complicada. A la falta de fondos para sacar adelante los proyectos, se suman la falta de seguridad para los cooperantes y las amenazas lanzadas por las milicias de Al Shabab, vinculadas a Al Qaeda y que controlan buena parte del sur del país.

Los rebeldes islamistas han atacado y saqueado las oficinas de varias organizaciones y han decidido 'revocar de forma permanente el permiso para operar en Somalia' al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y al Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), entre otras agencias humanitarias, y a los Consejos Noruego y Danés para los Refugiados.

La milicia apela a los 'intentos persistentes' de las organizaciones de que la población local 'rechace la completa aplicación del sistema islámico de la sharia'. Además, acusan a los organismos de financiar y ayudar a 'grupos subversivos que pretenden destruir los principios básicos del sistema penal islámico'.

Al Shabab acusa a las ONG hacer que la población rechace la 'sharia'

El responsable de comunicaciones de la OMS en Somalia, Pieter Desloovere, ha confirmado que las sedes de la organización en las ciudades de Baidoa y Wajid han sido atacadas este lunes. Desde Unicef, Jaya Murthy ha confirmado que su sede en Baidoa también ha sido ocupada por Al Shabab. 'A todo el personal que estaba en la oficina se le pidió que se marchara. Todos nuestros empleados están a salvo. Nuestra sede de Baidoa sigue ahora mismo ocupada. Ninguna otra sede de Unicef está ocupada en estos momentos y todo nuestro personal en Somalia está bien', ha explicado Murthy en declaraciones a Reuters desde Ginebra.

Un vecino de Baidoa ha sido testigo del asalto a la sedes de Unicef y de la OMS. 'Han asaltado y tomado los complejos hace dos horas. Ahora mismo puedo ver cómo están sacando el material de ambas agencias. Siguen dentro. Han reducido a los vigilantes de los complejos', ha relatado.

Mientras, los somalíes siguen siendo víctimas de la hambruna que, según un último informe, azotará a Somalia al menos otros cuatro meses, siendo optimistas. El documento ya señalaba que si persiste el bloqueo de Al Shabab a la ayuda humanitaria y continúa la ofensiva militar de Kenia al sur de Somalia, 'la hambruna reemergería durante 2012'.  

La ONU estima que unas 3,3 millones requieren asistencia para sobrevivir

El número de personas que han huido de la guerra y el hambre se acerca al millón, según ha denunciado el Acnur. El organismo, ha indicado que únicamente desde enero han huido casi 290.000 personas de Somalia, con lo que ya son 950.136 los que han abandonado el país.

El 90% se encuentra en los países vecinos y más de la mitad está en Kenia, donde hay poco más de 520.000 refugiados somalís. Unos 202.000 somalís se encuentran en Yemen, 181.000 en Etiopía y 18.000 en Yibuti. El drama se extiende así a los campamentos de refugiados, donde las ONG no dan abasto. Dentro de Somalia la situación no es menos dramática, con 1,5 millones de desplazados internos.

De las seis regiones donde se había declarado la hambruna, la ONU ha retirado esa calificación a tres, donde considera que se está ahora en una 'fase de emergencia' tras un retorno moderado de las lluvias, tras un terrible periodo de sequía. Sin embargo, el Acnur ha advertido del riesgo que supondría un retiro prematuro de los alimentos o de otro tipo de ayuda para las poblaciones afectadas, pues aunque la ONU ha socorrido a 2,4 millones de personas en los últimos meses, se estima que sólo en Somalia unas 3,3 millones requieren asistencia para sobrevivir.