Publicado: 24.03.2016 18:04 |Actualizado: 24.03.2016 22:18

Bélgica buscaba desde diciembre a uno de los kamikazes de Bruselas por sus vínculos con los ataques a París

Khalid El Bakraoui, el suicida del metro, alquiló una vivienda en Charleroi que sirvió de escondite al grupo que cometió los atentados contra la capital francesa. Tanto él como su hermano Ibrahim figuraban en una lista de EEUU como potenciales terroristas.

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Imagen de los hermanos El Bakraoui difundida por Interpol. - AFP

Imagen de los hermanos El Bakraoui difundida por Interpol. - AFP

BRUSELAS.- La Fiscalía federal belga ha confirmado este jueves los vínculos de uno de los terroristas suicidas del pasado martes en Bruselas con los atentados de París en noviembre, al revelar que uno de ellos había alquilado una vivienda en Charleroi (sur de Bélgica) que sirvió para preparar los ataques en la capital francesa y que estaba siendo buscado por ello.

En un comunicado, la Fiscalía ha explicado que Khalid El Bakraoui, identificado como el atacante suicida en el interior del metro en una parada próxima a las instituciones europeas de Bruselas, había alquilado una habitación en la calle del Fort, en la ciudad de Charleroi. Ese cuarto, que según los investigadores fue registrado el 9 de diciembre, sirvió de escondite al grupo terrorista que cometió los atentados de noviembre en París, en los que murieron 130 personas y centenares resultaron heridas.

Las sospechas del Ministerio Público contra Khalid El Bakraoui, que utilizó un carné de identidad belga falso a nombre de Ibrahim Maaroufi, llevaron dos días después, el 11 de diciembre, a emitir una euroorden y un mandato de detención internacional contra él. De hecho, todavía hoy se podía ver en la página de internet de Interpol la "ficha roja" contra este hombre de 27 años y nacionalidad belga, buscado por Bruselas por "terrorismo".



Liberado tras violar la libertad condicional

Khalid El Bakraoui, según ha declarado este jueves el fiscal de la ciudad belga de Mons, Christian Henry, fue liberado por un tribunal después de que violara las condiciones de la libertad condicional a las que estaba sometido por mantener contactos con antiguos asociados. Khalid fue detenido en mayo de 2015 cuando la Policía descubrió que estaba hablando con un antiguo cómplice criminal dentro de un vehículo que llamó la atención de los agentes porque estaba mal aparcado.

Esta conversación contravenía una de las condiciones de la libertad condicional bajo la que se encontraba el terrorista, y que le fue impuesta en 2013. Un magistrado decidió su liberación porque no había quebrantado el resto de condiciones: estaba a la búsqueda de empleo, se ponía habitualmente en contacto con el supervisor responsable y no mostraba señales de radicalización. Sin embargo, todo cambió cuando, a partir del pasado mes de octubre, El Bakraoui faltó a cuatro citas con su supervisor y abandonó su domicilio sin informar a las autoridades, por lo que la libertad condicional fue anulada el mes pasado.

Su hermano, Ibrahim El Bakraoui, fue uno de los dos terroristas suicidas que actuaron el martes en el aeropuerto internacional de Bruselas-Zaventem. Hoy es objeto de una importante polémica en Bélgica y con Turquía, de donde fue expulsado el pasado verano tras haber sido detenido como "combatiente extranjero". El Gobierno belga ha reconocido que, cuando Turquía le comunicó por qué lo había detenido y le anunció la expulsión de Ibrahim El Bakraoui, no estaba al corriente de su vinculación con grupos terroristas y sólo sabía que tenía un largo historial como delincuente común.

De hecho, este jueves el ministro de Justicia holandés, Ard van der Steur, asegura que este aviso, si lo hubo, nunca quedó registrado. "Hemos llamado a nuestros colegas belgas, alemanes y turcos. En ningún caso estaba registrado en nuestros sistemas", declaró en rueda de prensa. Sin embargo, tanto él como su hermano Khalid figuraban como potenciales terroristas en una lista de los servicios de Inteligencia de Estados Unidos, según han informado fuentes oficiales estadounidenses a la cadena NBC. Estas fuentes, no obstante, han declinado precisar en cuál de las múltiples listas de seguridad exactamente se encontraban ambos hermanos.

Críticas de la Fiscalía belga contra las filtraciones

Por otro lado, la Fiscalía federal belga ha salido al paso del retrato robot filtrado a la prensa, "sin ninguna verificación oficial", de un posible segundo terrorista en la explosión de la estación de metro de Maelbeek, junto a las instituciones europeas. El Ministerio Público ha señalado que ese supuesto retrato robot no es pertinente para la investigación. Además, ha añadido que "entiende la necesidad de información", pero ha insistido en "la necesidad de no divulgar más que informaciones verificadas y que no perjudiquen a la investigación en marcha".

Por último, la Fiscalía federal ha indicado que la persona que había sido arrestada el mismo día de los atentados en el barrio bruselense de Schaerbeek en relación con los hechos ha quedado finalmente en libertad tras ser interrogada en profundidad. Los investigadores realizaron el miércoles registros en los domicilios de los hermanos El Bakraoui en Bruselas, pero no aportaron elementos a la investigación.

El aeropuerto seguirá cerrado hasta el lunes

El aeropuerto de Bruselas-Zaventem seguirá cerrado al tráfico de pasajeros al menos hasta el próximo lunes. En su cuenta de Twitter, el aeropuerto ha indicado que las operaciones de las aerolíneas comerciales siguen suspendidas hasta el domingo 27 incluido, y ha pedido a los pasajeros que se pongan en contacto con sus compañías para obtener información.

Una portavoz ha precisado que no pueden siquiera avanzar cuándo estarán en disposición de anunciar la reapertura del principal aeropuerto de Bélgica, con alrededor de 600 vuelos al día y entre 50.000 y 60.000 pasajeros. La portavoz señaló que la policía científica aún trabaja en la zona de salidas de la terminal donde se produjo la doble explosión, de forma que el personal de Bruselas-Zaventem todavía no ha podido acceder para evaluar los daños estructurales que ha podido sufrir el edificio. Esa evaluación "es bastante crucial" para determinar la reanudación de la actividad. Las compañías que normalmente operan allí han desplazado una parte de sus operaciones a otros aeropuertos de Bélgica (principalmente Charleroi, Lieja y Amberes), pero también del extranjero.