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Berlusconi convence a la xenófoba Liga Norte para volver a presentarse juntos a las elecciones

'Il Cavaliere' sella el pacto con los secesionistas en su mansión de Arcore y sugiere que se conformaría con ser ministro de Finanzas si ganan

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Silvio Berlusconi recurrirá a sus aliados de siempre para no concurrir en solitario a las próximas elecciones generales en Italia que se celebraran a finales de febrero. Il Cavaliere anunció con un 'habemus papam' haber sellado un pacto con sus exsocios de la Liga Norte, el partido xenófobo y secesionista con el que ha compartido sus gobiernos en los últimos 20 años y que estaba sumido en una profunda crisis después de un escándalo de financiación ilegal que acabó forzando la dimisión de su líder histórico, Umberto Bossi. 

Los detalles se desconocen y podrían ser desvelados este mediodía por el secretario general leguista, Roberto Maroni. La principal condición que habían puesto los padanos para reeditar las coaliciones anteriores era que Berlusconi no fuera el candidato a primer ministro. Y según las palabras de Il Cavaliere, éste podría haber aceptado. 'Habemus papam, esta noche a las 01.30 horas de la madrugada se ha firmado un acuerdo [...] Yo seré el líder de la coalición de los moderados pero si llegáramos a ganar preferiría ser ministro de Economía después de haber pasado muchos años en las trincheras', dijo en una entrevista con la emisora RTL.

Síntoma del estado de enajenación que atraviesa el magnate de las comunicaciones, Berlusconi también aseguró en la radio que propondría cambiar la legislación para reconocer los derechos de los homosexuales. Tema que ha despertado la incredulidad total de este colectivo, acostumbrado a la homofobia de estado que implantó Il Cavaliere. HAce poco, en otra entrevista dijo que la izquierda le había acusado de todo menos 'de ser homosexual y de robar dinero a los italianos'. Hace más tiempo, cuando estalló el caso Ruby, escándalo por el que está acusado de prostitución de menores y abuso de poder, el presidente del AC Milan se permitió el lujo de decir que era mejor 'ser un apasionado de las mujeres bellas que ser homosexual'.

De confirmarse, sería la unión natural de dos partidos que no pueden sobrevivir el uno sin el otro. Ambos están hundidos en las encuestas desde hace dos años gracias a la línea ascendente del Partido Democrático de izquierdas, la irrupción del Movimiento Cinco Estrellas del cómico Beppe Grillo, y la tan cacareada coalición de moderados que dirigiría el actual primer ministro, Mario Monti.

En cualquier caso, no parece que este último gesto forzado de Berlusconi vaya a dar grandes frutos. Tampoco que los votantes de la Liga, asqueados de que la alianza con Il Cavaliere haya sumido al partido en el caos al haber formado parte del último Gobierno que fue fagocitado por la prima de riesgo en noviembre de 2011.

Los electores de la Liga han comenzado a mostrar ya su indidgnación en los canales más tradicionales del partido y han criticado con dureza la posible alianza. 'Creo que la Liga hace muy mal aliándose con Berlusconi. Al principio se le estimaba por todas las cosas que hizo por nosotros. Ahora demasiada desilusión. Seguramente, con todo el dolor de mi corazón, no votaré a la Liga. Se están equivocando. Ahora Berlusconi, con tal de ganar votos está dispuesto incluso a abrir la puerta al matrimonio gay', escribía Paolo en los foros de Radio Padania tal y como recogen los medios. 'El PdL es corresponsable de todo lo que ha pasado en 2012 y de todo lo que ha hecho Monti. Por tanto, es abominable aliarse con esta gente. Primero el Norte pero sin el enano abminable del norte', continuaba el mismo militante.

Una cosa sí queda clara, una posible unión entre ambos partidos puede ser importante para el dominio en el Senado ya que el particular sistema electoral italianono asegura la mayoría en la Cámara Alta al partido que gane las elecciones. El mejor ejemplo del peligro que esto supone para la estabilidad del Gobierno es la caída del Ejecutivo de Romano Prodi en 2007, cuando perdió el apoyo delos democristianos y tuvo que dimitir.