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Los británicos eligen el brexit y generan una crisis sin precedentes en Europa

El voto de la clase trabajadora inglesa se impuso al de la clase media londinense en un referéndum que deja un mapa de un país profundamente dividido.

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Un operador de cámara toma imágenes del amanecer ante las Casas del Parlamento en Londres (Reino Unido) hoy, este viernes 24 de junio de 2016. EFE/Hannah Mckay

@pablorodero

EDIMBURGO.- Los votantes británicos han provocado una crisis de incalculables dimensiones en la Unión Europea tras votar a favor de abandonar la UE en el referéndum celebrado ayer. La victoria de los partidarios de abandonar la UE se empezó a intuir con los primeros recuentos, después de que dos encuestas realizadas durante la jornada hubieran arrojado el resultado opuesto. Al inicio de la noche, el brexit cosechó una victoria más holgada de lo esperada en la ciudad portuaria de Sunderland, en el norte de Inglaterra, que encendió todas las alarmas en el bando pro-europeo.

La libra sufrió una fuerte caída respecto al dólar en uno de las primeras consecuencias que podrían anticipar un fuerte impacto económico que tendrá el brexit en el Reno Unido y todo el continente. El voto por abandonar la UE se mantuvo por delante durante todo el comienzo de la noche y certificó su victoria cuando los votos de Londres y Escocia, mayoritariamente partidarios de la permanencia, no fueron suficientes para voltear el resultado.


El voto por abandonar la UE se mantuvo por delante durante todo el comienzo de la noche y certificó su victoria cuando los votos de Londres y Escocia, mayoritariamente partidarios de la permanencia, no fueron suficientes para voltear el resultado

La tormenta política que el resultado del referéndum ha desatado se ha llevado en primer lugar por delante al primer ministro británico, el conservador David Cameron. A pesar de que los diputados conservadores que habían hecho campaña por el brexit firmaron anoche una carta pidiendo su continuidad independientemente del resultado del referéndum, el primer ministro anunció su dimisión esta mañana afirmando no ser “el capitán que conduzca a nuestro país hasta su siguiente destino”. El líder de la campaña oficial a favor del brexit, el exalcalde de Londres Boris Johnson, se perfila como uno de los grandes favoritos a sustituir al primer ministro tras la conferencia conservadora de octubre.

El partido euroescéptico UKIP y especialmente su líder, Nigel Farage, también se sitúan entre los grandes ganadores de este referéndum. Tras lograr convertirse en la tercera fuerza más votada en las pasadas elecciones generales, el UKIP sólo sumó un diputado, lastrado por el mayoritario sistema electoral británico. Muchos dieron por muerto al partido y a su líder, incapaz de lograr su añorado escaño en Westminster. Esta noche Farage fue el primero en cantar victoria, proclamando el “día de la independencia” del Reino Unido en un victorioso discurso a eso de las 4 de la mañana.

Un país dividido geográfica y socialmente

El mapa de los resultados muestra un país profundamente dividido con Londres y Escocia núcleos proeuropeos y con el resto de Inglaterra claramente inclinada a favor del brexit. La Inglaterra rural y los antiguos centros industriales de Gales y el norte de Inglaterra se han inclinado mayoritariamente a favor del brexit en un voto que puede interpretarse como una muestra de rechazo por el estatus quo. La división no es sólo geográfica sino también de clase social. La clase obrera blanca ha apoyado claramente el brexit, mientras que las clases medias con estudios universitarios lo han rechazado.

La salida del Reino Unido abre una profunda cuestión acerca de su unidad, puesto que Irlanda del Norte, Escocia e incluso Gibraltar se han posicionado a favor de permanecer en la UE

La crisis política podría reavivar también la cuestión de la independencia de Escocia, después de que el mapa electoral mostrara una clara diferencia de voto a ambos lados de la frontera anglo-escocesa. La primera ministra escocesa, la independentista Nicola Sturgeon, había anunciado antes de la cita que si Escocia era “arrastrada fuera de Europa contra su voluntad” el referéndum de independencia volvería a situarse sobre la mesa.

El problema para los nacionalistas escoceses es que el apoyo por la independencia se sitúa en torno al 50%, una cifra que haría arriesgado volver a llamar a los votantes a las urnas tan sólo dos años después. Está aún por determinar el impacto que el brexit tendrá en el apoyo por la independencia en Escocia en las próximas fechas.

Irlanda del Norte, la otra gran excepción al apoyo al brexit, también podría ver su estatus afectado y el partido nacionalista Sinn Feinn ya ha reclamado un referéndum sobre la unificación de Irlanda. Incluso Gibraltar, que votó con un 95% a favor de la permanencia en la UE, podría volver a ver la bandera española ondeando tras tres siglos de pertenencia al Reino Unido. El ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo, propuso esta mañana una fórmula de cosoberanía en el peñón.

Proceso inédito para Bruselas

Ahora deberá comenzar un inédito proceso de negociación por el que el Reino Unido se convertirá en el primer estado miembro en abandonar la UE en toda su historia. La Eurocámara se reunirá a partir de las 8 en Bruselas y se espera que el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, sea el primer representante europeo en comparecer para valorar el resultado del referéndum británico. Se espera también una declaración del presidente de la Comisión Europea, Jan-Claud Junker, a lo largo de la mañana.

Se desconoce la duración de las negociaciones que deberán comenzar en los próximos días, aunque el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea establece un periodo de dos años para esta circunstancia. La primera consecuencia será que los acuerdos alcanzados en febrero en Bruselas, que otorgaban un estatus especial al Reino Unido en la UE, quedan anulados. A partir de ahora, Bruselas y Londres deberán comenzar a negociar sus relaciones como dos entes completamente independientes.