Publicado: 16.09.2015 20:18 |Actualizado: 16.09.2015 23:30

Bruselas vende la nueva versión del mecanismo de blindaje de empresas que quiere incluir en el TTIP

"Algunos han argumentado que el ISDS es un tipo de justicia privada. Con este sistema habrá un modelo judicial público", sostiene la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström.

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Cecilia Malmström, en una imagen de archivo. EFE

Cecilia Malmström, en una imagen de archivo. EFE

BRUSELAS.- La Comisión Europea (CE) ha presentado este miércoles su nueva versión del tribunal de resolución de disputas entre inversores y estados, que sustituirá al actual sistema de arbitraje (ISDS) y que podría aplicarse por primera vez en el acuerdo de libre comercio y de inversiones que negocian la Unión Europea y EEUU (TTIP).

El Investor State Dispute Settlement (ISDS) es probablemente el aspecto más criticado del polémico acuerdo, y ha sido criticado por la mayoría de fuerzas de la Eurocámara. Muchas consideran que blinda a las multinacionales al permitirles demandar a los estados ante tribunales arbitrales, y no ante las justicias nacionales. 

La comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, explicó en rueda de prensa que ha existido y existe una "desconfianza fundamental en el público acerca de la justicia e imparcialidad en el modelo tradicional ISDS", tal y como se desprende de la consulta en la que el 97% de 150.000 europeos encuestados votaron en contra de este mecanismo.



Recalcó que los países comunitarios son los que más recurren al sistema actual de resolución de disputas Estado-Inversor (ISDS en inglés), por lo que considera lógico que sea la UE la que impulse su reforma y modernización. Lo que propone la CE es la creación de un sistema de tribunales compuesto por uno de inversiones y otro de apelación.

El sistema dispondrá de "jueces y no de árbitros" y esos magistrados tendrán que tener unas cualificaciones comparables a aquellas que se exigen en tribunales nacionales o internacionales como la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya o el órgano de apelación de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Los jueces serán nombrados de antemano directamente y conjuntamente por la UE y el país socio con el que cierre un acuerdo comercial y de inversiones. La CE contempla un total de 15 jueces en el tribunal de inversiones y 6 para el de apelaciones.

En el caso del futuro acuerdo con EEUU, si acepta este nuevo modelo en las negociaciones sobre el TTIP, se nombrarán a cinco jueces de países de la UE y cinco de Estados Unidos, así como otros cinco de países terceros.

En el tribunal de apelaciones, que funcionará de manera similar al de la OMC, habrá dos jueces procedentes de la UE, dos de EEUU y otros dos de países terceros.
La Comisión quiere además garantizar que no haya conflictos de interés por parte de los jueces, de manera que no podrán ejercer ninguna actividad que pueda interferir con sus funciones ni tampoco trabajar como abogados en casos de disputas, indicó Malmström.

Para mejorar la transparencia de los procesos, el Ejecutivo comunitario quiere además que se publiquen "todos los documentos" en línea y que sean accesibles al público.
"Algunos han argumentado que el ISDS es un tipo de justicia privada. Con este sistema habrá un modelo judicial público", subrayó la comisaria, que también impulsa en paralelo a las negociaciones con EEUU la creación de un tribunal internacional de inversiones.

La idea, que aún tomará tiempo en realizarse, es que éste sustituya con el tiempo a los demás mecanismos de resolución de disputas establecidos en los acuerdos de la UE, en los de Estados miembros con países terceros y en los tratados comerciales y de inversiones entre países no pertenecientes a la Unión Europea.

Malmström aseguró que un sistema más público como el que propuso hoy beneficiará a los inversores también al crear la confianza necesaria en que las sentencias sobre casos de inversiones serán justas y tendrán así una mayor aceptación por parte del público. Ello a su vez repercutirá positivamente en el clima de inversión.

Por último, la Comisión garantiza en su propuesta que el "derecho a regular políticas públicas esté plenamente preservado".

Una de las preocupaciones en torno al ISDS era la posibilidad de que mine la capacidad de los Estados de legislar frente a los intereses de inversores extranjeros. Este derecho quedará "consagrado negro sobre blanco en el texto legal", indicó la comisaria, quien dijo que se trata de una "instrucción directa a los jueces, por cuyo respeto velará el tribunal de apelación".

La Comisión Europea tendrá que discutir ahora el texto legal con los países miembros y el Parlamento Europeo y posteriormente presentarlo como propuesta de la UE a EEUU en las negociaciones sobre el TTIP.

"TTIP será la primera posibilidad para introducir este nuevo sistema, pero después será incluido en todas las negociaciones en curso y futuras" para un acuerdo de libre comercio, zanjaba Malmström.