Publicado: 17.12.2015 10:52 |Actualizado: 17.12.2015 10:52

¿Qué ha cambiado en este año entre Cuba y EEUU?

Desde que hace un año ambas potencias acordaran acabar con el enfrentamiento que ha paralizado el desarrollo de los dos países durante décadas, se han producido cambios tanto a nivel político como económico. Sin embargo, aún quedan desafíos claves.

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Raúl Castro y el presidente norteamericano Barack Obama. EUROPA PRESS

Raúl Castro y el presidente norteamericano Barack Obama. EUROPA PRESS

MADRID.- Cuba y Estados Unidos acordaron hace un año iniciar un acercamiento "histórico" para acabar con un enfrentamiento que ha lastrado durante décadas el desarrollo de ambos, muy especialmente de la isla caribeña, y ha enrarecido el ambiente político de toda la región. Hasta ahora se han dado pasos decisivos pero quedan aún por enfrentar desafíos clave.



Cambios políticos

1.- Liberación de presos.

La primera consecuencia visible del inicio del deshielo ha sido la excarcelación de un total de 53 presos políticos y el ex contratista norteamericano Alan Gross, por parte de La Habana, y de los tres últimos de 'los cinco' espías cubanos recluidos en Estados Unidos.

Desde la oposición cubana han matizado que, de los 53 presos políticos, en realidad el 'castrismo' solo liberó a 39 porque los 17 restantes ya habían sido excarcelados antes de que Barack Obama y Raúl Castro anunciaran el acercamiento bilateral.

 2.- Salida de la 'lista negra'.

La Casa Blanca anunció el 29 de mayo la salida de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo, en la que entró en 1982 por servir como refugio de guerrillas latinoamericanas como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y de etarras.

La consecuencia directa fue la derogación de las sanciones impuestas a Cuba como país patrocinador del terrorismo: limitaciones a la ayuda estadounidense, restricciones financieras, veto a las importaciones de los bienes de doble uso y embargo de armas.

3.- Apertura de embajadas.

La exclusión de este catálogo de naciones terroristas fue el paso que precipitó la apertura de embajadas en Washington y La Habana, revitalizando así las famosas secciones de intereses, escenario de intrigas durante 54 años.

Cuba tomaba la iniciativa inaugurando su sede diplomática en Washington el 20 de julio, un proceso de normalización de relaciones diplomáticas que culminó el 14 de agosto, con la bandera estadounidense ondeando en el malecón de La Habana.

"A partir de ahora debemos comenzar a discutir cómo encontrar soluciones a los problemas que se han acumulado a lo largo de todos estos años", dijo el representante cubano Gustavo Machín. "No hay nada que temer", añadió Kerry.

4.- Cuba en el mundo.

Este diálogo ha finiquitado también el ostracismo cubanos en la esfera internacional. Castro ha participado este año por primera vez en la Cumbre de las Américas y ha acudido a la Asamblea General de la ONU como país de primer nivel.

Transacción económica. EUROPA PRESS

Cambios económicos

1.- Viajes a Cuba.

Es donde más avances se han producido. Estados Unidos mantiene las 12 categorías de personas que pueden viajar a Cuba --que excluyen a los turistas-- pero con autorizaciones generales y no específicas, lo que supone que los estadounidenses tendrán el 'sí' automático, siempre y cuando cumplan los requisitos, sin tener que hacer una solicitud.

Además, los norteamericanos podrán comprar sus billetes de avión a la isla caribeña sin el visto bueno administrativo, e incluso viajar en sus medios de transporte privados --siendo el más común el barco--, lo que ha hecho que algunas aerolíneas retomen sus rutas hacia Cuba.

La nueva amistad también facilitará la estancia de los estadounidenses en Cuba. La Casa Blanca ha eliminado el límite de gasto en la nación latinoamericana y ha elevado hasta los 400 dólares el valor de los 'souvenirs' que podrán traer consigo, que incluyen 100 dólares en tabaco y alcohol.

2.- Remesas.

La Administración Obama ha aumentado el límite máximo de dinero que se puede enviar desde Estados Unidos a Cuba de los 500 a los 2.000 dólares por trimestre, un alivio para las cientos de familias que sobreviven en la isla gracias a la ayuda de sus seres queridos en el exilio.

En un paso más, Washington ha eliminado directamente el tope de dinero que sus ciudadanos pueden enviar a Cuba para lo que ha calificado como "proyectos humanitarios, de desarrollo de negocios privados y apoyo al pueblo cubano".

3.- Bancos.

Como avanzadilla del flujo normal (e intenso) de intercambios económicos y financieros al que aspiran ambos países, Washington ha autorizado el uso de tarjetas de crédito y débito, por lo que gigantes del sector como MasterCard, PayPal y Visa han anunciado su desembarco.

Las instituciones financieras estadounidenses pueden ya abrir cuentas en Cuba, aunque de momento es un privilegio que escapa a la población cubana, aún expulsada del sistema financiero norteamericano y --prácticamente-- occidental.

4.- Tecnologías.

Estados Unidos ha emitido una licencia general que, "bajo las condiciones adecuadas, autoriza las transacciones para establecer mecanismos para proporcionar servicios de telecomunicaciones comerciales en Cuba o conectar a terceros países con Cuba".

Este hito tecnológico incluye Internet. Cuba cuenta ya con una red WiFi gratuita que ofrece una velocidad de 1 MB al precio de 4,50 dólares por hora o 1,50 dólares para el correo electrónico.

Asimismo "se ha establecido una interconexión directa entre Estados Unidos y Cuba, inicialmente para el servicio de llamadas internacionales de voz, amparado en el acuerdo suscrito entre la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba SA (ETECSA) y la norteamericana IDT".

5. Correo postal.

También "han acordado restablecer el servicio postal directo entre los dos países, mediante la implementación de un Plan Piloto para la transportación del correo, que comenzará a ejecutarse en las próximas semanas y se prevé pueda instituirse de forma permanente en el futuro".

¿Qué no ha cambiado?

1.- Derechos Humanos.

En la arena política, Estados Unidos ha admitido que, pese al largo proceso de transformación que aguarda a Cuba, de momento "la naturaleza del régimen no ha cambiado". Así lo atestigua la disidencia interna, según la cual, tras una reducción simbólica en enero, el número de detenciones arbitrarias (y por horas) ha seguido aumentando.

La situación de Derechos Humanos en Cuba sigue siendo la misma, a pesar de la inédita reunión sobre la materia que las dos delegaciones mantuvieron el 31 de marzo y del que solo salió el compromiso de "seguir hablando".

2.- Bloqueo financiero, económico y comercial.

El embargo impuesto a Cuba en 1962 por el Gobierno de John F. Kennedy -y mantenido por sus sucesores- es la principal exigencia de Castro y Obama está dispuesto a ceder. "El colapso de Cuba no sirve a los intereses estadounidenses", dijo el 17 de diciembre.

Pero ambos son conscientes de que la mera voluntad de Obama no es más que el inicio de un recorrido eterno que requiere la derogación de numerosísimas normas jurídicas y, por tanto, la connivencia de la Casa Blanca y el Congreso, algo impensable actualmente con un demócrata en el despacho oval y las dos cámaras controladas por los republicanos.

3. Guantánamo.

Otra de las reivindicaciones tradicionales de Cuba es la devolución de la base militar que Estados Unidos posee en la bahía de Guantánamo, un territorio arrendado a perpetuidad por el país norteamericano por virtud de un tratado internacional que su vecino del sur considera nulo.

Para La Habana la vuelta de Guantánamo bajo su soberanía es un requisito "necesario" para normalizar completamente las relaciones bilaterales, pero Washington sostiene que este tema "no está en la mesa de negociaciones".

4. Política migratoria.

La polémica política de 'pies mojados/pies secos', por la cual Estados Unidos concede la residencia legal a los cubanos que llegan a su territorio pero repatria a los que intercepta en el mar, es otro de los temas espinosos que las partes deberán abordar a largo plazo.

Cuba considera que "esta política ha estimulado la emigración ilegal, insegura y desordenada", alimentando a las mafias de tráfico de personas, sin embargo, Estados Unidos "no tiene intención de hacer cambios".