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Chipre estudia con la troika un impuesto del 25% a los depósitos superiores a 100.000 euros

El Gobierno conservador de Anastasiades vuelve a cambiar repentinamente de opinión y está cerca de llegar a un acuerdo, según desveló el ministro de Finanzas.El presidente viaja hoy a Bruselas para hablar con la UE

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Tras aprobar ayer una primera parte del denominado plan B para salvar al país de la bancarrota, el Parlamento chipriota ha decidido aplazar el debate sobre una posible quita a los depósitos bancarios hasta que los ministros de Finanzas de los 17 países del euro se reúnan este domingo. Chipre afronta de esta manera el ultimátum de La Unión Europea para sellar un rescate de 10.000 millones de euros, después de que el Banco Central Europeo amenazara el jueves con cerrar la financiación de emergencia a los atribulados bancos chipriotas, lo que supondría su colapso cierto y posiblemente sacaría a la isla de la moneda única.

El presidente de Chipre, Nikos Anastasiades, y los líderes de los partidos viajan hoy a Bruselas para negociar con el Eurogrupo el polémico impuesto a los ahorros. 'Nos reuniremos después del encuentro del Eurogrupo. No sé cuándo', reconoció a Reuters un diputado chipriota que no quiso ser nombrado. Allí mantendrán una reunión con los responsables de la troika(BCE, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional)con los que intentarán cerrar un acuerdo definitivo.

Esta mañana, el ministro de Finanzas, Michael Sarris, confirmó que uno de los temas que hay encima de la mesa es la imposición de una tasa del 25% a los depósitos bancarios superiores a los 100.000 euros, algo que cambia considerablemente el panorama pero que no deja en buen lugar al Gobierno de Anastasiades, que el fin de semana pasado rechazó un impuesto algo superior al 10% a los grandes ahorradores y obtuvo el visto bueno de la UE para llevar al Parlamento una tasa que afectaba, finalmente, a los depósitos de entre 20.000 y 100.000, que fue rechazada por los diputados.  Esta medida, sin embargo, afectará posiblemente sólo al mayor prestamista del país, Bank of Cyprus.

'Las negociaciones han experimentado un importante progreso y podrían terminar esta noche', dijo Sarris. Si así fuera, la agencia de noticias CNA, asegura que las autoridades chipriotas convocarán esta misma noche o mañana por la mañana una sesión plenaria en el Parlamento para votar la ley correspondiente. El giro de 90 grados llega después de que Rusia rechazara su petición de ayuda a los bancos chipriotas, en los que ciudadanos rusos y de otros países tienen miles de millones de euros.

Los chipriotas se han mostrado enfurecidos por los planes de tasar los depósitos de los pequeños ahorradores además de a los grandes depositantes. Muchos de estos grandes depositantes son extranjeros, entre ellos rusos adinerados, y los políticos europeos son totalmente contrarios a gastar el dinero de los contribuyentes en un rescate si los depositantes no asumen ninguna pérdida. En cambio, las autoridades chipriotas temen el daño que la quita podría hacer a su sector financiero. Sus bancos tienen 38.00 millones de euros en cuentas superiores a 100.000 euros - una cantidad enorme para una isla de 1,1 millones de habitantes que nunca podría sostener un sistema financiero tan grande por sí misma. Una gran parte del capital de los bancos desapareció por las inversiones en Grecia, el país en el centro de la crisis de deuda de la eurozona.

La Cámara Baja aprobó anoche una serie de leyes, entre las que figura la reestructuración del Laiki Bank, y su división en un banco 'bueno' y uno 'malo'. También se dio el visto bueno a una medida que permite la restricción de movimientos de capitales, con el objetivo de evitar una fuga en el momento en que abran los bancos el martes. Asimismo se aprobó la citada reestructuración del banco Laiki, así como la creación de un Fondo Nacional de Solidaridad, al que se destinarán parte de las reservas de los fondos de pensiones y del seguro médico de los empleados públicos.

El fondo estará abierto a las donaciones de ciudadanos y empresas privadas, y podría incluir más adelante la oferta de la Iglesia de Chipre de hipotecar sus 'inmensas propiedades' e incluso de posibles derivados financieros creados en base a las eventuales ganancias futuras de la extracción del gas. El objetivo de este plan B es reunir los 5.800 millones de euros que exige la troika a cambio del rescate de 10.000 millones de euros. El plan de nacionalizar los fondos de pensiones semipúblicos ha sido recibido con resistencia sobre todo en Alemania, que ha dejado claro que tocar las pensiones podría ser más doloroso para los chipriotas que un impuesto bancario.