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Juncker ¿Ciática o embriaguez de Juncker en la cumbre de la OTAN?

Unas imágenes del presidente de la Comisión Europea tambaleándose en la foto de familia de la cumbre están dando mucho que hablar. La institución asegura que tuvo un ataque de dolor por una ciática.

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Jean Claude Juncker sin poderse sostener en pie durante la foto de familia en la cumbre de la OTAN, en Bruselas.

Unas imágenes del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en la cumbre de la OTAN que se ha celebrado en Bruselas están dando mucho que hablar. Juncker acudió este miércoles a la foto de familia con los demás líderes de la Alianza Atlántica pero las cámaras captaron cómo apenas podía dar pasos sin tambalearse y tuvo que ser ayudado por otros dirigentes a subir y bajar escalones.

Todo el mundo se está preguntado qué le pasaba a Juncker. Muchos periodistas lo tenían claro: el presidente estaba ebrio. Ante los rumores, el portavoz jefe de la Comisión Europea ha tenido que salir al paso para justificar la indisposición de Juncker. 

"El miércoles por la noche el presidente sufrió, como en otras ocasiones, un ataque de dolor por su ciática, lo que dificulta su habilidad para caminar", aseguró en una rueda de prensa, Margaritis Schinas, quien señaló que Juncker "ya se encuentra mejor y sigue con su agenda habitual".

En las imágenes, tomadas durante la foto de familia de los líderes de la OTAN previa a su cena de gala, se observa cómo los primeros ministros de los Países Bajos, Mark Rutte, y de Portugal, António Costa, tienen que ayudar a Juncker a bajar los escalones del podio instalado para la fotografía.

El portavoz del Ejecutivo comunitario también tachó de "de mal gusto" las insinuaciones de algunos periodistas. "No creo que sea elegante ni justo lo que están haciendo algunos medios, publicando titulares insultantes tratando de explotar el dolor del presidente Juncker, cuando ya hemos explicado qué le sucedía", sentenció.

Schinas no precisó qué medicación estaba tomando el presidente de la CE, tan solo que era "la que le prescribió el médico" y que, en todo caso, "no tomó alcohol aquella noche".

No es la primera vez que a Juncker se le achacan problemas con el alcohol y él siempre ha justificado que tiene problemas de equilibrio debido a ciáticas. Así se expresaba en una entrevista al diario Libération en 2016: "Tengo un problema de equilibrio con la pierna izquierda que me obliga a tomar la rampa cuando estoy en una escalera. Un ministro holandés, a quien agarré del brazo después del almuerzo dijo que estaba borracho. Este problema se remonta a un grave accidente automovilístico. En 1989, pasé tres semanas en coma y después seis meses en una silla de ruedas".

Sin embargo, a Juncker se le ha podido ver en actitudes extrañas y demasiado efusivas en otras ocasiones. Por ejemplo, en este vídeo se le observa en una cumbre dando palmadas en la cara del resto de líderes europeos que acudían al pasamanos en una cumbre, repartiendo besos y comparando su corbata con otras. Un comportamiento más propio del alguien ebrio que de alguien en estado sobrio.

En 2014, por ejemplo, la prensa británica cargaba contra él antes de convertirse en presidente de la Comisión Europea. Le definían como un político "caduco", "agresivo", "mentiroso", "vulgar" y "borracho". The Daily Telegraph llegaba a titular en portada: "Los líderes europeos, preocupados por el consumo de alcohol de Juncker". Y otros medios de las islas ahondaban en detalles de la relación de Juncker con las bebidas etílicas.