Publicado: 14.01.2016 09:55 |Actualizado: 14.01.2016 13:45

Seis muertos en un atentado con coche bomba en Turquía

El Gobierno acusa a los turcos del PKK de estar detrás del ataque, perpetrado contra la sede de la Policía en la localidad de Çinar. Hay 39 heridos.

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Miembros de los servicios de rescate trabajan en el lugar donde se ha producido un atentado con coche bomba en la comisaria de policía del distrito de Cinar en Diyarbakir (Turquía). EFE

Miembros de los servicios de rescate trabajan en el lugar donde se ha producido un atentado con coche bomba en la comisaria de policía del distrito de Cinar en Diyarbakir (Turquía). EFE

Al menos seis personas han muerto y otras 39 han resultado heridas a primera hora de este jueves en un atentado con coche bomba perpetrado contra la sede de la Policía en la localidad turca de Çinar, en la provincia de Diyarbakir (sureste).

Tras la explosión del coche bomba, algunos miembros del PKK lanzaron un ataque con lanzacohetes y fusiles de largo alcance, lo que provocó un tiroteo con los agentes que se prolongó durante unos 40 minutos, señaló el comunicado de Gobernación.

Dos personas murieron en la explosión del coche y otras tres fallecieron al derrumbarse un edificio cercano, según la Gobernación de la provincia. La fuente indicó que todos los fallecidos eran civiles, entre ellos dos familiares de agentes, que murieron en el derrumbe del edificio cercano, y también hay seis policías entre los heridos. Entre las víctimas también se hallan un niño de 5 años, un bebé de un año y otro de cinco meses.

La oficina del gobierno provincial ha acusado en un comunicado publicado inmediatamente después de la explosión al Partido de los Trabajadores del Kurdistán de estar detrás del atentado.

Tras el tiroteo los miembros del PKK escaparon y el Ejército y la policía han lanzado una amplia operación de captura.

En julio se rompió el alto el fuego pactado por el PKK y Turquía en el marco de unas negociaciones de paz que pretendían cerrar un conflicto que se ha cobrado unas 40.000 vidas desde que estalló, en 1984. El alto el fuego estuvo en vigor dos años.

Desde entonces, cientos de personas han muerto en atentados y enfrentamientos. Además de atentados y emboscadas del PKK en zonas rurales contra las fuerzas de seguridad, se han producido duros enfrentamientos en varias ciudades turcas en las que el Ejército ha impuesto el toque de queda.

Las fuerzas de seguridad turcas lanzaron una gran ofensiva a mediados de diciembre para desalojar a los guerrilleros de las ciudades de Silopi y Cizre, así como del casco histórico de Diyarbakir, la principal ciudad kurda de Turquía.

En su intervención de hoy, Davutoglu criticó duramente las iniciativas civiles contra estas operaciones militares, como la de Académicos por la paz, a los que acusó de defender a asesinos de niños