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La coalición aliada y los rebeldes diseñan la Libia pos-Gadafi

La hoja de ruta propone elaborar una Constitución y convocar elecciones. Clinton asegura que están negociando "una transición de poder"

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El grupo de contacto sobre Libia y una delegación rebelde se reunieron ayer para avanzar en el futuro pos-Gadafi del país. Para cuando llegue, porque de momento el coronel Muamar Gadafi resiste en Trípoli y no tiene intención de abandonar la capital. Entre las siete estrellas que adornan las instalaciones del Palacio de los Emiratos de Abu Dabi, donde se celebra el encuentro, la ministra de Exteriores española, Trinidad Jiménez, se mostró optimista con la debilidad del régimen.

'La presión diplomática política, económica y militar está dejando a Gadafi cada día más aislado', señaló ante los medios minutos antes de comenzar la reunión presidida por el ministro de Exteriores emiratí, el jeque Abdalá bin Zayed al Nahyan, y su homólogo italiano, Franco Frattini, y a la que también asistió la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton. Sin embargo, no hay previsión alguna de cuánto tiempo aguantará el coronel esta situación. El deseo, apostilló Jiménez, es que 'dure lo menos posible'.

Clinton destacó que EEUU ha abierto una vía de diálogo para negociar la salida de Gadafi. 'Hemos tenido y continuamos teniendo numerosas conversaciones con colaboradores cercanos a Gadafi y en ellas abordamos una potencial transición de poder', dijo la secretaria de Estado.

El presidente senegalés, Abdulaye Wade, se ofreció a ayudar a su exaliado en la Unión Africana a abandonar el poder en Libia. 'Es en tu propio interés y en el interés de todo el pueblo libio que renuncies al poder en Libia y no sueñes con volver (...) Cuanto antes te vayas, mejor', dijo Wade en Bengasi, considerada la capital de los rebeldes.

La presión a Gadafi es también militar. La OTAN continuó atacando ayer objetivos estratégicos en Trípoli, mientras Alemania, que se ha negado a participar en la ofensiva aliada, dijo que podría enviar tropas al país una vez Gadafi deje el poder.

Tras la visita de la jefa de la diplomacia a Bengasi y habiendo visto las dificultades que tiene la población, Jiménez subrayó la necesidad de lograr un 'mecanismo jurídico y financiero para atender las necesidades' de los libios.

La amenaza de cortes de luz o las dificultades de pagar las nóminas de los funcionarios son algunos de los posibles efectos del desabastecimiento al que están abocados y que preocupa enormemente a los miembros del Consejo Nacional de Transición (CNT), según explicaron desde la delegación española.

Lo cierto es que está previsto que a partir del próximo lunes empiecen a fluir los fondos acordados en el encuentro de Roma en el marco del mecanismo de financiación temporal. Entre ellos, los 180 millones de dólares comprometidos por Kuwait y los entre 400 y 500 apalabrados por Qatar.

Además, Frattini anunció ayer que Italia destinará 400 millones de ayuda al pueblo libio. Respecto al desbloqueo de los fondos congelados al régimen de Gadafi tras la resolución de Naciones Unidas, el grupo de contacto sigue buscando una fórmula que lo posibilite. Así, siguen barajando la posibilidad de conceder créditos 'blandos', con el aval de los fondos congelados.

La jefa de la diplomacia española propuso un pacto entre el grupo y el CNT enfocado a preparar la nueva Libia tras Gadafi. Se refirió Jiménez a 'un gran acuerdo que sirva para garantizar la hoja de ruta que tenemos que llevar a cabo', que desembocará en un Estado democrático, con una triple vertiente: política, económica y de seguridad.

La labor de España y el resto de países comprometidos sería de 'acompañamiento' en el lado político, detalló la ministra recordando que es el pueblo libio el que tiene que decidir. No obstante, apuntó que esta tarea pasaría por contribuir a la elaboración de una Constitución o poner en pie las instituciones democráticas. En el apartado económico, Jiménez destacó la riqueza de recursos naturales de Libia, que tienen que servir para su desarrollo y garantizar su bienestar.

La ministra señaló que este está buscando 'un proceso de reconciliación nacional en el que dialoguen todas las partes'. Esto incluye también a personas del entorno de Gadafi. Esta actitud 'inclusiva', matizó Jiménez, es la que ha manifestado el CNT en sus diferentes reuniones con el grupo de contacto.

La voluntad integradora del CNT, sin embargo, precisa de la retirada de Gadafi. El escenario diseñado por el Consejo para ese momento, su hoja de ruta, implica ampliar el CNT al oeste de Libia, trabajar en la elaboración de la Constitución y, por último, la convocatoria de elecciones.