Publicado: 24.09.2015 08:20 |Actualizado: 24.09.2015 09:37

Colombia y las FARC se dan seis meses para sellar la paz definitiva

El 23 de marzo es la fecha límite para alcanzar el acuerdo. El Gobierno de Bogotá y la guerrilla anuncian un sistema de justicia especial para todos los implicados.

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El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, se da la mano con el jefe de las FARC, Rodrigo Londoño 'Timochenko', en presencia del presidente de Cuba, Raúl Castro. - REUTERS

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, se da la mano con el jefe de las FARC, Rodrigo Londoño 'Timochenko', en presencia del presidente de Cuba, Raúl Castro. - REUTERS

LA HABANA.- Seis meses. Es el plazo que se han dado el Gobierno de Colombia y las FARC para firmar la paz definitiva. Medio año para acabar con un conflicto de más de medio siglo. La Habana, sede del proceso de paz que se inició hace tres años, fue testigo del histórico apretón de manos entre el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y el líder de la guerrilla, Rodrigo Londoño Timochenko.

El saludo rubrica el crucial paso hacia la paz dado al más alto nivel, con el presidente Raúl Castro como anfitrión y arropado por las delegaciones negociadoras y los países garantes (Cuba y Noruega) y acompañantes (Venezuela y Chile). El 23 de marzo de 2016 será la fecha tope para concluir las negociaciones y firmar un acuerdo de paz definitivo, tras el cual las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia tendrán un plazo de 60 días para entregar las armas.

Pero más allá de fotografías, el encuentro entre Santos y Timochenko sirvió para ambas partes anunciaran la puesta en marcha de una "jurisdicción especial de paz", uno de los escollos más importantes del proceso. Se trata de un sistema de justicia especial para todos los implicados en el conflicto que juzgará delitos de lesa humanidad y graves crímenes de guerra.



El sistema de justicia especial establece dos tipos de penas: uno para los
que reconozcan su responsabilidad y otro para los que no lo hagan

El mecanismo contará con salas de justicia y con un tribunal de paz, que tendrá competencia sobre todos los actores y que establecerá dos tipos de penas: uno para los que reconozcan su responsabilidad en esos delitos y otro para los que no. Las sanciones para quienes reconozcan delitos muy graves serán de entre 5 y 8 años de "restricción efectiva de libertad en condiciones especiales", lo que quiere decir que no cumplirán esa pena en una prisión convencional.

Quienes admitan esa responsabilidad pero "de manera tardía", es decir durante el juicio ante un tribunal, tendrán penas también de entre cinco y ocho años en prisión y en las condiciones ordinarias. Y para aquellos acusados de delitos muy graves que nieguen su responsabilidad las condenas podrán ser de hasta 20 años de cárcel.

El acuerdo prevé otorgar una amnistía lo "más amplia posible" por "delitos políticos y conexos", medida que requerirá de una ley del Congreso colombiano. No serán objeto de esa amnistía los delitos de lesa humanidad, el genocidio, y los crímenes de guerra, entre otros delitos graves como la toma de rehenes, la tortura, el desplazamiento forzado, la desaparición forzada, las ejecuciones extrajudiciales y la violencia sexual.

"Precedente para la comunidad internacional"

"Ha llegado la hora de la paz" aseguró Santos quien calificó los acuerdos de "logro mayor", destacó la "madurez" que ha alcanzado el proceso de paz y reconoció y valoró el paso dado por las FARC para llegar a este momento. "Somos adversarios, estamos en orillas diferentes pero hoy avanzamos en la misma dirección, la más noble de cualquier sociedad que es la de la paz", dijo el presidente colombiano.

Santos: "Somos adversarios, estamos en orillas diferentes pero hoy avanzamos en la misma dirección, la más noble de cualquier sociedad que es la de la paz"

Santos subrayó que los acuerdos de este miércoles, además de ser una "gran noticia para Colombia", suponen una "esperanza para otros conflictos armados del planeta". "Es la primera vez que un Gobierno y un grupo armado ilegal llegan a un acuerdo de paz y no como resultado de posteriores imposiciones, crean un sistema de rendición de cuentas ante un tribunal nacional por la comisión de crímenes internacionales y otros delitos graves", precisó.

"Hoy damos un paso enorme hacia una nueva Colombia. Los invito a construirla juntos", incidió Santos, que confía en que la resolución del conflicto siente "un precedente en la comunidad internacional". El mandatario reconoció asimismo que "la paz no será fácil" y reiteró que, en cualquier caso, la última palabra la tendrán los ciudadanos colombianos a través de la celebración de un referéndum.

Por su parte, Londoño destacó que el acuerdo de paz definitivo podría llegar incluso antes de los seis meses si se logra "aunar esfuerzos para neutralizar el odio" que generan "algunos sectores". Timochenko aseguró que las FARC "harán todo" lo que esté a su alcance e instó a las partes a multiplicar esfuerzos para alcanzar el alto el fuego bilateral definitivo, la dejación de armas y la transformación de la guerrilla en un movimiento político legal.

'Timochenko': "Creemos imprescindible que el resto de los actores del conflicto, tanto los que han combatido como los que han instigado la guerra desde lujosas oficinas, asuman con valentía su responsabilidad"

El jefe guerrillero destacó que el mecanismo de justicia especial se ha diseñado "para todos los involucrados en el conflicto y no solo para una de las partes". Por ello, expresó su "gran satisfacción" por el acuerdo alcanzado en La Habana, para el que ha sido necesario "mucha consulta, en especial con las víctimas", y que "brindará las garantías de verdad detallada, justicia, reparación y no repetición".

Londoño defendió los miembros de las FARC están "dispuestos a asumir responsabilidades" por sus actuaciones "a lo largo de la resistencia pero nunca por lo que interesadamente nos imputan nuestros adversarios sin ningún fundamento ni fórmula de juicio". "Creemos imprescindible que el resto de los actores del conflicto, tanto los que han combatido como los que han instigado la guerra desde lujosas oficinas, asuman con valentía su responsabilidad y así lo manifiesten ante el pueblo colombiano, sin escatimar un ápice de verdad", añadió.

En el acto celebrado en la capital cubana también intervino Raúl Castro, que destacó que la paz en Colombia es "posible" e "indispensable" y resaltó que no habrá descanso hasta que lograr ese objetivo. Castro manifestó que el "profundo respeto a las posiciones de las dos partes, la absoluta imparcialidad, la discreción y el apoyo firme, consistente y solidario, la discreción continuarán caracterizando la modesta contribución de Cuba al proceso de paz".