Publicado: 03.02.2014 10:23 |Actualizado: 03.02.2014 10:23

Costa Rica apuesta por el cambio, pero deberá consolidarlo en segunda vuelta

El Partido Acción Ciudadana, de centro izquierda, vence en la primera ronda y obliga al oficialista PLN a acudir a una segunda cita electoral en abril

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Costa Rica quiere un cambio. Lo ha demostrado en la primera ronda de los comicios presidenciales, pero deberá consolidarlo en una segunda cita electoral si quiere que se haga efectivo.  Por segunda vez en la historia del país centroamericano, los candidatos presidenciales tendrán que enfrentarse en una segunda vuelta, dado que ninguno consiguió el 40% de los votos necesarios para proclamarse presidente.

En un ambiente de máxima incertidumbre, sin ningún candidato como claro favorito, el gobernante Partido Liberación Nacional (PLN) ha sido castigado por los electores costarricenses y se verá obligado, con el 29,6% de los votos, a enfrentarse en una segunda vuelta el próximo 6 de abril al Partido de Acción Ciudadana (PAC), de centro izquierda, que sorpresivamente obtuvo el mayor porcentaje de votos en primera ronda (30,9%).

El profesor universitario y candidato del PAC, Luis Guillermo Solís, al que las encuestas situaban en cuarto lugar, se enfrentará a Johnny Araya, alcalde de San José durante 21 años y sucesor en el partido oficialista de la saliente Laura Chinchilla, la gobernante más impopular de la historia reciente del país.

El PAC no ha gobernado nunca y fue formado por disidentes del PLN, que ha gobernado el país en diferentes etapas de la historia democrática de Costa Rica y en concreto consecutivamente durante los últimos 8 años.

Los grandes perdedores de estas elecciones han sido el izquierdista Jose María Villalta, del Frente Amplio, que se situaba de primero en algunas encuestas y que fue tachado de "comunista" y "chavista" por sus adversarios.

Otro de los derrotados fue el candidato de la derecha, Otto Guevara, al frente del Movimiento Libertario, que ha fracasado en el empeño por cuarta vez consecutiva.

Tras conocer su victoria en las elecciones, Solís aseguró que el pueblo fue "sabio al escoger con toda la claridad el cambio".

"Aún esta noche creían que no gobernaríamos y gobernaremos, y lo haremos con sensatez y con equipo, porque equipo hay y porque el pueblo de Costa Rica ha dicho aquí estamos", enfatizó un eufórico Solís en la sede del PAC en San José ante cientos de seguidores que ondeaban banderas del partido.

"Se ha hecho realidad lo que se dijo de costa a costa, la ola que se levantaba se ha convertido en un gran tsunami que ha arrasado la política tradicional para siempre", agregó.

El aspirante del PLN, por su parte, lanzó cantos a la democracia del país al verse derrotado y desafiado a una segunda vuelta por Solís. "Hoy ganó nuestra democracia. Podemos sentir legítimo orgullo de la democracia que tenemos", dijo Araya ante sus seguidores tras conocer los resultados de las elecciones.

"Ya jugamos el partido de ida y ahora viene el partido de vuelta, y ahí van a medir el temple, el talante del Partido Liberación Nacional", agregó.

El candidato del partido gobernante reconoció que los resultados de los comicios "muestran que el Estado ha perdido legitimidad porque funciona mal", que "ha habido en algunos casos falta de transparencia" y que "ha sido incapaz de reducir la pobreza".

Los 6.515 mesas de votación habilitadas por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) de Costa Rica para los comicios presidenciales abrieron con normalidad a las 6.00 hora local (12.00 GMT) del domingo y cerraron puntualmente a las 18:00 (00.00 GMT).

En estas elecciones estaban convocados 3,1 millones de costarricenses para escoger nuevo presidente, dos vicepresidentes, y los 57 diputados de la Asamblea Legislativa para el periodo 2014-2018. Según datos preliminares, la abstención rozó el 30%.

El nuevo Congreso costarricense estará fragmentado en una diversidad de fuerzas políticas de distinta índole, según los resultados de los comicios.

De acuerdo con los datos preliminares del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), de los 57 diputados del Congreso, el PLN alcanzará 18 y el PAC un total de 13, muy lejos de aspirar a una mayoría.

En el tercer lugar se ubica Frente Amplio, que logrará llevar al Congreso nueve legisladores, la cifra más alta de su historia, mientras el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) suma ocho diputados y el derechista Movimiento Libertario, cuatro. El resto de escaños se dividen entre partidos minoritarios.