Publicado: 02.01.2016 16:52 |Actualizado: 02.01.2016 16:57

Disturbios y protestas tras la ejecución del clérigo Al Nimr

La Policía de Baréin aumentó su dispositivo de seguridad para impedir protestas, desplegando vehículos blindados y disparando perdigones y gases lacrimógenos contra los manifestantes.

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Las reacciones a la ejecución del clérigo Nimr Baqir al Nimr no se hicieron esperar entre la comunidad chií de países árabes como Baréin, el Líbano o Irak, lo que ha agudizado las ya crecientes tensiones sectarias.- REUTERS

Las reacciones a la ejecución del clérigo Nimr Baqir al Nimr no se hicieron esperar entre la comunidad chií de países árabes como Baréin, el Líbano o Irak, lo que ha agudizado las ya crecientes tensiones sectarias.- REUTERS

BEIRUT.- Duros enfrentamientos estallaron este sábado entre manifestantes y policías en Baréin después de la ejecución de un prominente clérigo chií en Arabia Saudí, que fue considerada "un crimen" por dirigentes de esa rama del islam de varios países.

Las reacciones a la ejecución del clérigo Nimr Baqir al Nimr, ajusticiado este sábado junto a otras 46 personas, no se hicieron esperar entre la comunidad chií de países árabes como Baréin, el Líbano o Irak, lo que ha agudizado las ya crecientes tensiones sectarias.



En Baréin, los chiíes tomaron las calles en varias localidades después del rezo del mediodía para protestar por esta ejecución, lo que derivó en choques con las fuerzas de seguridad.

Los manifestantes enarbolaron fotografías de Al Nimr, quemaron neumáticos y entonaron lemas que pedían la muerte para la familia Al Saud, que gobierna en Arabia Saudí, y contra la monarquía bareiní, que profesa el islam suní como la saudí.

La Policía bareiní aumentó su dispositivo de seguridad para impedir las protestas, desplegando vehículos blindados y disparando perdigones y gases lacrimógenos contra los manifestantes. Además, el Ministerio del Interior aseguró que aquellos que critiquen la decisión saudí serán castigados con una multa equivalente a 530 dólares o con hasta dos años de cárcel.

La situación en Baréin es inestable desde febrero de 2011, cuando comenzaron las protestas de la mayoría chií contra la monarquía suní gobernante para exigir reformas políticas.

En el Líbano, el grupo chií Hizbulá responsabilizó a EEUU por la ejecución e instó a la comunidad internacional a condenar ese "crimen odioso" y a incluir a las autoridades saudíes en la lista de grupos terroristas.

"EEUU y sus aliados, que protegen al régimen saudí, son responsables de encubrir sus crímenes contra su pueblo y los de la región y asumen la responsabilidad directa y moral de esa ejecución", afirmó Hizbulá en un comunicado.

Según Hizbulá, el verdadero motivo de la ejecución del prominente clérigo es que reivindicaba que "se otorguen derechos a un pueblo oprimido y gobernado por el despotismo y la ignorancia".

También el vicepresidente del Consejo Superior Chií, el jeque Abdul Amir Qabalan, calificó hoy de "grave error" y "acto imprudente y peligroso" la ejecución del clérigo disidente saudí. "Es un crimen contra la humanidad que tendrá repercusiones en los próximos días. Matarlo (a Al Nimr) es un llamamiento a la escisión y a la tensión sectaria", subrayó.

También desde Irán, la gran potencia chií, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Hosein Yaber Ansarí, denunció "la profunda imprudencia e irresponsabilidad" del Gobierno de Arabia Saudí, que -agregó- "pagará duro" esta acción.