Publicado: 05.09.2016 23:26 |Actualizado: 06.09.2016 19:44

"La debilidad de Israel está en la imposibilidad de afrontar una guerra dentro de su propio territorio"

Sheikh Sadek Al Nabolsi, politólogo e influyente clérigo chií cercano a Hezbolá,
analiza la situación de la milicia, considerada como terrorista por EEUU o la UE, cuando
se cumplen diez años de la guerra en Líbano entre la guerrilla y el Ejército israelí.  

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El politólogo e influyente clérigo chií Sheikh Sadek Al Nabolsi.

El politólogo e influyente clérigo chií Sheikh Sadek Al Nabolsi.

BEIRUT.- La Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas puso fin a la “guerra del Líbano” de 2006, un conflicto que duró 33 días y que enfrentó a Israel con Hezbolá. La milicia chií libanesa, considerada como terrorista por Estados Unidos o la Unión Europea, combate actualmente en Siria contra el Estado Islámico en el bando del Gobierno de Bashar Al Asad. En el décimo aniversario del fin de las hostilidades con el Ejército israelí, Público entrevista al profesor de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales Sheikh Sadek Al Nabolsi. El influyente clérigo chii aborda los ecos de la guerra de 2006 y analiza la situación actual de la guerrilla.



¿Qué supuso esta guerra y la posterior victoria para el pueblo libanés?

La victoria en esta guerra supuso un paso cualitativo para Hezbolá y para el Gobierno del Líbano. Un cambio porque demostró que el Estado israelí no tiene la capacidad militar suficiente para atacar al Líbano y esta victoria sirvió además para enviar un mensaje claro al enemigo: cualquier ataque será respondido y causará grandes pérdidas. Esta victoria demostró que Israel no tiene capacidad para atacar al Líbano.

¿De verdad cree usted que Israel no tiene capacidad militar real para atacar al Líbano?

Israel es un Ejército poderoso y es posible que pretendan volver a atacar al Líbano, pero la fortaleza y determinación de Hezbolá ha logrado equilibrar la balanza en esta guerra. Si Israel ataca al Libano, Hezbolá será capaz de responder al ataque, y si Israel ataca a Hezbolá estaremos ante la desaparición del Estado de Israel. Este hecho no se basa en un deseo, se basa en datos objetivos.

¿Por qué sostiene que Hezbolá tiene capacidad para derrotar a Israel?

La resistencia islámica es tremendamente poderosa y los israelíes son conscientes de esa amenaza. La debilidad de Israel consiste en la imposibilidad de afrontar una guerra dentro de su propio territorio.

A día de hoy, ¿cuál es la capacidad militar real de la milicia?

Desde 2006 Hezbolá trabaja en la llamada “fórmula de la victoria”, que consiste en tener miles de militantes preparados para actuar en cualquier momento si fuese necesario. A día de hoy, Hezbolá dispone de armamento moderno y un gran poderío en misiles. Posee incluso armamento para el combate en terreno marítimo y “nuevas sorpresas”; sorpresas que utilizaremos en guerras venideras.

Hezbolá tiene además la firme decisión de atacar cualquier objetivo dentro del Estado de Israel, incluyendo los tan temidos objetivos industriales. Pero el éxito de la milicia consiste en tener fe y en prepararse para enfrentarse al enemigo. En palabras del secretario general de la organización, Hassan Nasralá: la clave del poderío es la creencia en dios. Sólo así se puede triunfar.

La participación de Hezbolá en el conflicto sirio ha aumentado notablemente la capacidad militar de la milicia, según algunos expertos militares. Incluso algunas fuentes israelís señalan que Hezbolá habría pasado de ser guerrilla a ser ejército...

Según algunos expertos israelís, Hezbolá ha adquirido una importante experiencia militar sobre el terreno en el conflicto sirio. El conflicto sirio se debe en gran parte a interferencia israelí: querían castigar a Siria para castigar a Hezbolá, pero el propio conflicto ha fortalecido a la milicia. De 3.000 combatientes hemos pasado a tener cientos de miles.

El miedo israelí a Hezbolá responde no a la capacidad de la milicia a defenderse, sino a su capacidad para atacar. En 2009 Hassan Nasralá hizo un llamamiento a todos los combatientes a estar preparados para ocupar Galilea y llevar así la guerra al corazón de Israel. Israel no se toma a broma las amenazas.

¿Por qué, a pesar de su poderío militar, Israel no fue capaz de derrotar a Hezbolá?

Los países árabes, exceptuando el Egipto de Nasser y la Siria de Hafez Al Assad, jamás han tenido la más mínima intención de hacer la guerra a Israel. Los países árabes no quieren ayudar a la causa palestina, ni defender los derechos sagrados del pueblo palestino. Estos Estados son fieles siervos del imperialismo y están dirigidos por EEUU. Estos países no tienen independencia en su capacidad de decisión para enfrentarse con el Estado israelí.

Hezbolá, en cambio, tiene la capacidad de tomar decisiones independientemente y trabaja en su formación ideológica al respecto. Creemos firmemente en la necesidad de eliminar al enemigo. El secreto de nuestra victoria se sustenta en nuestra ideología religiosa, en nuestra determinación política, en la preparación y en la voluntad de nuestro militantes para dar la vida por la causa.

Líbano se divide tras el asesinato del primer ministro Rafiq Hariri y la “revolución de los cedros”. La guerra de 2006, en cambio, consigue unir a diferentes confesiones. ¿Cuál fue la aportación de esta guerra a la “reconciliación nacional”?

Unir a la gente en torno a la defensa de la resistencia fue uno de los grandes logros de Hezbolá. Hezbolá pudo convencer a la gente de la necesidad de la resistencia frente a Israel y demostró que la lucha contra la ocupación israelí era en beneficio del propio país, de la seguridad nacional del país. Hezbolá se posicionó con la multiculturalidad y el multiconfesionalismo del Líbano y jamás exigió a otras confesiones que se involucraran en la guerra.

Una reconciliación nacional que ha llevado a Hezbolá a tener en el general cristiano Michel Aoun a su principal aliado...

Hezbolá tiene entre sus objetivos manterner la variedad de culturas existente en el Líbano. Nuestro papel fundamental es defender el Líbano y contribuimos en mantener el Gobierno y desarrollarlo. La unidad libanesa, la convivencia y el reto de mantener un gobierno estable y que sea justo en este esquema de variedad cultural.

La decisión de Hezbolá de apoyar a Michel Aoun fue algo meditado. En el Líbano existe una democracia de consenso, por lo cual cualquier decisión tiene que ser tomada por unanimidad y sin que esa decisión pueda dañar a ninguna minoría. El presidente del Líbano, por ley, debe ser un cristiano maronita, y Hezbolá cree que ese presidente debería ser elegido por el principal partido maronita, el partido de Aoun.

El Líbano está sufriendo muchos problemas y eso no ayuda a que Aoun pueda ser presidente. Aoun es un aliado de la resistencia y en 2006 tomó la firme decisión de apoyar a la resistencia. Además, Michel Aoun tiene un programa de desarrollo para el país que incluye la lucha contra la corrupción y prevé cambios en el Gobierno. Aoun lucha por cambiar la estructura de un Gobierno que hoy causa muchos problemas.

En la actualidad, Líbano se enfrenta al problema del yihadismo y Hezbolá está centrando sus esfuerzos en la lucha contra grupos yihadistas sirios que operan en la zona fronteriza del valle de la Bekaa. ¿Cuál es la aportación de Hezbolá en el ámbito de la seguridad nacional?

La intención de Hezbolá nunca ha sido interferir en el papel del Ejército libanés en cuestiones de seguridad nacional, pero la milicia se vio en la obligación de tomar una determinación al respecto, debido a que el Gobierno libanés no cumplió con su obligación en pro de la defensa de la nación. Si Hezbolá acudió a la frontera sirio-libanesa fue precisamente para suplir las carencias del Ejército.