Publicado: 17.07.2016 08:27 |Actualizado: 17.07.2016 10:37

La economía cubana, crisis pero no tanta

Cuba entra en un plan de ahorro forzada por la reducción del petróleo venezolano pero difícilmente se repetirá una crisis como las de los 90. La situación de la economía es mucho mejor que la de aquellos años, mayor número de socios comerciales, nuevos sectores económicos y más ingresos de divisas. De todas formas habrá afectaciones para la población y los empresarios.

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La Habana

LA HABANA.- La economía cubana se contrae producto de los bajos precios del petróleo, aunque parezca una contradicción dado que la isla es importadora de crudo. El problema es que Venezuela, su principal aliado, no puede aportar tanto combustible a Petrocaribe, una organización regional en la que se vende con mejores precios y mayores facilidades de pago. Los envíos de crudo y productos refinados de Caracas se redujeron en un 20% en el primer semestre de este año, según Reuters.

Los efectos de la crisis energética ya se sienten en el país, el crecimiento económico se redujo al 1%, la mitad de lo planeado. Se debe a una caída en las compras de insumos, "teníamos previsto una importación (…) de U$D 14.416 millones. Con los ajustes nos
quedaríamos en 11.973 millones", dijo el ministro de economía, Marino Murillo, quien anunció además que se suspenderá un 17% de las inversiones previstas para este año y no se hará uso de los créditos otorgados a Cuba por bancos, gobiernos y proveedores privados.

El gobierno ya está aplicando un plan para lograr un ahorro de combustible del 28%, con drásticos recortes en las empresas estatales. En las menos productivas se termina la jornada laboral al mediodía y los aires acondicionados del sector comercial, bancario e
institucional deben ser apagados varias horas al día
. El Presidente Raúl Castro aseguró que no afectará a la población, sin embargo, lo cierto es que en los barrios están ya ocurriendo apagones esporádicos, aunque muy lejanos aun de lo ocurrido en los años 90.



Un año duro

De todas formas el 2016 será un año duro porque las finanzas cubanas sufren por la adquisición de petróleo a precios de mercado, a la vez que deben pagar la deuda atrasada con el Club de París y otros importantes acreedores internacionales. Los negociadores cubanos lograron que se eliminaran la mayor parte de los intereses pero bajo el compromiso de que se pagaría en los tiempos acordados. Para Cuba es esencial cumplir porque esto le permite acceder a créditos blandos que a la larga pueden implicar hasta un 30% de ahorro en las importaciones.

La reducción de importaciones, las deudas con los proveedores y el ahorro de combustible afectará de todas formas la vida de la gente común.

Los que tal vez no cobren este año y seguramente tampoco en el primer semestre del 2017 son algunos de los actuales proveedores de Cuba, en su mayoría pequeñas empresas de Europa, Canadá o América Latina. El propio Presidente Raúl Castro dijo en el parlamento: “Debo reconocer que se han presentado algunos atrasos en los pagos corrientes a los proveedores. En este sentido, deseo (…) ratificar la firme voluntad del Gobierno de recuperar los vencimientos pendientes”.

La reducción de importaciones, las deudas con los proveedores y el ahorro de combustible afectará de todas formas la vida de la gente común. Habrá menos productos en las tiendas de alimentos, menos materiales de construcción y el transporte privado se encarecerá
porque la mayor parte del combustible que usan proviene del mercado negro, el cual se contraerá como consecuencia de los recortes en las empresas estatales.

Las diferencias con el pasado

El Presidente Raúl Castro dijo en el parlamento que vienen tiempos duros pero aseguró también que no se volverá a la crisis de los 90: “No negamos que pueden presentarse afectaciones, incluso mayores que las actuales, pero estamos preparados y en mejores condiciones que entonces para revertirlas”.

El Presidente Raúl Castro dijo en el parlamento que vienen tiempos duros pero aseguró también que no se volverá a la crisis de los 90

La situación actual es totalmente diferente, Cuba tiene hoy un comercio diversificado mientras que en los años 90 el 75% del intercambio era con los soviéticos, de donde además llegaba el 100% del combustible. En la actualidad se producen 50 mil barriles diarios de petróleo pesado cubano, el cual se utiliza en las centrales eléctricas. Aunque Venezuela enviaba 80 mil barriles, también se importa de otros países.

Hoy existe una pujante industria turística que era inexistente en los 90 y que traerá al país este año unos 4 millones de visitantes de todo el mundo, cifra que se disparará apenas EEUU elimine la prohibición de hacer turismo en Cuba. Las remesas familiares se han triplicado, alcanzado un monto cercano a los U$D 2500 millones al año. La industria de habanos ganó tal espacio y prestigio en el mundo que ya se alcanzó el tope de producción.

Pero “La Joya de la Corona” de la economía cubana es la venta de servicios profesionales, con alrededor de U$D 8000 millones de ingresos. Una buena parte provienen de Venezuela pero aunque esta cooperación cesara, Cuba tiene 11000 galenos trabajando en Brasil, en el proyecto Mais Médicos. En diferentes países de África, la isla cuenta miles de trabajadores de la salud, profesores, ingenieros, entrenadores deportivos o arquitectos, que aportan cientos de millones de dólares más. Sin lugar a dudas, la inversión económica más rentable que realizó la Revolución Cubana fue la de la educación, formando a
más de 1 millón de profesionales universitarios.