Publicado: 28.10.2016 20:55 |Actualizado: 29.10.2016 08:00

EEUU se prepara para el asalto a Raqqa, la base desde donde salen los yihadistas que operan en Europa

La conquista de Raqqa consta de tres fases y deberá iniciarse en las próximas semanas. No obstante, no existe ninguna garantía de que una vez desaparecido el Estado Islámico también desaparezca el yihadismo.

Publicidad
Media: 4.17
Votos: 6
Comentarios:
Miembros de las fuerzas iraquíes "peshmergas" hacen guardia en un puesto de control en Bartila, a 27 kilómetros de Mosul, Irak. /  EFE

Miembros de las fuerzas iraquíes "peshmergas" hacen guardia en un puesto de control en Bartila, a 27 kilómetros de Mosul, Irak. / EFE

JERUSALÉN – Mientras avanza la ofensiva aliada contra el Estado Islámico en la ciudad iraquí de Mosul, los americanos ya están preparando la conquista de Raqqa, la ciudad siria que desde hace dos años ha sido la capital formal del califato de Abu Bakr al Bagdadi.

Funcionarios del departamento de Defensa han dicho al New York Times que la toma de Raqqa no puede demorarse más de algunas semanas, lo que significa que los americanos van a realizarla simultáneamente a la de Mosul o inmediatamente después de la toma de esta ciudad.



El departamento de Defensa argumenta que hay una necesidad urgente de conquistar Raqqa puesto que esta ciudad ha servido y puede continuar sirviendo de plataforma para el lanzamiento de yihadistas del Estado Islámico contra Occidente, especialmente contra Europa a través de la porosa frontera de Turquía.

Una cuestión que está en el aire tiene que ver con quién participará en la operación militar contra Raqqa. Los americanos dicen que van a entrenar militarmente a árabes de la zona pero las fuerzas mejor organizadas son las kurdas del YPG, unas fuerzas que no son vistas con buenos ojos por los turcos.

Mujeres iraquíes desplazadas de Mosul  en el centro de personas desplazadas en Khazir, a 37 kilómetros de Mosul, Irak. / EFE

Mujeres iraquíes desplazadas de Mosul en el centro de personas desplazadas en Khazir, a 37 kilómetros de Mosul, Irak. / EFE


En principio, el YPG no tiene un especial interés en Raqqa puesto que se trata de una ciudad de población árabe y no kurda, de manera que no está muy decidido a tomar parte la operación. Sin embargo, el departamento de Defensa insiste en que participen puesto que cuentan con los hombres mejor preparados para el combate y son el grupo más numeroso.

La presencia israelí en la región, y también en el Kurdistán sirio, es notable y no se reduce únicamente a “cooperantes humanitarios”

El ex Primer Ministro iraquí, Nouri al Maliki, advirtió el jueves que el Kurdistán iraquí se ha convertido en una “herramienta” en manos de Estados Unidos e Israel. La presencia israelí en la región, y también en el Kurdistán sirio, es notable y no se reduce únicamente a “cooperantes humanitarios” como periódicamente muestra la televisión hebrea.
La presencia militar israelí en el Kurdistán, sobre la que ocasionalmente han hablado algunos medios, debe de ser muy numerosa, puesto que Israel tiene un gran interés en esta región que constituye su avanzadilla más próxima a Irán. Además, el Kurdistán puede servirle de base aérea en un momento dado.

Por su parte, los americanos, como los israelíes, hace tiempo que están apoyando a los kurdos iraquíes y sirios, y lo hacen muy a pesar del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien ve en el YPG una organización terrorista que colabora con los kurdos de Turquía. De hecho, una parte considerable de los kurdos de Siria son de origen turco, llegaron a la zona como refugiados y no han roto sus vínculos con los de Turquía.
El secretario de Defensa, Ashton Carter, confirmó el miércoles en Bruselas que la ofensiva contra Raqqa comenzará en las próximas semanas y medios estadounidenses han indicado que la operación constará de tres fases.

Un hombre iraquí de Mosul desplazado conversa con su familiar desde el centro de personas desplazadas en Khazir, a 37 kilómetros de Mosul, Irak.  / EFE

Un hombre iraquí de Mosul desplazado conversa con su familiar desde el centro de personas desplazadas en Khazir, a 37 kilómetros de Mosul, Irak. / EFE


La primera fase ha sido de preparación y en su mayor parte se ha completado en los últimos meses en los alrededores de Raqqa. La segunda fase, que todavía no ha comenzado, consistirá en aislar completamente Raqqa creando un círculo impermeable en torno a la ciudad. Para ello los americanos esperan contar con los combatientes kurdos y por lo tanto desoirán las protestas de Ankara.

Se estima que en Raqqa habrá un gran número de yihadistas que durante meses se han estado preparando para su defensa.

La tercera y última fase será la conquista de la ciudad. Se estima que en Raqqa habrá un gran número de yihadistas que durante meses se han estado preparando para su defensa. El Estado Islámico ha plantado campos de minas y ha creado una red de túneles que espera que le sean de utilidad durante el combate.

El general Joseph Votel, jefe de las tropas americanasen Oriente Próximo, ha declarado recientemente que es “extraordinariamente importante” mantener la presión sobre Raqqa mientras se lucha en Mosul, y no solo con tropas de tierra sino también con bombardeos aéreos.

Miembros de las fuerzas iraquíes "peshmergas" llegan a un puesto de control de la recién liberada Bartila, a 27 kilómetros de Mosul, Irak. / EFE

Miembros de las fuerzas iraquíes "peshmergas" llegan a un puesto de control de la recién liberada Bartila, a 27 kilómetros de Mosul, Irak. / EFE

Las protestas de Ankara no han cesado en esta última semana, cuando más se ha hablado de la operación contra Raqqa. Turquía forma parte de la OTAN pero tanto Estados Unidos como Israel no consideran a Erdogan como un líder fiable para sus intereses, de ahí que el presidente turco observe con gran inquietud el espectáculo que tiene lugar a sus puertas.
Los americanos de momento no han mostrado ninguna voluntad de aplicar las demandas de Ankara y Erdogan ve con preocupación cómo se está redibujando el mapa de Oriente Próximo sin contar con los turcos.

En lo que todo el mundo está de acuerdo es que una vez el Estado Islámico sea desalojado de Mosul y Raqqa, es decir una vez que el califato de Al Bagdadi haya desaparecido aparentemente del amplio territorio que ha estado en su poder durante más de dos años, el yihadismo no desaparecerá.

Nada garantiza que Europa vaya a sentirse más segura cuando el Estado Islámico sea derrotado en el campo de batalla puesto que en los últimos años las ideas yihadistas han sido sembradas generosamente en la región y en Europa, y a menudo incluso han contado y cuentan con financiación y armas occidentales.