Publicado: 17.11.2014 11:30 |Actualizado: 17.11.2014 11:30

"Si España quiere tener un papel destacado debe atender a los que sufren situaciones desesperadas"

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Michael Kingsley-Nyinah es director de la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados de Palestina (UNRWA) en Siria desde hace más de dos años. Coordina la mayor operación humanitaria de la ONU en el país árabe, donde la UNRWA hace frente a uno de los retos más complicados a los que se ha tenido que enfrentar. Más de la mitad de los 560.000 refugiados palestinos, la población más vulnerable ante la violencia, que vivían en Siria desde hace décadas se han visto, de nuevo, obligados a huir por culpa de un conflicto bélico que no tiene visos de acabar.

Kingsley-Nyinah dirige las operaciones de las más de 100 instalaciones de la UNRWA repartidas entre Damasco, Alepo, Homs, Hama y Latakia, con campamentos en situaciones especialmente graves, como el de Yarmouk, sometidos al asedio de los combates. Durante una visita en Madrid para participar en las jornadas sobre el Enfoque basado en Derechos Humanos en la Acción Humanitaria: el desafío de Siria y Gaza, el director de la agencia de la ONU para Siria lanza un mensaje para que la comunidad internacional enfoque sus prioridades: "Los refugiados palestinos no deben ser olvidados". 

¿Cómo es la situación en los campamentos de refugiados?

La situación es muy complicada y a la vez diferente en cada campamento. El conflicto bélico afecta de una forma u otra según las áreas. En algunas zonas, la violencia es tan intensa que no nos permite acceder. Son esos campamentos los que nos preocupan especialmente. Además, muchos refugiados palestinos son muy pobres y no tienen posibilidad de comprar ropa de abrigo o combustible para calentadores.

¿Cómo se preparan para la llegada del frío?

"Hay refugiados que viven en condiciones terribles, en lugares de acogida que están hacinados" 

Durante el invierno se espera que el conflicto se relaje, que no haya tanta lucha, sin embargo los enfrentamientos suelen ser más intensos y este invierno no parece que vaya a ser una excepción. El grupo al que tenemos más facilidad de acceso son los que viven en refugios temporales, como edificios públicos, escuelas o mezquitas. Son 14.000 personas repartidas en 37 refugios. Les podemos proporcionar colchones, mantas, calefacción y dos comidas al día, una de ellas caliente. Sin embargo, viven en condiciones terribles porque sus lugares de acogida están hacinados.

Hay otro grupo de población que vive con familias de acogida. A ellos les podemos proporcionar comida, asistencia en efectivo para que puedan pagar sus gastos, por ejemplo, de alquiler, y asistencia sanitaria. Los grupos que se encuentran en la situación más difícil son los que están en zonas donde no podemos acceder, como el caso de Yarmouk, o algunos puntos de Damasco o Daraa. En estos casos intentamos negociar con el Gobierno para que nos permita entrar de forma segura o nos deje montar puntos de distribución de alimentos cercanos a los campamentos.

¿Cómo son esas negociaciones en un contexto de guerra?

Tenemos buenas relaciones con el Gobierno de Siria, las necesitamos si queremos prestar atención a los refugiados. El Gobierno sirio nos ha apoyado y ha sido muy cooperativo. Muchas de las escuelas de UNRWA han sufrido daños, están en zonas inaccesibles o han sido destruidas. El Ministerio de Educación nos ha dado permiso para utilizar sus escuelas en horario de tarde para los niños refugiados palestinos. Lo que nosotros pedimos al Gobierno es que coloque los asuntos humanitarios al mismo nivel, o incluso más alto, que los asuntos militares. El problema es que eso no se consigue siempre y menos ante un conflicto tan violento y prolongado. Deseamos que la importancia de los asuntos humanitarios se reconozca como una prioridad urgente.

¿La irrupción del Estado Islámico ha afectado a la vida de los refugiados?

"Los asuntos humanitarios deben reconocerse como una prioridad urgente"

Los refugiados, la mayoría en Damasco, están de momento bastante lejos. Eso no significa que no estemos preocupados. Muchos refugiados tienen miedo de verse afectados, sobre todo los que están en el área de Homs. Como ya he mencionado, nos preocupa mucho que los enfrentamientos contra el EI distraigan sobre lo que es realmente importante: que se atiendan las necesidades humanitarias y que se encuentre una solución política en vez de una solución militar al conflicto.

¿Considera que la comunidad internacional ha hecho todo lo que estaba en su mano para ayudar a los refugiados?

No. Creo que la comunidad internacional podría hacer mucho más. Uno de los mensajes que hemos querido recalcar en las jornadas de Madrid es que los refugiados palestinos en Siria no deben de ser olvidados. Hay un gran riesgo de que se considere que, al tratarse de un grupo pequeño dentro de un país muy grande ─560.000 refugiados frente a 22 millones de población total─, su situación no es importante. No tienen adónde ir y la guerra está teniendo un gran impacto sobre sus vidas.

¿En qué medida afecta la reducción de fondos a la capacidad operativa de la agencia y a la vida de los refugiados?

UNRWA está atravesando un déficit financiero muy severo. Es muy importante, y más ahora,  que la comunidad internacional y la comunidad de donantes sean generosas. UNRWA va a empezar 2015 con un déficit de 60 millones. La agencia ha pedido para sus programas 328 millones de dólares, de los que ha recibido solamente 152. El impacto de este déficit es muy severo para los refugiados. Teníamos previsto dar 384 dólares por persona al año, lo calculado para que represente, más o menos, un dólar al día por persona. Hemos podido dar 192 dólares para todo el año. La comunidad internacional debería hacer mucho más con los refugiados e implicarse más en buscar una solución política al conflicto. Mientras la guerra continúe, la gente seguirá sufriendo.

¿Cuáles son los casos que más les han afectado de donantes que no han aportado el dinero comprometido?

He trabajado durante mucho tiempo en este entorno y no encuentro una forma diplomática para poder responder a esta pregunta. Creo que es suficiente con decir que todos los países y las organizaciones, sobre todo las que están en esta parte del mundo, deberían reconocer su responsabilidad de hacer mucho más por los refugiados de Palestina.

¿Cómo valora, como ha ocurrido en España, que los recortes hayan afectado a la ayuda a la cooperación?

"La comunidad internacional debe implicarse más con los refugiados y en buscar una solución política al conflicto"

En respuesta a esta pregunta y a la anterior, quiero decir, honestamente, que estamos muy agradecidos por toda la ayuda que los países están dando ya que entendemos que tienen sus propios problemas y que tienen a su propia gente a la que atender. El hecho de que pidamos más no significa que no estemos agradecidos. No estoy muy familiarizado con España, pero lo que puedo decir es que ha tenido una larga tradición de contribución al desarrollo de la humanidad, no sólo en Europa, sino en el resto del mundo. Ha pasado por guerras y dificultades, por lo que esta crisis económica se debe mirar con perspectiva, comparándola con el resto de situaciones mucho más difíciles por las que ha pasado el país y las cosas mucho más difíciles que están pasando en otras partes del mundo. Si España quiere reclamar su lugar en el mundo, si quiere ocupar un lugar destacado, tiene que atender las necesidades de otros que están en situaciones desesperadas. Es un símbolo de grandeza responder a ese tipo de situaciones.

¿Cree que Siria podrá volver a ser un buen lugar de acogida, como ha sido históricamente para los refugiados palestinos?

Ese es el temor de los refugiados palestinos. Siria ha sido un lugar extremadamente hospitalario y generoso con los refugiados de Palestina. Ha sido el mejor lugar de acogida de todo Oriente Medio y, prácticamente, del mundo. Pero el temor está ahí, que Siria cambie y deje de ser un buen lugar de acogida por culpa de este conflicto tan violento y de que ninguna de las partes quiere ser el primero en comprometerse con la paz. Esperemos que no sea así y que la guerra termine pronto para poder iniciar las tareas de reconstrucción.