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La familia Mubarak se peleó en los últimos días del tirano

Salen a la luz los detalles dramáticos de la resistencia del presidente egipcio a abandonar el poder

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Los últimos 18 días de Hosni Mubarak como presidente de Egipto, que terminaron con su renuncia el viernes 11 de febrero, fueron mucho más amargos para él de lo que se pensaba hasta ahora, puesto que el rais asistió a violentas disputas entre sus dos hijos, Gamal, el presunto heredero político, de 47 años, y Alaa, el mayor, que ha trabajado como un exitoso hombre de negocios alejado de la política.

'En lugar de ayudar a que tu padre reciba los honores que se merece al final de su vida, le has causado todo este daño', le espetó Alaa a su hermano menor en el fragor de las riñas familiares, según la cadena Al-Arabiya, uno de los numerosos medios que en las últimas horas están revelando detalles de los 18 días que van desde el inicio de la Revolución del 25 de enero, hasta la dimisión del rais.

El enfrentamiento entre los dos hermanos alcanzó su cénit durante las últimas horas de Mubarak en El Cairo, cuando Gamal y Alaa estuvieron a punto de llegar a las manos, indica el diario Al Ajbar, un medio que durante años fue portavoz oficial del régimen y que ahora hace leña del árbol caído.

Su hijo y heredero político, Gamal, le convenció de que retirase su dimisión

El dramático discurso de la noche del 10 de febrero, cuando Mubarak, contra todo pronóstico, dijo que seguiría gobernando el timón y no dimitió, como estaba previsto, también estuvo precedido por otras enormes tensiones en el primer círculo de poder. Así, el 9 de febrero, el flamante vicepresidente Omar Suleimán se enzarzó en una disputa con los jefes del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.

El cairota Daily News revela que el secretario general del Partido Nacional Democrático (PND), Hossam Badrawi, instó a Mubarak a que dimitiera y estaba convencido de que así lo haría en el discurso del día 10. Badrawi fue la fuente que adelantó al mundo exterior la noticia de que Mubarak ya había decidido su renuncia, y que esta era inminente. Pero Gamal reaccionó rápidamente y convenció a su padre in extremis para que se retractara y no abandonara el poder. Miles de egipcios que aguardaban en la plaza Tahrir (Liberación) de El Cairo el mensaje televisado de Mubarak cayeron en una profunda decepción cuando insistió en continuar. Al día siguiente, Badrawi dimitió de la secretaría general de PND.

El otro hijo, Alaa, estuvo a punto de llegar a las manos con su hermano

Tras el discurso del día 10, el ministro de Defensa, Mohamed Tantawi, se encerró con Mubarak en palacio y en una conversación que duró tres horas y se prolongó hasta la madrugada logró convencerle de que se marchara. Al día siguiente, Mubarak viajó a Sharm al Sheij acompañado por algunos familiares. Otros medios indican que el 30 de enero Mubarak ordenó al Ejército que abriera fuego contra los manifestantes de Tahrir, pero los mandos intermedios decidieron desobedecer y no atacar a quienes protestaban.

Según el embajador egipcio en Washington, Sameh Shoukry, Hosni Mubarak no está tomando las medicinas que le han prescrito los doctores, está deprimido, sufre desmayos; no se descarta que padezca un cáncer terminal, algo que se negó cuando estaba en el poder.

Muhammad Habib. Dirigente de Hermanos Musulmanes

Finalmente los Hermanos Musulmanes han decidido participar en las próximas elecciones legislativas.
Efectivamente, así lo hemos decidido. Ya hemos comenzado a estudiar este asunto y lo estamos discutiendo. La decisión de tener un partido propio ya la hemos tomado.

¿Cómo se llamará la nueva fuerza política?
Es pronto para saberlo, pero vamos a inscribir el nuevo partido tan pronto como se modifiquen las leyes y se permita hacerlo.

Será el partido más fuerte de Egipto, puesto que al margen de ustedes no existe realmente ninguna alternativa sólida y bien organizada.
Sí, creo que ahora somos la fuerza más poderosa y mejor organizada del país, y seguiremos siéndolo después de las elecciones.

¿Confían en las reformas democráticas que han prometido los militares?
Sí, creemos que el Ejército quiere que se celebren elecciones libres.

¿Por qué los Hermanos Musulmanes no se han significado claramente durante la Revolución del 25 de enero?
Es cierto que durante los primeros dos o tres días no estuvimos en la plaza Tahrir en El Cairo. En realidad, al principio fue una revuelta espontánea, pero enseguida nos sumamos a las manifestaciones populares.

¿Aspiran a introducir la ley de la ‘sharia’ en Egipto?
Por supuesto, queremos que se aplique la sharia.

Pero el 10% de la población egipcia es de religión cristiana.
Creemos que para ellos la sharia también es lo mejor.

Los Hermanos Musulmanes han dicho que no presentarán ningún candidato a las elecciones presidenciales.
Así es, por ahora sólo nos presentaremos a las legislativas. Quizás más adelante también decidamos participar en las presidenciales.