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Un fiel amigo británico, con poca opinión y ningún voto

Londres no puso ninguna pega a la invasión de Irak y se limitó a obedecer todas las órdenes de Washington

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La comisión que investiga la participación de Reino Unido en la guerra de Irak echó el telón a las comparecencias a puerta abierta el pasado 30 de julio. Y si se puede extraer una conclusión de los 140 testimonios públicos que ha obtenido el equipo liderado por Sir John Chilcot es la siguiente: los británicos ejercieron de fieles escuderos aceptando todas las órdenes que venían de Washington desde antes de la invasión.

De entre todas las comparecencias destacó, por su impacto mediático, la de Tony Blair en enero de este año, que afirmó no tener 'remordimientos' y se mostró convencido de que 'Sadam Husein escondía armas de destrucción masiva'. No es de extrañar que el ex primer ministro, que siempre defendió la guerra, mantuviera esas afirmaciones en contradicción con la realidad.

Blair le dijo a Bush que estaría a su lad 'fuera cual fuera la forma de actuar'

Pero en un punto de su testimonio deslizó una promesa a George Bush que marcaría toda la estrategia. Blair le dijo al presidente de Estados Unidos que Reino Unido estaría de su lado 'fuera cual fuera la forma de actuar'. Y eso se transmitió a toda la cadena de mando dejando la sensación de que al final todas las decisiones importantes se tomaban en Washington.

Así lo pensaban los responsables del espionaje. La ex jefa del MI5, la baronesa Eliza Manningham-Buller, dio a la comisión un informe devastador. Según Manningham-Buller, 'ni siquiera la CIA se creía que hubiera algún tipo de vínculo entre Sadam Husein y Al Qaeda'. También responsabilizó a Donald Rumsfeld, el entonces secretario de Defensa de Bush, de llevar toda la estrategia de inteligencia antes de la guerra.

'Ni la CIA se creía el vínculo entre Sadam y Al Qaeda', dicen en el MI5

Y los mandos del ejército lo percibieron del mismo modo. 'Reino Unido no comandaba la estrategia en Irak, sino que lo hacía Estados Unidos', reconoció el general Sir Richard Dannat, que como otros muchos militares se refirió constantemente al papel de sus tropas como el junior partner. Un socio menor con poca voz y ningún voto.