Publicado: 02.10.2014 13:07 |Actualizado: 02.10.2014 13:07

El Gobierno de Hong Kong llama a los manifestantes a poner fin "inmediatamente" a las protestas

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El Gobierno de Hong Kong ha pedido al movimiento Occupy Central que ponga fin "inmediatamente" a la ocupación de las calles de la ciudad, especialmente en torno a las oficinas oficiales, mientras que la policía advirtió de que habrá "serias consecuencias si los manifestantes intensifican sus protestas".

Las autoridades locales dijeron, en una conferencia de prensa y un comunicado, que mañana intentarán reabrir la administración tras los dos días festivos (ayer y hoy), para reanudar la actividad de los funcionarios. El Gobierno y la policía honkonguense apelaron a los congregados ante los edificios oficiales "a que no bloqueen el acceso y se dispersen de forma pacífica lo antes posible", indica el llamamiento.

Los organizadores dan un ultimátum para que el jefe del Ejecutivo dimita antes de medianoche

El gobierno, que insistió en que Occupy Central y otras organizaciones implicadas "cesen inmediatamente todas las actividades de ocupación", instó a los manifestantes para que los 3.000 empleados de la administración pública que ejercen su actividad en las oficinas gubernamentales centrales puedan volver mañana a sus puestos de trabajo. Las autoridades respondieron así al anuncio de algunos organizadores de que intensificarán sus protestas y el acoso en las inmediaciones de los edificios gubernamentales, e incluso pueden tratar de ocuparlos, si el jefe del ejecutivo, Cy Leung Chung-ying, no dimite antes de la medianoche de hoy.

El superintendente de la policía de Hong Kong, Steve Hui, advirtió de que podría haber "serias consecuencias", si los organizadores de las protestas deciden intensificar su acoso a los edificios del gobierno. Hui avisó de que desde su departamento se tomarán medidas "firmes" contra los actos violentos y no descarta el uso "apropiado" de la fuerza si la situación lo requiere.

Los manifestantes mantienen ocupadas algunas zonas del centro de la ciudad desde el pasado fin de semana, reclamando la elección directa del sucesor de Leung en las elecciones de 2017. La "revolución de los paraguas", como se denomina coloquialmente al movimiento, sigue estando fuerte en cuatro puntos urbanos después de que ayer decenas de miles eclipsaran la celebración del Día Nacional de China con protestas que congregaron al número de participantes desde que comenzó la ocupación de las calles.

"Estaremos aquí hasta el final y
con todas las consecuencias", dice un manifestante

Mientras tanto, en las inmediaciones de las oficinas gubernamentales la presencia y actividad policial era mínima a lo largo de esta mañana. El número de personas que acampó durante la noche fue menor que el de días anteriores, pero a medida que progresaba la mañana más gente iba acercándose. "Acabo de llegar para quedarme aquí todo el día, como hice ayer y los días anteriores después de salir del trabajo. Lo hago por mí y por estos estudiantes que están aquí representándonos", dijo Cherry Szeto, una administrativa hongkonesa. "Estaremos aquí hasta el final y con todas las consecuencias, queremos que se nos escuche, exigimos algo razonable y no nos iremos sin ello", argumentaron los miembros de un grupo de estudiantes de diseño, preparados para lo que pudiera suceder esta tarde.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, ha subrayado ante Estados Unidos que la situación en la antigua colonia británica es un tema interno chino y ha exigido que se ponga fin a las injerencias en esta cuestión desde otros países.  Wang ha lanzado este mensaje durante su visita oficial a EEUU, en la que ha mantenido encuentros con autoridades estadounidenses, incluido el secretario de Estado, John Kerry, con quien ha comparecido en rueda de prensa en la sede ministerial en Washington. 

"Esto es también un principio básico de las relaciones internacionales", ha subrayado el jefe de la diplomacia china, según ha informado la agencia oficial de noticias Xinhua. Wang ha subrayado que el movimiento de protesta de Hong Kong es "ilegal" y que ningún país permitiría actos que "violan el orden público". "Creo que ningún país, ninguna sociedad ni nadie permitiría esos actos ilegales que violan el orden público", ha afirmado. A continuación, ha considerado que el Gobierno regional de Hong Kong será capaz de "gestionar adecuadamente la situación actual de acuerdo con la legislación".