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Gol de Berlusconi a la Justicia

Mills se libra en última instancia porque ha prescrito el soborno del primer ministro

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El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, sobornó a su abogado David Mills para que mintiera a su favor ante un tribunal, pero con toda probabilidad no será castigado por ello. El Tribunal de Casación italiano, la última instancia judicial, reconoció ayer que Mills recibió un soborno de 600.000 dólares para proteger a Berlusconi, dueño del imperio Fininvest, en los juicios contra el entonces magnate por el caso All Iberian, pero ello sucedió hace más de diez años, por lo que el delito ha prescrito. La sentencia que condenó al letrado a cuatro años y seis meses de prisión queda anulada.

La decisión de la corte se refiere al proceso que afecta sólo al abogado, pues para Berlusconi hay un proceso paralelo para el que había prevista una audiencia este mismo sábado. Aún así, el tribunal que se ocupa del primer ministro forzosamente deberá tener en cuenta esta sentencia.

Los expertos aseguran que Berlusconi no necesariamente se libra desde ahora mismo de una condena, pues para evitar ser juzgado por el caso Mills aprobó un escudo judicial que lo blindaba ante cualquier sentencia judicial inculpatoria. Ese escudo, proporcionado por la Ley Alfano que fue tumbada por el Tribunal Constitucional, paró el reloj de la Justicia, pero no lo anuló. Así, para Berlusconi, la prescripción podría llegar en noviembre. Pero incluso en ese caso es muy difícil que el tribunal consiga emitir un veredicto antes de esa fecha. Berlusconi, que esperaba la sentencia de ayer con el alma en vilo, tiene motivos para cantar victoria.

La Corte de Casación ha contradicho las sentencias acusatorias contra Mills emitidas por el tribunal de primera instancia y por el Tribunal de Apelación porque entiende que Mills dio instrucciones para cobrar los 600.000 dólares de las cajas de Fininvest el 11 de noviembre de 1999, y entiende que es ese momento cuando se cometió el delito. Los tribunales anteriores habían fijado como fecha del delito el 29 de febrero de 2000, momento en que Mills cobró el dinero al poner efectivamente a su nombre la suma que le llegaba a través de un fondo de inversión.

Mills, por tanto, queda ahora libre a pesar de que mintió bajo soborno en dos procesos abiertos contra Berlusconi: el caso All Iberian, por falsedad documental y financiación del Partido Socialista liderado entonces por Bettino Craxi, y el caso de corrupción a la policía que vela por los pagos a Hacienda, la Guardia de Finanzas. Y quien le pagó el soborno tiene todos los números para correr su misma suerte.