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Hallan viva a una mujer 17 días después del derrumbe del edificio de Bangladesh

El dueño del edificio comercial, cinco propietarios de fábricas y talleres textiles y dos técnicos municipales han sido detenidos

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Los equipos de rescate que trabajan en el Rana Plaza, el edificio que se derrumbó el pasado 24 de abril cerca de Dacca cobrándose la vida de más de un millar de personas, han encontrado a una joven que todavía respiraba entre los escombros. La joven, que ha sido identificada como Reshma, está prácticamente ilesa y ha sido localizada en la base del edificio de nueve plantas. Los equipos de rescate le han entregado agua y galletas antes de sacarla de entre los escombros.

Al parecer, casi 408 horas después del derrumbe, uno de los rescatistas escuchó a Reshma, de 19 años, gimiendo. Los equipos de rescate se preparaban para romper un gran bloque cuando se produjo el hallazgo. 'Cuando antes de romper el bloque preguntamos si había alguien vivo ahí, escuchamos a alguien gemir', ha relatado un rescatista, que no ha sido identificado. Inmediatamente le preguntaron como estaba y la mujer les dijo que no tenía muchas heridas. Asimismo, con voz débil, les dijo que se llamaba Reshma. 'Fue localizada en un hueco entre una viga y una columna. Su nombre es Reshma y los equipos de rescate especulan con que habría sobrevivido tomando agua que se habría filtrado cuando los bomberos apagaron un incendio que había surgido antes.

Cientos de transeúntes se echaron a llorar mientras los ingenieros del Ejército sacaban a la mujer del subsuelo del edificio. Pálida, demacrada y sin poder caminar, la joven fue retirada desde los escombros en una camilla y luego llevada en una ambulancia a un hospital, en escenas que fueron transmitidas en vivo por la televisión.

'Es bueno ver la luz después de tantos días', dijo la joven Reshma en el hospital militar al que fue traslada, donde los médicos han declarado que se encuentra fuera de peligro. Al narrar su historia de supervivencia, Reshma manifestó que trabajaba en la segunda planta del edificio y que después del derrumbe se arrastró 'a través de un pasillo estrecho, con la ayuda de un palo con el que iba retirando residuos, hasta un lugar seguro'. Desde allí 'gritaba pidiendo ayuda, pero nadie me oía', relató la joven, que reveló que pudo sobrevivir gracias a los restos de comida que encontró y que supo administrar durante las primeras dos semanas, aunque desde entonces se 'moría de hambre'.

Los equipos de emergencias habían suspendido la búsqueda de supervivientes hace dos semanas y estaban centrados ahora, ayudados por decenas de voluntarios, en retirar escombros. 'En unos siete días se concluirán las labores de retirada de escombros, esperemos que antes del próximo viernes', ha comentado Udín Khandaker, un funcionario del Ministerio bangladeshí de Interior que dirige una investigación sobre el siniestro.'Todavía quedan muchos cadáveres entre las ruinas. Hubo gente que marchó hacia las plantas bajas para intentar salir del edificio', ha añadido Khandaker.

Con cada día que pasa se complica un poco más la identificación de los cuerpos sin vida de las víctimas debido a su avanzado estado de descomposición. Según el portal Bdnews24.com, 712 cadáveres han sido entregados a sus familiares, pero varias decenas han tenido que ser enterrados sin identificar. Las autoridades están realizando pruebas de ADN en algunos casos para reconocer los cuerpos, una misión que se ve facilitada cuando se hallan documentos acreditativos de identidad o teléfonos móviles de los fallecidos.

El último balance ofrecido por las autoridades eleva a 1.047 el número de muertos en la tragedia , principalmente trabajadores de dos fábricas textiles que habían acudido a trabajar pese a las grietas detectadas el día anterior en el edificio y que lo hacían inseguro. Alrededor de 2.500 personas ya han sido rescatadas de Rana Plaza, en el barrio industrial de Savar, unos 30 kilómetros al noroeste de Dacca, entre ellas muchos heridos, pero no hay una estimación oficial del número de desaparecidos.

Por el derrumbe hay actualmente diez personas arrestadas, entre las que figuran el dueño del inmueble, cuatro propietarios de fábricas, ingenieros y expertos municipales, acusados de negligencia, construcción ilegal y persuadir a los empleados para que acudieran a su puesto de trabajo.

'Están bajo custodia. Cuando concluya la investigación se presentarán cargos contra ellos. En principio, se les acusará al menos de causar muerte por negligencia en el trabajo, delito que está contemplado en el Código penal', explicó Khandaker. Además, hay varias personas bajo orden de búsqueda y captura, que se hallan en paradero desconocido. 'En esta fase de la investigación estamos estudiando el tipo de materiales que se destinaron a la construcción del edificio, las licencias del terreno, etc.', agregó el funcionario de Interior.

En el último medio año se han registrado cuatro graves siniestros mortales en Bangladesh (tres incendios y un derrumbe) en fábricas del ramo, el último de ellos un incendio ayer en un barrio de Dacca que causó la muerte a ocho personas. El Gobierno bangladeshí ha cerrado en los últimos días 18 talleres por motivos de seguridad, aunque algunos de ellos han reabierto tras pasar controles.

La industria textil representa el 78% de las exportaciones de Bangladesh, unos 19.000 millones de dólares, según los últimos datos oficiales. El sector cuenta con 5.400 fábricas y más de cuatro millones de trabajadores, la mayoría de ellos mujeres.