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Lo sabe hasta la CIA: los países con mayores ingresos por habitante son paraísos fiscales

La inteligencia estadounidense ha publicado un informe recogiendo datos de 2012 que sitúa a Qatar en el primer puesto, mientras que España se encuentra en el número 47 con un promedio de 23.000

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Los países con mayores ingresos por habitante son los paraísos fiscales, según un documento publicado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en datos obtenidos durante el año 2012. La lista está encabezada por Qatar, país en el que sólo pagan impuestos las empresas, con un ingreso medio por ciudadano de 102,800 dólares (unos 78.300 euros), mientras que España se sitúa en el puesto número 47 con un promedio de 30,400 dólares (aproximadamente 23.160 euros).

Las revelaciones del servicio de inteligencia más influyente a nivel mundial se han producido en un contexto de reivindicaciones contra los paraísos fiscales, especialmente desde el Gobierno francés. En el país galo la Administración que preside François Hollande se ha visto agitada en los últimos tiempos por la aparición de cuentas en Suiza de su antiguo ministro de Presupuestos, Jérôme Clahuzac, y por la revelación de un antiguo tesorero del Partido Socialista Francés, Jacques Augier, que tiene negocios en dos empresas ubicadas en las Islas Caimán.

Centroeuropa protagoniza los primeros puestos, donde destacan Liechtenstein, Luxemburgo o MónacoEstos acontecimientos han provocado que el presidente Hollande exigiera la erradicación de los paraísos fiscales, emulando a su antecesor, Nicolas Sarkozy, quien ya en 2008 instó a los líderes europeos a tomar medidas contra aquéllos.

El pódium en la lista de la CIA lo completan Liechtenstein y el archipiélago de las Bermudas, con un ingreso por habitante de 89,400 dólares (68.100 euros) y 86,000 dólares (65.500 euros) respectivamente. El centro de Europa mantiene el protagonismo en los siguientes puestos, ya que Luxemburgo y Mónaco son el quinto y sexto país cuyos ciudadanos tienen mayores ingresos de promedio, mientras que Suiza ocupa el puesto número once, Gibraltar el veinte y Austria el vigesimoprimero.

En el otro extremo de la lista nos encontramos a los países africanos, ya que son diez estados de este contiene quienes ocupan los últimos diez puestos. La República Democrática del Congo es el país que presenta peores ingresos, ya que sus ciduadanos recibieron de media apenas 400 dólares (304 euros) el año pasado.

Las exigencias plateadas por los presidentes franceses no son un caso aislado. Desde que estallara la crisis en 2008 las autoridades han hecho varios llamamientos para acabar con los paraísos fiscales, aunque todos con infructuosos resultados. El entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, fue más lejos que Sarkozy declarando que 'tienen que desaparecer', aunque las manifestaciones más encendiadas corrieron a cargo de Dominique Strauss-Kahn, todavía director general del Fondo Monetario Internacional, que llamó a 'reaccionar con dinamita' contra ellos.

Ninguna de las medidas para acabar con los paraísos fiscales ha tenido éxito

Posteriormente, tras una cumbre de los veinte países más industrializados, la canciller alemana, Angela Merkel, apostó por crear un índice efectivo de los países que se blindan a la cooperación fiscal: 'tenemos que desarrollar un sistema de sanciones para aquellos que no cooperen, sean paraísos fiscales o zonas en las que se hacen negocios sin transparencia', declaró. Unos meses más tarde la OCDE y el G-20  se hicieron eco de las palabras de Merkel y trataron de perseguir a los paraíses fiscales elaborando una lista de cuatro países (Uruguay, Costa Rica, Malasia y Filipinas) que desapareció cinco días más tarde.

A pesar de los intentos fallidos, la propuesta de las listas negras volvieron a recuperarse el pasado diciembre. En esta ocasión fue la Comisión Europea quien incluyó esta medida en su paquete contra la evasión fiscal. En aquel momento el comisario europeo de Fiscalidad y Lucha contra el Fraude, Algirdas Semeta, planteó el establecimiento de listas comunes que permitieran un marco único para la acción conjunta a nivel europeo contra los paraísos fiscales. No obstante, las treinta medidas del paquete volvieron a tener el carácter de 'recomendaciones', y su aplicación, al depositarse en manos de la decisión individual de cada Estado, quedó de nuevo en papel mojado.