Publicado: 11.11.2015 15:06 |Actualizado: 11.11.2015 15:06

Investigadas siete empresas italianas por vender aceite de oliva virgen como si fuera virgen extra

La Fiscalía de Turín comenzó las pesquisas tras la denuncia de una publicación especializada, que reveló que nueve de veinte botellas analizadas eran falsas. 
Las marcas Bertolli, Sasso o Carapelli, del grupo español Deoleo, en el punto de mira.

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Extracción del aceite en una almazara. / JOSÉ PEDROSA (EFE)

Extracción del aceite en una almazara. / JOSÉ PEDROSA (EFE)

ROMA.- La Fiscalía de Turín investiga a siete empresas de venta de aceite italianas, entre ellas Bertolli, Sasso o Carapelli, del grupo español Deoleo, por presunto fraude por embotellar aceite de oliva virgen como virgen extra.

Las pesquisas del fiscal de Turín Raffaele Guariniello comenzaron tras la denuncia de un diario mensual especializado, Il Test, que explicaba que 9 de 20 botellas analizadas en el laboratorio químico de la Agencia de Fronteras de Roma habían resultado ser simple aceite de oliva virgen, informan medios locales.

El fiscal ordenó realizar algunas pruebas en varias botellas de aceite de diferentes marcas que se venden en supermercados de Turín y los resultados probaron que en algunas de ellas el aceite era de la llamada "segunda categoría", es decir sólo virgen y no extra, más barato.

La diferencia entre el virgen extra y el virgen es que el segundo es mínimamente peor de calidad, pues se permite un nivel de acidez de hasta 2 grados y el virgen extra nunca debe sobrepasar los 0.8 grados.



Según la prensa italiana, las empresas investigadas son Carapelli, Santa Sabina, Bertolli, Coricelli, Sasso, Primadonna (confeccionado para los supermercados Lidl) y Antica Badia (para el supermercado Eurospin) y con aceites producidos en las regiones de Toscana, Los Abruzos y Liguria. La empresa española Deoleo, la mayor distribuidora mundial de aceite de oliva, es la propietaria de Bertolli, Sasso y Carapelli, tres de las investigadas.

Tras conocerse la noticia, el ministro italiano de Agricultura, Maurizio Martina, aseguró que se seguirá con mucha atención el caso pues "es fundamental proteger un sector estratégico como el del aceite de oliva italiano".

Por otra parte, la mayor asociación italiana de agricultores, Coldiretti, lamentó hoy en un comunicado que lo que favorece el fraude es el crecimiento de la importaciones con la llegada en 2014 de 666.000 toneladas de aceite de oliva de otros países, sobre todo España y Marruecos, y lo que supone un 38% más que en el año anterior.