Publicado: 19.08.2014 17:05 |Actualizado: 19.08.2014 17:05

El Estado Islámico amenaza con atacar a estadounidenses "en cualquier lugar" del mundo

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Las fuerzas gubernamentales iraquíes detuvieron este martes una corta ofensiva para recapturar Tikrit, la ciudad natal del ejecutado dictador Sadam Husein, tras una fuerte resistencia de combatientes del Estado Islámico, que han amenazado con atacar a estadounidenses "en cualquier lugar".

En Ginebra, el organismo para los refugiados de Naciones Unidas anunció una gran operación de ayuda para entregar suministros a más de medio millón de personas desplazadas por los combates en el norte de Irak.

Alentados por una operación para reconquistar una presa estratégica de manos de los yihadistas después de dos meses de reveses, los militares iraquíes, respaldados por las milicias chiíes, lanzaron su ofensiva poco después del amanecer en Tikrit, una ciudad situada a 130 kilómetros al norte de Bagdad que es un bastión de la minoría suní. Pero responsables de las fuerzas iraquíes dijeron a mediados de la tarde que el avance se había detenido.

Al sur de Tikrit, el lado del Gobierno fue fuertemente atacado por activistas con ametralladoras y fuego de mortero. Los insurgentes están integrados por combatientes árabes y extranjeros curtidos en las luchas tanto en Irak como en la guerra civil en Siria, dijeron responsables a Reuters.

Hacia el oeste, minas terrestres y francotiradores frustraron los esfuerzos por acercarse al centro de la ciudad, en el último de una serie de intentos por expulsar a los militantes. Vecinos del centro de Tikrit dijeron por teléfono que combatientes del Estado Islámico controlaban firmemente sus posiciones y patrullaban las principales calles.

Combatientes suníes liderados por el Estado Islámico han conquistado gran parte del norte y el oeste de Irak en junio, tomando el control de las ciudades suníes de Tikrit y Mosul, así como de su presa, una frágil estructura que controla el suministro de agua y de electricidad para millones de personas a lo largo del valle del río Tigris.

Pero el lunes los combatientes de la región autónoma kurda dijeron que habían recuperado el control de la presa hidroeléctrica con la ayuda de ataques aéreos estadounidenses. El presidente estadounidense, Barack Obama, también anunció que la presa había sido recuperada. El Estado Islámico se ha centrado en capturar territorio para su autoproclamado califato entre Siria, donde también combate a las fuerzas del presidente Bashar el Asad, e Irak.

A diferencia de Al Qaeda, el movimiento del que se escindió, ha evitado atacar objetivos occidentales dentro o fuera de la región. Pero un vídeo publicado en internet advirtió en inglés a los estadounidenses de que los ahogaría "en sangre" si los ataques aéreos estadounidenses alcanzaban a sus combatientes. El video mostró una fotografía de un estadounidense que fue decapitado durante la ocupación estadounidense de Irak que siguió al derrocamiento de Sadam en 2003.

La agencia para los refugiados de las Naciones Unidas ACNUR dijo que se transportarían tiendas de campaña y otra ayuda humanitaria a partir del miércoles a Arbil, la capital de la región autónoma kurda, desde el puerto jordano de Aqaba. Después llegaría ayuda por tierra desde Turquía y Jordania y envíos por mar desde Dubái vía Irán en los próximos 10 días, según su portavoz, Adrian Edwards.

"Es un impulso a la ayuda muy, muy significativo y ciertamente uno de los mayores que puedo recordar en un tiempo", dijo en una rueda de prensa en Ginebra. "Esta es una importante crisis humanitaria. Sigue afectando a mucha gente", agregó.