Publicado: 15.03.2014 18:05 |Actualizado: 15.03.2014 18:05

Kiev denuncia una incursión de tropas rusas en el sureste de Ucrania

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El Gobierno instaurado en Kiev ha denunciado el lanzamiento de una incursión de tropas rusas en territorio ucraniano, en la región sur, fronteriza con Crimea, de Jerson. El Ministerio de Exteriores ucraniano ha emitido un comunicado en el que, aparte de exigir la retirada inmediata de los militares, avisa de que "Ucrania se reserva el derecho de tomar todas las medidas necesarias para repeler esta agresión de parte de Rusia". El Ministerio expresó su "protesta decisiva y categórica" por el desembarco de tropas rusas junto al pueblo de Strelkabaya de esa región al norte de la república autónoma.

De acuerdo a los medios ucranianos, hacia las 13.30 de hoy (11.30 GMT), desde helicópteros desembarcaron en ese lugar unos 40 infantes de Marina de las fuerzas armadas rusas, lo que fue observado por los guardiafronteras en esa zona de la región de Jerson fronteriza con Crimea. Según algunas informaciones, a esos efectivos se sumaron después 3 blindados y otros 6 helicópteros, de los que desembarcaron 60 militares. Los portavoces de las fuerzas rusas anunciaron a los guardias ucranianos que su objetivo era defender una instalación de distribución de gas de posibles actos terroristas. Anteriormente, el Ministerio de Defensa ucraniano había señalado que fuerzas ucranianas "repelieron" una agresión de tropas rusas en esa región.

Desde Moscú, la cancillería rusa ha asegurado que examinará todas las peticiones que le lleguen de Ucrania para que se defienda a los "ciudadanos pacíficos". En un comunicado, se hace referencia a la muerte de dos personas anoche en la ciudad oriental ucraniana de Járkov, zona de población mayoritariamente rusohablante, un incidente que el Ministerio considera "una provocación contra ciudadanos pacíficos".

El texto señala, además, que "en Ucrania siguen causando desórdenes "combatientes, entre ellos el Sector de Derechas", un grupo de extrema derecha ucraniano. El Ministerio de Exteriores ruso asegura que el 14 de marzo, en Járkov, "este grupo organizó una provocación dirigida a manifestantes pacíficos, que habían salido a expresar su relación hacia el llamado nuevo poder", en alusión a las nuevas autoridades de Kiev. "Estos combatientes abrieron fuego, y como resultado murieron dos personas y hay varios heridos", añade.

También asegura que a Rusia está llegando "información alarmante acerca de que desde Járkov y en dirección a Donetsk y Lugansk (otras ciudades con población rusófona) ha salido una columna con hombres armados del Sector de Derechas, cuyos líderes anunciaron la apertura de un frente oriental". Y añade que en una factoría textil local "se están fabricando a marchas forzadas uniformes militares rusos", lo que indicaría la preparación de una supuesta provocación. El Ministerio señala asimismo que su titular, Serguéi Lavrov, le hizo saber ayer al secretario de Estado de EEUU, John Kerry, en su encuentro en Londres, la "peligrosa decisión" del Parlamento de Ucrania por la que se legitimó al Sector de Derechas y otros grupos radicales "mediante su integración en el sistema de organismos de defensa a través de instituciones como la (nueva) Guardia Nacional".

En el terreno diplomático, Rusia ha vetado en el Consejo de Seguridad de la ONU la resolución presentada por Estados Unidos para defender la integridad territorial de Ucrania y no reconocer el referéndum de Crimea. El embajador ruso, Vitaly Churkin, defendió que el proyecto de resolución iba en contra de la "igualdad de derechos" de los ciudadanos de la península y de su derecho a la "autodeterminación".

Churkin aseguró que Moscú defiende el "principio de la integridad territorial de los Estados", pero subrayó que el caso de Crimea cuenta con características extraordinarias. Entre ellas destacó que la actual situación en la península deriva del "golpe de estado inconstitucional llevado a cabo por radicales" en Kiev y la amenaza que este supuso para la población de Crimea. Además, recordó que la zona fue rusa hasta 1954 y que se cedió a Ucrania "violando las normas" de la Unión Soviética y "sin tener en cuenta la opinión de la población", lo que tampoco se hizo tras la desintegración de la URSS, cuando Crimea permaneció como territorio ucraniano.

Por todo ello, Churkin defendió "la legalidad del referéndum" previsto para mañana y aseguró que Rusia "respetará el deseo de la población de Crimea". El texto vetado por Moscú fue planteado por Estados Unidos y respaldado por todos los miembros de la Unión Europea, Japón y Turquía, entre otros países, mientras que China se abstuvo. En él, se declaraba que "el referéndum no puede tener validez y no puede servir de base para ninguna alteración del estatus de Crimea", dado que Ucrania "no lo ha autorizado". Además, llamaba a la comunidad internacional a "no reconocer ninguna alteración del estatus de Crimea" y pedía evitar toda acción que "pueda ser interpretada" como tal.