Publicado: 02.05.2014 16:34 |Actualizado: 02.05.2014 16:34

Lisboa aprueba el último examen de la Troika y encara la salida de su rescate

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El Gobierno portugués anunció hoy que la Troika dio su visto bueno a los esfuerzos acometidos por Lisboa para cumplir con el programa de ajustes acordado hace tres años, después de concluir la décimo segunda y última evaluación al país. "La décimo segunda evaluación está concluida y fue superada", anunció en rueda de prensa el viceprimer ministro del Ejecutivo luso, Paulo Portas.

El resultado positivo de esta inspección permite a Portugal enfilar ya la recta final de su rescate financiero, que cerrará oficialmente el próximo 17 de mayo, en un ambiente de aparente confianza y tranquilidad en los mercados extensivo a toda Europa. A pesar de advertir al país que debe proseguir con la implementación de algunas reformas todavía inacabadas, la Troika -Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional- aprobó el trabajo del Ejecutivo luso.

"Los intereses sobre los títulos a diez años estaban al 10,6 %, y hoy están al 3,6 %", afirma Portas

"Misión cumplida", resumió Paulo Portas, quien hizo balance del programa de ajuste acordado con la Troika en mayo de 2011, un mes antes de que los conservadores lusos accedieran al poder. El "número dos" del Gobierno recordó que el motivo que llevó a Portugal a pedir ayuda financiera fue la dificultad de acceder a financiación a tasas de interés sostenibles, ya que para vender su deuda los inversores le exigían una rentabilidad muy elevada. "Cuando tomamos posesión -en junio de 2011-, los intereses sobre los títulos a diez años estaban al 10,6 %, y hoy están al 3,6 %", recordó el viceprimer ministro luso, quien incidió en que estas cifras "dan una idea del sentido que ha tenido el esfuerzo realizado".

"Estos años supusieron para los portugueses esfuerzos muy dolorosos, momentos difíciles, pero donde siempre prevaleció la moderación", agradeció Portas en referencia a la ausencia de violencia en las múltiples y multitudinarias manifestaciones celebradas desde entonces contra la Troika y la austeridad. En su opinión, los portugueses eran conscientes de que "el país se quedó sin dinero y tuvo que recurrir a los acreedores, de los que comenzó a depender". Portas defendió los beneficios del programa de ajustes y reformas negociado con la UE y el FMI, y destacó que Portugal espera volver a crecer ya este mismo año por encima del 1 % después de tres ejercicios consecutivos en recesión.

Además, incidió en que las exportaciones lusas han duplicado su peso en la economía nacional durante este período, y que el déficit público se redujo del 9,8 % del PIB en 2010 al 4,9 % en 2013. De hecho, esta décimo segunda inspección trimestral de los organismos internacionales a Portugal estuvo centrada en cómo lograr que el país equilibre su deficitario sistema de pensiones, entre otros asuntos claves para la sostenibilidad de las cuentas públicas lusas.

A pesar de que la próxima salida del programa de asistencia financiera permitirá a Portugal dejar de estar bajo la supervisión continua de la UE y el FMI, Lisboa deberá dar cuentas a ambos organismos hasta que devuelva de forma íntegra el préstamo de 78.000 millones de euros que le ha sido entregado progresivamente desde 2011.

El primer ministro luso, Pedro Passos Coelho, anunciará al país el próximo domingo la modalidad de salida del rescate, es decir, si opta por cerrar el programa de forma "limpia" como Irlanda o si, por el contrario, recurre a los mecanismos de apoyo de la UE.

"El primer ministro convocó para el domingo a las seis de la tarde una reunión del Consejo de ministros, en la que se discutirá la forma de salida del programa", anunció hoy el viceprimer ministro del Ejecutivo luso, Paulo Portas. En una rueda de prensa en la que dio a conocer que Lisboa ha aprobado la última evaluación de la Troika al programa de ajustes luso, Portas añadió que tras esa reunión extraordinaria del Consejo, el primer ministro se dirigirá al país para anunciar la decisión definitiva sobre la forma de salida.