Publicado: 08.04.2014 12:04 |Actualizado: 08.04.2014 12:04

Moscú amenaza a Kiev con una guerra civil si recurre al ejército

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El Gobierno ruso ha advertido este martes a Ucrania de que podría desencadenar una "guerra civil" si recurre a una acción militar en el este del país, donde activistas prorrusos han ocupado varios edificios oficiales y donde han proclamado la República de Donetsk, al tiempo que ha expresado su preocupación por el presunto uso de mercenarios estadounidenses. A través de un comunicado del Ministerio de Exteriores, Moscú ha instado a "un cese inmediato de cualquier preparativo militar, que podría llevar a una guerra civil".

"Estamos particularmente preocupados de la operación implique a unos 150 mercenarios estadounidenses de la compañía privada Greystone, vestidos con el uniforme de la unidad de las fuerzas especiales de la Policía (ucraniana) Sokol", ha precisado el departamento que dirige Sergei Lavrov. "Los organizadores y participantes en tales incitaciones están asumiendo una enorme responsabilidad amenazando los derechos, libertades y vidas de los ciudadanos ucranianos así como la estabilidad de Ucrania", ha remachado Moscú.

Además, Rusia anunció su disposición a dialogar con Kiev, la Unión Europea y Estados Unidos sobre la crisis ucraniana, pero dejó claro que antes es necesario determinar la agenda de dichas negociaciones. "En realidad, estamos dispuestos a un formato (de negociaciones) a varias bandas, en el que estén representados los europeos, EEUU, Rusia y la parte ucraniana", dijo el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, en rueda de prensa.

El secretario general de la OTAN avisa que deben "estar preparados en todo momento"Por contra, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, subrayó que las autoridades rusas deben retirar sus tropas de la frontera ucraniana, e indicó que cualquier movimiento adicional hacia el este de ese país sería un "error histórico" con "graves consecuencias". Recordó que la OTAN ya acordó el pasado 5 de marzo la suspensión de la planificación de la primera misión militar conjunta con Rusia y de reuniones militares o civiles con ese país, y avanzó que cualquier otra nueva medida será decidida en función de la evolución de la situación.

"Por supuesto que la OTAN no es el único actor. Nuestra respuesta deberá ser contemplada en el marco de una respuesta internacional", añadió el danés en un encuentro posterior con la prensa. Y avanzó, sin entrar en detalles, que la situación actual en detalles "hace necesario revisar el plan de defensa, y ver cómo se puede fortalecer". Rasmussen destacó que los miembros de la alianza deben "estar preparados en todo momento" para poder defender la seguridad de todos los aliados y afrontar lo inesperado, "porque de Sebastopol a Siria y el Sahel, las amenazas son complejas, impredecibles e interconectadas".

"La crisis actual ha ofrecido algunas lecciones importantes. Debemos mejorar nuestra defensa colectiva, incrementar nuestra inversión en defensa y mantener la vitalidad de nuestro vínculo transatlántico", indicó en la primera de las dos jornadas de discusiones. El entrenamiento y preparación de las fuerzas que integran la organización, el refuerzo de su capacidad de respuesta y la mejora de sus capacidades fueron tres de los ejes que Rasmussen perfiló como esenciales en esa transformación. "Obviamente, la preparación tiene un coste, pero si no estamos preparados, ponemos en riesgo nuestra seguridad, y el coste de la inseguridad es mucho más alto", indicó, insistiendo en que "no hay una defensa colectiva efectiva sin un compromiso efectivo", y llamó a no reducir los presupuestos acordados a la defensa.