Publicado: 24.07.2016 08:40 |Actualizado: 24.07.2016 11:50

'Ni Periscope ni...' en los Juegos Olímpicos de Brasil

Desde este 24 de julio entra en vigor un número importante de restricciones en el uso de las redes sociales para los atletas olímpicos que residan en la Villa. El próximo 27 de julio entra en vigor el llamado “Blackout Period” o silencio informativo para todas las marcas deportivas que no sean patrocinadores oficiales.

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Vinicius, la mascota de los Juegos de Río, posa junto a la escultura de los anillos olímpicos. - EFE

Vinicius, la mascota de los Juegos de Río, posa junto a la escultura de los anillos olímpicos. - EFE

MADRID.- Ya nadie pone en duda que las redes sociales han revolucionado las comunicaciones, que todo lo que sucede llega a todos los rincones del mundo en décimas de segundo. Ejemplos tenemos miles, especialmente en los terribles atentados que han golpeado recientemente a Francia, Bélgica etc..

Pero esta “labor informativa” de las redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram, Weibo, Periscope) en algunos casos traspasa los límites, especialmente en los grandes eventos deportivos. Tanto desde el punto de vista informativo como también porque entra en conflicto con los derechos audiovisuales de las mismas. Es por eso que algunos organismos internacionales han adoptado medidas para evitar que esto suceda en aquellos acontecimientos que están bajo su responsabilidad. Es el caso del Comité Olímpico Internacional (COI) ahora que estamos a menos de dos semanas que arranquen los Juegos Olímpicos de verano de Brasil 2016.




El COI no está dispuesto a que las redes se conviertan en una fuente inagotable de imágenes inéditas de los deportistas, lugares imposible de acceder por parte de los medios; tanto por el bien de la propia institución como por el hecho de que entraría en conflicto con los partners o grandes televisiones que tienen los derechos de la cita olímpica y por el que se pagan auténticas millonadas.

Con un ejemplo es mucho más fácil entenderlo. Ningún deportista o atleta podrá subir a sus redes sociales imágenes de instalaciones olímpicas privadas a las que no tengan nunca acceso los medios de comunicación acreditados para el evento. Está terminantemente prohibido. Y lo va a estar desde este 24 julio hasta el 24 de agosto, período en el que permanecerá abierta la Villa Olímpica así como las distintas instalaciones de los Juegos.

Todo está especificado en un cuestionario del COI

El Comité OIimpico Internacional no deja nada al azar y por eso desde hace meses, especialmente desde la fiebre que se despertó en torno al uso del Periscope, elaboró un documento de normas a modo de cuestionario que envió a todos y cada uno de los Comités Olímpicos Nacionales. Para que nadie tenga dudas, empezando por los atletas.

Está prohibo subir o publicar cualquier vídeo o audio tomado en las instalaciones a través de Periscope

Se trata de un cuestionario donde va dando respuesta a las posibles dudas que pudieran tener tanto deportistas, entrenadores, oficiales, personal de los comités olímpicos nacionales y federaciones. A todos ellos, además de los distintos medios de comunicación presentes en Brasil, son a quienes más afectan estas normas que entran en vigor este 24 de julio y estarán vigentes los próximos 32 días.

La pregunta entonces es: ¿Qué y que no pueden hacer?. Empezamos por lo que no pueden hacer, esencialmente en materia de imagen, tanto visual como fotográfica. Y aquí el COI es bien claro: terminantemente prohibido subir, publicar o compartir en ninguna página web, blog, red social, cualquier otra aplicación móvil, Periscope, Meerkat, cualquier video o audio que hubieran tomado en las instalaciones Olímpicas. Por esto se entiende todas aquellas instalaciones que exigen acreditación o ticket para acceder, “incluyendo la Villa Olímpica, Plaza Olímpica, las instalaciones de competición, instalaciones de entrenamiento y el Parque Olímpico de Barra”. Jamás podrán ser difundidas al exterior y sólo podrán tenerse para uso personal. De lo contrario se exponen a distintas sanciones que podrían ir desde “la eliminación del contenido infractor, la retirada de la acreditación a la organización o persona responsable, acciones legales u otras sanciones de acuerdo con la Carta Olímpica, incluida “la descalificación de los Juegos ”.

La fotografía goza de un mayor margen de flexibilidad

Estas restricciones también existen en el ámbito fotográfico, si bien aquí hay una pequeña distinción entre las instalaciones olímpicas y la Villa Olímpica. Respecto a las primeras, todas las personas acreditadas (atletas, entrenadores, oficiales etc..) podrán compartir fotografías tomadas tanto dentro como fuera de las instalaciones olímpicas en las redes sociales e internet, siempre que las publicaciones no tengan carácter comercial y respeten los derechos de otras personas.

En el caso de la Villa Olímpica también todas las personas acreditadas podrán tomar, y compartir en internet o en las redes sociales todas las fotografías que quieran del interior de la misma, salvo en aquellas áreas designadas como “área de no fotografías”. Además, cuando haya implicadas terceras personas, deberán contar con la autorización de las mismas.

En el ámbito fotográfico, cualquier medio nacional que lo precise, tendrá acreditación

La pregunta que surge ahora es: ¿Y por qué fotografías si y vídeo no? Bien sencillo. La explicación está, una vez más, en los derechos audiovisuales esencialmente. Las cadenas que tienen los derechos pagan enormes cantidades de dinero por retransmitir los Juegos además de tener un trato de privilegio dentro de todo el espacio olímpico. Trato que les permite acceder a lugares donde no llegan el resto de medios, por ejemplo a la Villa Olímpica, el interior de los estadios etc... Si los atletas subieran a la red todo lo que pasa ahí dentro, está claro que el COI ya no podría exigir estas cantidades de dinero a estas televisiones dado que encontrarían en la red muchos contenidos por los que ahora pagan millones de euros o dólares. Así pues vayamos olvidándonos de tener Periscope de atletas, vídeos de lugares excepcionales durante los Juegos.

En cambio en el ámbito fotográfico el COI otorga acreditación a todos los medios nacionales y con cierto prestigio que lo solicitan. Y si no las propias agencias internacionales, siempre acreditadas, distribuyen estas fotos o muy parecidas a las que los atletas podrían subir a su página web o redes sociales.

Prohibido ejercer de periodista “atleta”

Otras de las prohibiciones tienen que ver con una posible labor periodística del atleta que acude a la cita olímpica. En el documento se deja bien claro que los participantes o resto de personas acreditadas, podrán publicar su participación en las competiciones, de sus experiencias pero “a menos que estén acreditados como representantes de un medio” no pueden asumir el rol de periodista. Deben hacerlo siempre en primera persona.

En el caso de las entrevistas que los atletas puedan hacer por las redes sociales o internet, el COI deja bien claro que “deben tener en cuenta lo que se dice y publica en internet”. Además de que tengan bien claro que son los máximos responsables de la publicación de sus opiniones y de cualquier otro tipo de material. Las sanciones aplicables serían similares a las comentadas líneas atrás.

Los patrocinios deportivos: el otro gran afectado por la normativa COI

Y luego está el asunto de las marcas comerciales. Un elevado número de atletas que acuden a esta cita olímpica cuenta con una marca deportiva o comercial que les patrocina. Y en la gran mayoría de los casos no tiene porque coincidir con los patrocinadores olímpicos Mundiales (Nike, McDonalds, VISA, Panasonic, Samsung, OMEGA, Coca Cola etc..), los Patrocinadores Oficiales de estos Juegos de Brasil y los colaboradores oficiales.

Es precisamente aquí donde el COI establece también su segunda gran restricción. Nada de hablar, o que sea lo menos posible, de aquellas marcas que no sean las oficiales de los Juegos que para eso también pagan enormes cantidades de dinero por aparecer cada cuatro años en la cita olímpica por excelencia.

Aquí el COI establece dos vías de control, por un lado los atletas o personas acreditadas y por otro lado las marcas. En el caso de los primeros, sólo podrán publicar sobre sus patrocinadores o promocionar una marca, producto o servicio en las redes sociales o medios digitales “si el uso de la red o medio digital se hace de manera que implique una asociación entre los Juegos, el COI y una tercera parte” o siempre que tengan autorización expresa del COI o su respectivo comité olímpico nacional.

Blackout Period desde el 27 de abril al 24 de agosto

Y en estas llegamos al llamado “Blackout Period” que el COI impone a todas aquellas marcas que, salvo previa autorización, no sean patrocinadores oficiales. A diferencia de la normativa en la Villa o instalaciones deportivas, está no entra en vigor hasta el próximo miércoles 27 estando también en vigor hasta el citado 24 de agosto.

Aquí las directrices del COI también son bastante claras y rotundas. Durante todo este tiempo, ninguna marca, bien por si misma bien a través de sus atletas presentes en Río, podrá hacer ningún anuncio, mensaje, reportaje que vincule a esta con los Juegos Olímpicos de Río. Hasta el punto de que está explícitamente prohibido cualquier mensaje de “enhorabuena” o de “buena suerte”, tan habitual en estas fechas.

Así por ejemplo, sea la marca deportiva que sea, durante estos próximos 29 días no podrán utilizar ni su logo, sus atletas, sus productos deportivos y relacionarlos con la cita olímpica. Están sujetos a la regla 40 de la Carta Olímpica que establece que ninguno de los participantes en los Juegos “podrán emitir que su persona, nombra, imagen o actuaciones sean utilizadas como fines publicitarios durante los Juegos”. No cumplirlo, como ya exponíamos anteriormente, se exponen distintas medidas disciplinarias incluido la descalificación de los Juegos. Veremos si se acaba respetando porque en hace cuatro años esta Regla 40 dio pie a una pequeña revolución y protesta de los deportistas.

Así pues la gran pregunta que surge ahora es: ¿Cumplirán los deportistas con todas estas normas restrictivas? ¿Va a poder el COI tener controlado absolutamente todo? En cuestión de días empezaremos a salir de dudas.