Publicado: 20.05.2014 00:00 |Actualizado: 20.05.2014 00:00

Nigel Farage, 15 años en Europa luchando por salir de ella

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Nigel Farage, líder del Partido de la Independencia en Reino Unido (UK Independence Party, UKIP), levanta tantos odios como pasiones. Su imagen de hombre campechano y temperamental, a menudo cigarrillo y pinta de cerveza en mano, le ha labrado una reputación de impetuosa espontaneidad que en más de una ocasión le pasa factura.

Uno de los capítulos más famosos que se recuerdan fue su descripción de Herman Van Rompuy, al decir de él tras ser nombrado presidente del Consejo Europeo que "tiene el carisma de un trapo húmedo y el aspecto de un empleado de banca de medio pelo". Le costó 2.700 libras (3.300 euros). La última, unas declaraciones el pasado viernes en una radio londinense en la que aseguró que una persona estaría preocupada si "un grupo de hombres rumanos se mudan" al lado de su casa, a lo que añadió que muchos inmigrantes se ven "forzados a una vida de crimen". Las críticas le obligaron a retractarse y a achacar sus comentarios al cansancio. 

La trayectoria de UKIP en las elecciones europeas de los últimos años ha sido meteórica

En cualquier caso, la trayectoria de UKIP en las elecciones europeas de los últimos años ha sido meteórica hasta el punto de que este año podría ser la primera fuerza política. En la recta final de la campaña, los sondeos se cruzan, corrigen y, en algunos puntos, chocan entre sí. Si la primera encuesta de YouGov otorgaba un 29% a UKIP, seguido del Partido Laborista con un 26% y más atrás los conservadores (23%) y liberal-demócratas (10%), en su segundo sondeo advierte una caída de UKIP hasta el 25% y un ascenso de los laboristas al 28%. El partido de Cameron bajaría otro punto (22%) y tanto los Verdes como el partido de Nick Clegg se anclarían en un 10%.

Más optimistas para Farage son los resultados de la encuesta de ComRes para el canal de televisión ITV, que dispara la victoria de UKIP hasta el 38%, muy por encima de sus rivales: Partido Laborista (27%), Conservador (18%) y Liberal-Demócrata (8%).

De este modo, UKIP conservaría su línea ascendente, que le ha llevado a ir incrementando su presencia en Europa desde los primeros tres escaños de 1999, a los 12 de 2004 y los 13 en 2009, siendo sólo superado por los tories. Farage ya ha advertido de que si él gana, se producirá un auténtico terremoto en la política. Está convencido de que "éstas son las elecciones europeas más importantes que hemos afrontado en este país" porque "tenemos la oportunidad provocar un shock en el sistema político. Si gana UKIP, habrá referéndum y la oportunidad de recuperar el control del país", afirma.

Farage lleva haciendo gala de su euroescepticismo desde que abandonara el Partido Conservador, después de que John Major suscribiera el Tratado Maastricht. Entonces, optó por enrolarse en el germen de lo que hoy es UKIP: la Liga Antifederalista. Aunque en sus inicios, en las elecciones de 1997, el partido Referendum Party del multimillonario James Goldsmith, le hiciera sombra entre los electores euroescépticos, desaparecido éste dos años más tarde, la agrupación de Farage cobró mayor peso.

Se da la paradoja de que UKIP ha logrado históricamente ser fuerte en Europa, de la que precisamente se quiere salir y, sin embargo, no ha conseguido jamás ningún escaño en la Cámara de los Comunes. Y quizás ésta es una de las grandes críticas que recibe Farage, aunque sí es cierto que en las últimas elecciones locales en Inglaterra se hizo con más de 140 escaños, con una media del 25% de los votos en las circunscripciones a las que acudió.

UKIP no está solo en esta tendencia de euroescepticismo europeísta: en estas elecciones comparte rol con el propio partido Conservador de David Cameron, que para calmar los ánimos en sus propias filas ya prometió un referéndum para consultar la permanencia, siempre y cuando gane las elecciones generales del año que viene. A ellos se suman, además, otros partidos sin presencia aún en Europa pero que se presentan el próximo día 22 de mayo (en Reino Unido se vota tres días antes que en España): An independence from Europe, No2EU - Yes to Democracy, Britain First o We Demand a Referendum Now.

La formación no ha conseguido jamás ningún escaño en la Cámara de los Comunes

En uno de sus últimos discursos en el Parlamento Europeo el pasado mes de marzo, Farage no dudó en afirmar que "he estado aquí quince años, pero en los últimos cinco algo realmente grande ha cambiado. El sueño europeo se está desmoronando, quedando totalmente en ruinas. Hay unos cuantos locos en primera fila, aquí y en su Comisión [refiriéndose a Durao Barroso], que todavía quieren unos Estados Unidos de Europa, pero realmente ahí fuera en los Estados Miembros no lo hacen". Su discurso se podría resumir en que "la UE no está funcionando económicamente y las puertas abiertas a la inmigración está cambiando radicalmente las sociedades de un modo que la gente no quiere".

Uno de los principales motivos por los que UKIP ha robado protagonismo a los grandes partidos en los medios de comunicación es por su mensaje anti-inmigración. Durante la presente campaña europea se han podido ver carteles en los que se advierte de que "26 millones de personas en Europa está buscando trabajo. ¿Y de quién son los puestos a por los que van?" o "Sin fronteras no hay control. La UE ha abierto nuestras fronteras a 4.000 personas a la semana".

El líder de UKIP declara que "tenemos que tener el control de la cantidad y la calidad de quién viene a Reino Unido", añadiendo que "le hemos dado la espalda al talento de India o Nueva Zelanda sólo porque la puerta está abierta para Rumanía o Bulgaria y eso no tiene sentido". Para Farage, los carteles -patrocinados por el ex tory Paul Sykes con 1,5 millones de libras (1,8 millones de euros)- no son más que "un contundente reflejo de la realidad tal y como la experimentan millones de ciudadanos que luchan por ganarse la vida fuera de la burbuja de Westminster".

Farage; "Tenemos que tener el control de la cantidad y la calidad de quién viene a Reino Unido" 

A pesar de ello, Farage niega tajantemente que su partido tenga tintes racistas, asegurando que muchos de sus candidatos locales pertenecen a minorías étnicas. Algo que se ha puesto en duda tras la dimisión de una de sus jóvenes promesas, la estudiante de 20 años de origen indio Sanya-Jeet Thandi, alegando que el partido en el que se enroló hace dos años ha cambiado por completo.

Thandi ha criticado la campaña contra la inmigración porque se "ha virado al juego del ‘nosotros' y ‘ellos'... y soy de ‘ellos". Según indica, el partido "está explotando la estupidez de los ignorantes votantes anti-inmigrantes", al tiempo que "atraen el voto racista".

Un extremo que niega Farage atribuyendo la dimisión a las amenazas y acusaciones de racistas que ha sufrido la estudiante por sus compañeros de la London School of Economics (LSE), dado que una semana antes de la renuncia la joven defendía la política de inmigración de UKIP en un debate de televisión. Al mismo tiempo y para reforzar esta idea de no racista, este mismo mes ha sido suspendido del partido Harry Perry por tuitear que el Islam es diabólico y la homosexualidad una abominación. Farage criticó la exagerada alarma en las noticias advirtiendo de problemas dentro del partido y aseguró que éste alberga "algunos idiotas".


Cartel electoral de UKIP: "Sin fronteras no hay control".

Mientras, los sondeos indican que un 27% de los encuestados sí cree que UKIP tiene muchos miembros racistas y puntos de vista racistas -un 35% cree que no lo es-, y un 26% considera que "tiene candidatos polémicos porque dicen lo que realmente piensa la gente". En esa línea, otra encuesta realizada por Opium para The Guardian refleja que un 92% de los votantes de UKIP considera que la inmigración está haciendo irreconocible a Reino Unido. Un 81% cree que por lo general la inmigración que procede de Europa ha sido negativa para Reino Unido, tanto en cuestiones como la riqueza, la vivienda, el trabajo, la educación, las tasas de criminalidad y la sanidad.

A la lista de polémicas que acumula Farage, como contratar como secretaria a su mujer alemana mientras critica la inmigración europea, el líder de UKIP se ha visto salpicado recientemente por una carta filtrada por The Times en la que el ex segundo de partido, David Campbell-Bannerman, acusaba a UKIP de reclamar donaciones a los futuros eurodiputados, reduciendo el modelo a una cuestión de "pagar por un asiento en el europarlamento". Hasta 50.000 libras (61.000 euros) habrían sido exigidas.

Las finanzas siempre han sido un problema en el partido

Las finanzas siempre han sido un problema en el partido y, de hecho, todos los eurodiputados contribuyen personalmente a la caja; el propio Farage donó el año pasado 11.000 libras (13.500 euros) y este año 4.000 (casi 5.000 euros). Desde su punto de vista, los eurodiputados no lo son por sí mismos, sino por pertenecer a UKIP y, en ese sentido, deben aporta una cantidad razonable.

Esta controversia se suma a las acusaciones vertidas por otro ex militante que habría denunciado al organismo antifraude de la UE el uso indebido de las 15.500 libras (19.000 euros) en dietas que recibe anualmente Farage para el funcionamiento de su oficina cerca de Bognor Regis. Un almacén de grano reconvertido en oficina que, según el denunciante, estaría cedida gratuitamente por los simpatizantes del partido y, en todo caso, cuyos gastos de funcionamiento no superaría las 3.000 libras (3.600 euros) anuales.

- Nacido en Kent en 1969, es hijo de un corredor de Bolsa que les abandonó cuando él tenía 5 años. De clase medio-alta, estudió en el privado Dulwich College y cuando tenía 18 años en lugar de ir a la Universidad optó por lanzarse a la City.

- Ha estado varias veces al borde de la muerte, desde un atropello a la salida de un pub cuando era un veinteañero, a un cáncer de testículo que superó y un accidente de avión en 2010.

- En 2009 dimitió como líder de UKIP para centrarse en las elecciones generales, presentándose por Buckingham. Quedó tercero sin escaño.

- Tras el accidente de avión de 2010, decidió tomar de nuevo las riendas de UKIP y fue nuevamente elegido tras la dimisión de su antecesor Pearson of Rannoch. Se autoproclama líder del "ejército del pueblo".

- En sus 15 años de eurodiputado ha desempeñado su labor fundamentalmente en las Comisiones de Pesca y Comercio Internacional.

- En 2010 apostaba por un tratado de libre comercio con Europa pero ninguna asociación política y dos años después se inclinó por la necesidad de abandonar el euro y que cada país recuperara su moneda con una paridad 1/1 respecto al euro.