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Un nuevo cheque pone a Bettencourt contra las cuerdas

La multimillonaria retiró 100.000 euros en metálico antes de la campaña electoral

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Nicolas Sarkozy y los conservadores franceses no ganan para sustos con el caso Bettencourt. Pero, con cada nuevo susto revelado por la prensa, se descubre que cobraron más y más de la anciana multimillonaria. Ha sido el semanario Marianne que detectó un nuevo cheque de 100.000 euros de probable dinero negro para los conservadores. Mientras tanto, seguían detenidos por la Brigade Financière y por orden del fiscal Philippe Courroye los cuatro amigos de la heredera de L'Oréal involucrados en la trama de evasión fiscal.

Marianne publicó la reproducción de un cheque de 100.000 euros firmado por Liliane Bettencourt y emitido a su propio nombre sobre una de sus cuentas bancarias francesas, en octubre de 2006, seis meses antes de la primera vuelta de las presidenciales francesas de 2007. La encargada de retirar en metálico el dinero fue la contable de la millonaria, Claire Thibout, que entregó la suma a la anciana en diciembre, y anotó la cantidad y la fecha en su cuaderno de contabilidad con la mención 'Bettencourt'.

El fiscal prolonga la detención de los cuatro implicados en el caso hasta hoy

En su declaración ante la policía el 6 de julio, la hoy ex contable declaró que esa forma de anotación era la utilizada para los montos en metálico que tanto la señora como su hoy fallecido esposo guardaban en una caja fuerte de su residencia de los alrededores de París. Caja fuerte que la pareja Bettencourt abría cada vez que le visitaba un político conservador para darle un sobre lleno de billetes, según algunos testigos del caso.

Para Marianne, habría que sumar esos 100.000 euros a las cantiddes que ya han sido citadas por varios testigos y por la propia ex contable, y que fueron destinadas a los conservadores. Concretamente, Thibout mencionó 150.000 euros en metálico entregados en marzo de 2007 para la campaña presidencial de Sarkozy, que habrían sido recibidos por el tesorero de su campaña, Éric Woerth, hoy ministro de Trabajo.

Además, hay que añadir como mínimo otros cheques: tres de 7.500 euros para asociaciones y micropartidos de otros líderes conservadores Valérie Pécresse, Woerth y el propio Sarkozy citados en unas conversaciones grabadas en el domicilio de Bettencourt. Y otros cuatro cheques de 4.500 euros.

Pese a todos esos indicios de posible financiación ilegal del partido conservador hoy en el Gobierno, la Unión para un Movimiento Popular (UMP), sigue sin designarse un juez de instrucción independiente. Ese dossier de financiación irregular como el de fraude fiscal sigue en manos del fiscal Philippe Courroye. Se trata de un hombre cuyo cargo depende del Gobierno y que, además, es conocido por su amistad con el presidente Sarkozy. Philippe Courroye también aparece citado en las polémicas grabaciones, en las que se le atribuyen intervenciones favorables a la multimillonaria dentro de la querella privada que la enfrenta a su hija, Françoise.

La Fiscalía de Nanterre (al oeste de París), dirigida por Courroye, decidió prolongar hasta hoy la detención ordenada ayer de los cuatro hombres clave de la trama de evasión fiscal de Bettencourt: François-Marie Banier, fotógrafo y amigo de la anciana; Patrice de Maistre, el gestor de la fortuna de la heredera de L'Oréal; su ex abogado fiscal y el gerente de la isla de Arros (Seychelles), supuesta propiedad de Bettencourt.

Están siendo interrogados sobre la isla y dos cuentas en Suiza con 78 millones de euros; es decir, sobre tres haberes de la multimillonaria no declarados al fisco francés, cuya existencia fue revelada hace un mes por las conversaciones entre Bettencourt y De Maistre. En esas mismas conversaciones se citaba a Woert, entonces ministro del Presupuesto y encargado de la lucha antifraude, como un 'amigo' que era 'bueno tener'.

Dos de los detenidos empiezan a ser viejos conocidos de la opinión pública francesa: De Maistre empleaba a la esposa del ministro Woerth, Florence; y Banier es el artista gigoló que se hizo con 1.000 millones de euros de la anciana.

El detenido que más intriga a los investigadores es Carlos Vejarano, un individuo con pasaporte español, ex gerente de la isla de Arros y que dispone de una telaraña de empresas en Francia, Suiza y las Seychelles, y de varias propieades inmobiliarias. Según las conversaciones privadas grabadas, mostró en 2009 un 'comportamiento' juzgado 'cada vez más amenazador' por De Maistre. Habría recibido dos millones de euros entonces por su silencio.

Vejarano dirige Small Islands and Oceans Foundation, desconocida en el mundo de las ONG de conservación de la naturaleza, pero que perteneció como tal a la más conocida Fundación Islas Seychelles, encargada de medio ambiente y gestora de al menos dos programas de la UNESCO.

El plazo de arresto de los cuatro hombres termina esta misma mañana. El fiscal Philippe Courroye deberá dejarlos libres, o ponerlos a disposición judicial, cosa que normalmente acarrea la designación de un juez de instrucción independiente. También circulaba a última hora de hoy otra hipótesis: podría estimar que se trata de una 'banda de delincuencia organizada', en cuyo caso podrá interrogarlos sin juez varios días más.