Publicado: 18.09.2016 19:35 |Actualizado: 18.09.2016 21:44

Las elecciones en Berlín dan un
nuevo golpe al partido de Merkel y apuntalan a la extrema derecha

Los socialdemócratas ganan los comicios con un 22,4%, casi seis puntos por debajo respecto a 2011. La CDU cae hasta el 18%, mínimo histórico en el 'land'. El partido ultraderechista Alternativa para Alemania sube hasta la quinta posición con un 12,7%.

Publicidad
Media: 2.33
Votos: 3
Comentarios:
El candidato del partido ultraderechista Alternativa para Alemania, Georg Pazderski, tras conocerse el auge de su formación en las elecciones regionales de Berlín.-REUTERS

El candidato del partido ultraderechista Alternativa para Alemania, Georg Pazderski, tras conocerse el auge de su formación en las elecciones regionales de Berlín.-REUTERS

BERLÍN.- Las elecciones en Berlín de este domingo han plasmado la erosión que sufre la gran coalición de la canciller Angela Merkel, así como el auge de la extrema derecha, imparable a un año de las generales de 2017. La Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel sufrió un nuevo revés y quedó en el 18% ─un mínimo histórico desde 1948, según destaca el diario conservador Frankfurter Allgemeine─, unos cinco puntos por debajo de sus resultados de 2011 en la capital. Su socio en la gran coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD), se defendió como primera fuerza en el Land con un 22,4%, casi seis puntos por debajo de los obtenidos cinco años atrás.

Entre ambas grandes formaciones no suman lo suficiente para reeditar la alianza con la que ha gobernado hasta ahora el alcalde-gobernador, el socialdemócrata Michael Müller. Todo indica que el SPD, fuerza dominante en la ciudad-estado desde 2001, deberá armar una coalición en tripartito, posiblemente con los Verdes ─un 15,9 %, lo que supone una leve caída de votos─ y La Izquierda ─un 15,7 % y un incremento de tres puntos─.



La candidata de la formación verde, Antje Kapek, celebra los buenos resultados en las elecciones regionales de Berlín.-EFE

La candidata de la formación verde, Antje Kapek, celebra los buenos resultados en las elecciones regionales de Berlín.-EFE

Al margen de las consecuencias en el futuro gobierno regional, los comicios berlineses apuntalaron a un partido que, hoy por hoy, está descartado como socio por el resto de las fuerzas: la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). AfD obtuvo un 12,7%, algo por debajo de las expectativas que le daban los sondeos, pero suficiente para garantizarle una sólida representación en otra Cámara regional, la décima donde consigue escaños del total de 16 Länder del país.

Las regionales de Berlín, con 2,5 millones de electores, seguían a las celebradas quince días atrás en Mecklenburgo-Antepomerania, en el este del país, donde la CDU se vio humillada y superada en votos por AfD, que obtuvo un 20,8%. Tras los comicios de este domingo, esta formación se ve como imparable en su siguiente gran objetivo, las generales previstas exactamente para dentro de un año, el 17 o el 24 de septiembre de 2017.

Ninguna formación ultraderechista logró nunca escaños en el Parlamento federal (Bundestag); la misma AfD se quedó en 2013 a las puertas de lograrlo, al situarse unas décimas por debajo del mínimo del 5%. Entonces representaba al voto euroescéptico ─y no cuajó entre el elector alemán─, mientras que con la crisis migratoria giró hacia la xenofobia y reclutó el voto contra la acogida de refugiados.

Ninguna formación ultraderechista ha logrado hasta ahora representación en el Bundestag

El candidato socialdemócrata y alcalde de Berlín, Michael Mueller, tras votas en las elecciones regional de Berlín.- REUTERS

El candidato socialdemócrata y alcalde de Berlín, Michael Müller, tras votaR en las elecciones regionales de Berlín.- REUTERS

Por encima de la sangría de votos, al SPD le quedaban ánimos para festejar, puesto que sigue siendo la fuerza dominante en la capital, después de haber liderado todos sus gobiernos desde 2001. Para el socialdemócrata Müller, que accedió al puesto en 2014 tras la retirada de su correligionario Klaus Wowereit, ha sido una trayectoria fácil, pese a la situación de endeudamiento, creciente especulación inmobiliaria y precariedad que vive la capital, los grandes quebraderos de cabeza de sus conciudadanos.

Teóricamente podría tratar de gobernar apuntalado la CDU y el tradicionalmente acomodaticio Partido Liberal (FDP), que tras una legislatura sin escaños regresara a la Cámara tras obtener un 6,2 %. Lo más probable, sin embargo, es que se decida por el tripartito con ecologistas e izquierdistas, partidos ambos a los que Wowereit ya tuvo como aliados en gobiernos sucesivos.

El hecho de mantenerse como primera fuerza ─tanto en Berlín como en Mecklenburgo-Antepomerania─ alivia la pérdida de votos del SPD. En cambio, para Merkel se acentúa el desgaste y presumiblemente también las presiones de su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), que desde hace meses la apremia a dé un giro derechista y endurezca la política de refugiados.

Una encuesta de cara a las generales de 2017 reflejaba este domingo la persistente caída en intención de voto del bloque conservador, que obtendría un 32% ─un punto menos que una semana atrás─, mientras que el SPD obtendría un 24%. AfD sería la tercera fuerza con un 14%, por delante de los Verdes y La Izquierda, las actuales formaciones de la oposición en el Bundestag.