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La ONU anuncia nuevos campos de refugiados

Más de 160.000 somalíes han llegado a la frontera etíope en busca de ayuda  

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La incesante avalancha de somalíes huyendo de la hambruna ha llevado al límite a los campamentos de Etiopía y Kenia. Los seis campos de refugiados situados en la frontera entre Etiopía y Somalia, sobre todo los tres del sur cerca de Dollo Ado, están saturados. Acnur trabaja ya en la creación de un cuarto campamento en esta zona para acoger de inmediato a los refugiados que aún se agolpan en los centros fronterizos de tránsito y recepción de esa región etíope.

El éxodo de somalíes hacia Etiopía y Kenia roza ya las 200.000 personas. En Kenia, Acnur va abrir un nuevo campamento llamado Ampliación Ifo (la suma de Ifo 2 e Ifo 3), ya que el campo de Dadaabestá 'al límite'. Además, Naciones Unidas sopesa ampliar la declaración de hambruna a todo el sur de Somalia (ahora está decretada en algu-nas partes: Lower Shabelley Bakool).

Kenia también sufre la sequía, con 3,5 millones de afectados

El nuevo campamento etíope, el de Hilaweyn, se habilitará en unos días y tendrá capacidad para 40.000 personas (con la posibilidad de ampliarlo para que acoja a 20.000 más). Entre los tres campamentos y los dos centros de recepción y tránsito de Dollo Ado y los tres campos en el área de Jijiga, en el Este de Etiopía, en la frontera etíope hay ya casi 160.000 somalíes, de los que 75.000 han llegado en los últimos siete meses. Acnur alertó también de que el 30% de los que llegan a Dollo Ado padecen malnutrición severa.

El éxodo masivo de somalíes hacia la frontera etíope ha alcanzado cotas sin precedentes desde primeros de año, hasta el punto de que ha convertido la preparación de estos espacios y la atención a los refugiados en una trágica carrera contra el reloj.

La declaración de hambruna podría ampliarse a todo el sur de Somalia

El campamento de Hilaweynse abrirá apenas un mes después del de Kobe, también en las inmediaciones de DolloAdo. Este último comenzó a funcionar el pasado 24 de junio y en unas semanas alcanzó su capacidad máxima, más de 25.000 personas. En los tres campamentos de Dollo Ado, que ahora acogen a más de 120.000 somalíes, la población casi se ha triplicado en siete meses (el pasado 1 de enero atendían a 41.000 somalíes).

Aun así, según un balance de Acnur, el mes de julio ha sido el primero desde febrero en el que la cifra de refugiados huyendo hacia Dollo Ado ha bajado respecto al mes anterior: casi 19.000 refugiados somalíes, unos 600 cada día, frente a los algo más de 24.000 de junio.

En lo que va de año, casi 75.000 somalíes han escapado hacia Etiopía. Si a esto se le suman los que han huido hacia Kenia, el éxodo somalí para escapar de la peor sequía en 60 años, de la guerra enquistada en el país y de la hambruna en las dos regiones del sur se eleva ya a casi las 200.000 personas.

La situación en Kenia no es muy diferente. El campamento de Dadaab, previsto para 90.000 personas, está al borde del colapso al albergar a unas 400.000. Acnur advierte del riesgo de una crisis humanitaria dentro del propio campo. Ante estasituación, esta agencia de Naciones Unidas anunció la apertura de un nuevo terreno. Está previsto que en este espacio se alcancen los 90.000 refugiados a finales de noviembre. De momento, 3.200 somalíes ya han sido movidos a esta área.

No es la única actuación prevista en territorio keniano. En Kambioos, cerca del campamento de Hagadera, se está preparando un nuevo campo con la previsión de atender a otras 90.000 personas a final de año. Entretanto, Acnur anunció también que el nuevo campo ubicado en el noreste del país ha empezado a recibir a miles de somalíes. Pero Kenia no se enfrenta solo a la recepción de refugiados. En su territorio la sequía también hace estragos y hay 3,5 millones de afectados en riesgo de desnutrición.