Publicado: 05.12.2013 18:49 |Actualizado: 05.12.2013 18:49

La ONU autoriza la intervención de Francia en República Centroafricana

El Consejo de Seguridad aprueba una misión con 4.000 soldados africanos y 1.000 franceses, a la que Hollande ya ha dado su visto bueno

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Los feroces enfrentamientos entre milicias rebeldes leales al derrocado presidente de República Centroafricana, François Bozizé y las fuerzas del actual Gobierno han sembrado el caos en la capital, Bangui, y han llevado a que el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas haya autorizado este jueves una intervención militar africana y francesa.

El presidente galo, François Hollande, ha dado visto bueno a la acción militar. "Dada la urgencia, he decidido actuar desde esta misma noche, en coordinación con los africanos y con el apoyo de los socios europeos", indicó en una comparecencia televisada, tras haber convocado en París a su gabinete de Defensa. "Hace un año, Francia fue llamada en Mali para luchar contra una invasión terrorista. Hoy, en circunstancias muy diferentes, se la espera para evitar una catástrofe humana", indicó Hollande desde la sede de la presidencia gala.

Francia ha decidido apoyar esa operación porque, según subrayó Hollande, es "su deber" ayudar a "un pequeño país, muy lejano, un país amigo, el más pobre del mundo, que pide nuestra ayuda". La intervención francesa, que no tiene más objetivo que el de "salvar vidas humanas", será "rápida" y no tiene intención de prolongarse en el tiempo, añadió el presidente. El visto bueno francés se decidió en una reunión de apenas una hora, en la que participaron también los ministros de Exteriores, Laurent Fabius; Defensa, Jean-Yves Le Drian; Interior, Manuel Valls, y el jefe del Estado mayor del Ejército, Edouard Guillaud.

Francia ha decidido apoyar esa operación porque, según Hollande, es "su deber" ayudar a "un pequeño país

La misión consiste en intentar proteger a la población civil del país, sumido en una profunda crisis política desde el golpe de Estado del pasado marzo y agravada por los odios entre cristianos [leales a Bozizé] y musulmanes. El detonante de la intervención internacional se produjo esta madrugada, en unos enfrentamientos entre partidarios de Bozizé y las fuerzas de seguridad que, según Médicos Sin Fronteras (MSF), provocaron la muerte de al menos cincuenta civiles, y cerca de un centenar de heridos. 

Asimismo, según testigos de la agencia Reuters, al menos 105 personas han muerto en los enfrentamientos entre milicias, con una gran cantidad de bajas civiles. Un total de 53 cuerpos fueron llevados a una mezquita en el vecindario PK5 de Bangui yla mayoría de las víctimas parecía haber sido apaleadas o asesinadas a machetazos, escenas que traen a la memoria el genocidio de Ruanda en 1994. Samuel Hanryon, que trabaja para el organismo de ayuda Médicos Sin Fronteras en el Hospital Comunitario de Bangui, afirmó que había otros 52 cuerpos en la morgue del lugar.

Ante este panorama, el Consejo de Seguridad de la ONU ha aprobado por unanimidad el envío de una fuerza africana (Misca) apoyada por tropas francesas. Francia ya cuenta con un contingente de más de 650 soldados en el país africano, y antes de la adopción de la resolución del Consejo, y debido a los disturbios de la pasada madrugada, se desplegó a 250 de esos militares en la capital centroafricana, Bangui. Ahora, espera duplicar duplicar esos efectivos "en unos días, por no decir en unas horas" para apoyar a la llegada de una fuerza africana de unos 4.000 soldados.

Con su intervención, las autoridades francesas emprenden su segunda operación africana en un año

Con su intervención, las autoridades francesas emprenden su segunda operación africana en un año, tras la iniciada el pasado enero en Mali para frenar el avance hacia Bamako de los grupos salafistas y yihadistas que controlaban el norte del país. "Francia no es el gendarme de África, se trata de solidaridad", apuntó hoy en la cadena BFM TV el presidente de Mali, Ibrahim Bubakar Keita, para quien la relación que mantiene con el continente africano es "de tal calidad" que cuando una de esas naciones está en dificultad, París cumple con su "deber histórico".

Pero antes incluso de que la operación francesa tenga lugar, no han tardado en llegar las primeras críticas a nivel nacional, relativas al coste que puede alcanzar la operación. "La retirada de Afganistán y Mali ya ha costado 1.300 millones de euros, en un presupuesto de Defensa de por sí ajustado", comentó hoy Pierre Lellouche, diputado de la conservadora Unión por un Movimiento Popular (UMP), el principal partido de la oposición. 

Buena parte de los enfrentamientos en Bangui habían cesado para mediodía, pero las calles estaban en su mayoría desiertas y había información de crecientes cifras de muertos y abusos generalizados durante los choques. "Hemos recibido numerosas informaciones de fuentes creíbles sobre ejecuciones extrajudiciales", dijo Joanne Mariner, un experto en crisis de Amnistía Internacional que reside en Bangui. "Esto destaca la necesidad de que lleguen tropas internacionales para garantizar la seguridad de la ciudad. La situación se está saliendo de control rápidamente", explicó.

"La situación se está saliendo de control", afirma un miembro de Amnistía Internacional 

La excolonia francesa ha estado hundida en el caos desde que grupos rebeldes mayormente musulmanes tomaron el poder en marzo, lo que desató una ola de ataques sectarios. La República Centroafricana tiene vastas reservas de oro, diamantes y uranio, pero décadas de inestabilidad y la influencia negativa de conflictos en países vecinos la han mantenido en un profundo atolladero político y económico.

El embajador francés, Gerard Araud, señaló ante la prensa que estos incidentes "han mostrado otra vez" el nivel de deterioro de la situación en el país africano, donde se producen "asesinatos, saqueos y violaciones" cada día. "El Estado ha colapsado y ya no puede asegurar la protección de su población", recalcó Araud, quien denunció que también está habiendo ataques sectarios entre cristianos y musulmanes, y recordó que "la historia nos ha enseñado que lo peor se puede producir". Araud subrayó que la resolución supone que el Consejo de Seguridad "ha salido de la indiferencia" tras meses de empeoramiento de la situación en ese país.

La resolución establece la posibilidad de que Misca, la misión de la Unión Africana, pueda convertirse eventualmente en una operación de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas. También se ha creado un fondo fiduciario para que donantes internacionales aporten contribuciones para financiar la logística de la misión africana. La decisión del Consejo de Seguridad llega después de que el presidente de República Centroafricana, Michel Djotodia, pidiera este jueves a su homólogo francés, François Hollande, una intervención "urgente" para intentar devolver la calma a la capital de su país.