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La OTAN trata de reinventar su estrategia

Afganistán, el papel de la Alianza a nivel global y su relación con Rusia son los tres temas de la cumbre de Lisboa, aunque suenen a viejos

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Una nueva estrategia de las estrategias. El punto principal de la cumbre de la OTAN que se inaugura de manera oficial este viernes en Lisboa suena casi a disco rayado.

Lo es en lo que se refiere a Afganistán, donde la posibilidad de una retirada en 2014 no es más que el fin o el final de las anteriores estrategias.

Y lo es en lo que se refiere al papel de la OTAN en sí. El secretario general, Anders Fogh Rasmussen, dijo esta semana que los estados miembros discutirán cómo defenderse a partir de ahora en las zonas del planeta en las que estén en peligro.

Básicamente, lo que hace la OTAN desde su creación y lo que se pactó en 1999. Aunque aquel acuerdo, que mantiene el fondo hoy, está caduco por el simple hecho de que entonces la Alianza sólo tenía 16 miembros (hoy 28). 

Pero quizá la novedad principal esté en desarrollar estos dos proyectos en un claro contexto de crisis ecómica global. Por tanto, uno de los puntos a tratar será el plan económico que lleve a una reducción tanto de efectivos como de agencias. De 11 a 7 en el caso de los cuarteles y de 14 a 3 en el de las agencias.

Después, la retirada de Afganistán a finales de 2014 parece inevitable. Tanto si el país dirigido por Hamid Karzai posee entonces las estructuras política y de seguridad adecuadas para defenderse por sí mismo de los talibanes, como si no.

Los países con más cosas en juego allí, EEUU y Reino Unido, confían en que así será. Pero si no, no parecen dispuestos a asumir los costes políticos derivados de la sangría económica y humana que supone mantener a sus ejércitos.

Los costes económicos, políticos y humanos son inasumibles para EEUU y Reino Unido  A día de hoy no hay ningún papel firmado que diga que la retirada se hará en esa fecha. Pero tampoco es extraño.

Si ese papel se firma ahora, con los talibanes controlando la mayor parte del territorio, la sombra de la corrupción siempre presente en el Gobierno de Karzai, y el número de civiles y soldados muertos en sus picos más altos, dará la sensación de que la aventura afgana ha sido en vano. 

En Lisboa entonces, lo que está en juego es la reputación de la Alianza Atlántica y su respuesta a un problema del que no sabe cómo salir.

Sobre la mesa, además, estarán las relaciones con Rusia. Es significativo que el presidente Dmitri Medvédev esté presente en la Cumbre por primera vez desde la guerra del Cáucaso en 2008 contra Georgia.

A Moscú se le considera un aliado esencial en Afganistán, puesto que los suministros de la OTAN dependen en buena parte de las vías de acceso al país que Rusia ha puesto a disposición de los aliados.

Sin ellos, resultaría casi imposible mantener la misión ya que los talibanes siguen controlando el noroeste del país y cerrando los accesos desde Pakistán, país que tampoco ha sido capaz de ofrecer una infraestructura y un apoyo suficiente.

Además, la OTAN ofrecerá a Rusia la posibilidad de participar como aliado en la creación de un nuevo escudo antimisiles. La Alianza ve una amenaza importante en el hecho de que más de treinta países posean misíles balísticos de largo alcance o estén desarrollándolos y, sobre todo, en que ese armamento caiga en manos de grupos terroristas.

Rusia llega a una cumbre de la OTAN por primera vez desde hace dos añosRasmussen es optimista en este sentido: 'Creo que estamos ante una nueva etapa de las relaciones entre la OTAN y Rusia. Y quizá pueda ir un poco más lejos y diga que estamos ante el inicio de una nueva etapa en las relaciones entre Rusia y occidente', dijo.

'Y creo que es de una importancia estratégica enorme. Creo que el futuro de Rusia está íntimamente relacionado con una cooperación positiva con la Unión Europea y la OTAN', añadió.

La cumbre comenzará este mediodía con la recepción oficial de los representantes de los estados miembros. A eso de las 14.00 horas, Rasmussen pronunicará su discurso de bienvenida y por la noche tendrán lugar diversas reuniones entre los primeros ministros y presidentes, los ministros de Defensa y los ministros de Exteriores.

Ya mañana, las conversaciones se centrarán en Afganistán. Karzai dará su discurso y se discutirá la nueva estrategia para la salida del conflicto. Por la tarde entrarán en juego las relaciones con Rusia con una reunión de jefes de Estado.