Publicado: 16.03.2014 21:04 |Actualizado: 16.03.2014 21:04

El Parlamento de Crimea pedirá este lunes la anexión a Rusia tras un respaldo del 96% a la reunificación

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Sí rotundo de Crimea a regresar a Rusia. Los resultados oficiales del referéndum de secesión de Ucrania de este domingo de la península no se conocerán hasta este lunes, pero el primer recuento preliminar anunciado por la comisión electoral adelantan un respaldo del 96,77% a la integración en la Federación Rusa como sujeto federal. En la consulta participó un total de 1.274.096 crimeos, lo que equivale al 83,1 % del censo electoral. Mientras, sólo un 3,5% del censo votó a favor de la segunda opción, la de permanecer en el seno de Ucrania con una amplia autonomía.

En la plaza de Lenin de Simferópol, capital crimea, varios miles de personas de todas las edades celebran ya la victoria de la anexión ondeando banderas tricolores rusas y crimeas. "¡Gracias Putin! ¡Gloria a Rusia!", gritan los concentrados frente al edificio del Gobierno, escena presidida por una imponente estatua de Lenin, padre de la Unión Soviética. "Hemos esperado tantos años. Me va a estallar el corazón de tanta alegría. Por fin, volvemos a Rusia", aseguraba Galina, profesora de enseñanza secundaria.

El Parlamento crimeo refrendará este mismo lunes en una sesión extraordinaria los resultados de la consulta popular y se dirigirá al presidente de Rusia, Vladímir Putin, para pedirle la incorporación de la república autónoma a la Federación Rusa. "Haremos todo lo más rápidamente posible, aunque cumpliendo todos los requisitos legales", dijo el primer ministro crimeo, Serguéi Axiónov, quien adelantó que una delegación parlamentaria crimea viajará mañana mismo a Moscú para iniciar el proceso de anexión.

Entre tanto, Crimea será de manera provisional una república autoproclamada, al igual que Cisdniéster o Nagorno Karabaj, en virtud de la Declaración de Independencia aprobada esta semana por la Rada Suprema (Legislativo) de la región. A partir de ahora, los crimeos podrán solicitar el pasaporte ruso y el permiso de conducir de la Federación Rusa, a lo que se suma que las autoridades adoptarán también el rublo como moneda y el huso horario vigente en el vecino del norte.

Mientras Estados Unidos, la Unión Europea y la gran mayoría de la comunidad internacional ha asegurado que no reconocerá los resultados del referéndum y mantienen su defensa de la integridad territorial de Ucrania, los habitantes de la península se tomaron la jornada electoral como un día de fiesta. "¡Felices Fiestas!", era la frase más repetida por los electores, que llegaban al colegio bien abrigados y provistos de paraguas, ya que la jornada fue desapacible. Tras el cierre de los colegios electorales, la comisión electoral crimea informó de que la participación fue superior al 80% de los 1,5 millones de personas con derecho al voto. En la ciudad de Sebastopol, que tiene un estatuto especial y acoge la base de la Flota rusa del Mar Negro, la participación en la consulta alcanzó el 85%.

Los rusos de Crimea, que representan un 60% de la población, afirman que con el plebiscito quieren poner fin a la injusticia histórica que supuso la entrega de la península a Ucrania en 1954 por parte de Nikita Jruschov. No obstante, la mayoría reconoce que su motivación para apoyar la reunificación con Rusia es mucho más prosaica: en Rusia los salarios y las pensiones son mucho mayores que en Ucrania, que está al borde de la bancarrota, y la gasolina cuesta la mitad.

El Parlamento crimeo repartió un folleto entre sus conciudadanos en los que exponía diez razones para integrarse en la Federación Rusa. Entre otros motivos, además de sueldos y pensiones, expone que la unión con Rusia atraerá a millones de turistas, eliminará los aranceles a los productos crimeos y rebajará los impuestos. "Voté por la reunificación. Somos rusos y acabamos en Ucrania por cosas del destino, cuando nos regalaron en 1954. Estoy segura de que en unos pocos meses seremos parte de la Federación Rusa", aseguró a Efe Nina, una pensionista oriunda de los Urales (Rusia), tras depositar el voto. En las urnas transparentes se podía ver que la aplastante mayoría de votantes marcó con una cruz la primera pregunta, es decir, la reunificación con Rusia, dejando en blanco la casilla de una amplia autonomía dentro de Ucrania.

No sólo los nostálgicos de la grandeza soviética se pronunciaron a favor de Rusia, ya que las nuevas generaciones están deseosas de romper lazos con Ucrania, a cuyas nuevas autoridades califican abiertamente de "fascistas". "Rusia es el futuro y Ucrania el pasado. No hay duda alguna de que en la Federación Rusa viviremos mucho mejor. Si no fuera por los crimeos, habría estallado una guerra civil", señaló Yuri, abogado de 25 años.

Mientras los representantes de la comunidad ucraniana acusaron a las autoridades crimeas de fraude, la minoría tártara boicoteó la consulta, aunque esto no influyó en los resultados, ya que los rusos son mayoría. "Es una payasada. Axiónov dibujará los resultados a su antojo. Todo se decide en los pasillos del Kremlin. Moscú es el que le dicta a Crimea por donde tirar, ahora a la izquierda, ahora a la derecha", aseguró Jamzín Umarovich, jefe de Relaciones Exteriores del Medzhlis (Asamblea Popular de los tártaros de Crimea).

Crimea siguió adelante con el referéndum pese a que el sábado la Rada Suprema de Ucrania disolvió el Parlamento crimeo tras declarar anticonstitucional el plebiscito. Desde Moscú, Putin ha defendido la legitimidad de la votación en una conversación telefónica con su homólogo de EEUU. En la charla, el jefe del Kremlin recordó a Barack Obama el precedente de Kosovo, cuyo Parlamento proclamó su independencia unilateral de Serbia en febrero de 2008. "Se discutieron distintos aspectos de la situación de crisis en Ucrania. Putin llamó la atención sobre la incapacidad de las actuales autoridades de Kiev para acabar con los desmanes de los grupos ultranacionalistas y radicales que están desestabilizando la situación y aterrorizando a ciudadanos pacíficos, entre ellos la población rusohablante y nuestros compatriotas", señala un comunicado de la presidencia rusa.

Según Putin, los habitantes de Crimea tuvieron la oportunidad de expresar libremente su voluntad y autodeterminación. También incidieron los dos presidentes en que, a pesar de las diferencias de enfoque, "es necesario buscar conjuntamente formas de colaborar para estabilizar la situación", según el Kremlin. Ambos mandatarios hablaron sobre la posibilidad de enviar a Ucrania una misión de supervisión de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) y "en opinión del presidente ruso, la actividad de esa misión debe extenderse a todas las regiones de Ucrania" y no solo a Crimea, señaló el comunicado.

Fuera de la llamada telefónica, la Casa Blanca también ha emitido un comunicado en el que advierte a Moscú de que no permanecerá "de brazos cruzados" ante lo que considera que es una "apropiación por la fuerza de territorios" por parte de las autoridades rusas. "Rechazamos el referéndum y la comunidad internacional no reconocerá un plebiscito desarrollado bajo la amenaza de la violencia y de la intimidación de una intervención militar rusa que viola el derecho internacional", indica la nota.

En el texto, el Gobierno de Obama advierte a Rusia de que sus actos son "peligrosos y desestabilizadores para la región" y avisa al Ejecutivo de Moscú de que esta actitud "conllevará un incremento de los costes" para las autoridades rusas. "En el siglo en el que estamos hace mucho tiempo que pasaron esos días en los que la comunidad internacional se quedaba cruzada de brazos cuando un país se apropiaba por la fuerza de los territorios de otro", advirtió la administración estadounidense, quien pide a la comunidad internacional que "siga condenando" los actos de Moscú y tome "medidas concretas para imponer un coste a Rusia".